Honores a la patrona de Baltanás

Los baltanasiegos procesionando a la Virgen de Revilla.
Los baltanasiegos procesionando a la Virgen de Revilla. / Luis Antonio Curiel Calleja

Los baltanasiegos danzaron a la Virgen de Revilla en una celebración multitudinaria

LUIS ANTONIO CURIEL CALLEJABaltanás

Baltanás vivió este viernes su día grande en torno a la imagen de la Virgen de Revilla. Centenares de amigos, cofrades y devotos honraron a su Patrona en la procesión y posterior Eucaristía. La procesión de la Virgen salió de la Parroquia de San Millán hasta su Ermita, con asistencia de las autoridades municipales, comarcales y provinciales, así como las damas de honor y caballeros de las fiestas.

La romería fue presidida por la Cruz, que estuvo acompañada por los maceros, que acudieron vestidos con sus mejores galas escoltando la bandera de Baltanás que minutos antes fue entregada por María José de la Fuente, alcaldesa de la localidad. El estandarte y la imagen de la Virgen de Revilla fueron portados por varios devotos, peñas y vecinos de la localidad.

También el Grupo de Danzas ‘La Cobata’ acompañó a Nuestra Señora de Revilla danzando jotas en su honor. Este año, por primera vez, también desfiló la Banda de Música Comarcal de la Asociación Cultural Juvenil Baltanasiega, que pregonó las Fiestas Patronales en la noche del miércoles, sumándose también a los actos litúrgicos.

Cientos de fieles se unieron a la romería a lo largo del recorrido, que estaba perfectamente engalanado gracias a las colgaduras que prenden de calles y hogares. Las aclamaciones a la Virgen de Revilla en forma de vivas se sucedieron a lo largo de toda la procesión. Amigos, cofrades y devotos expresaron de esta manera su profunda fe en la Virgen.

La Eucaristía fue presidida por Miguel Lobo, párroco de la localidad, quien animó a todos los baltanasiegos a honrar a la Virgen y ver en Ella un modelo de vida. Numerosos fieles y sacerdotes se congregaron en el oficio religioso. Uno de los momentos más emotivos fue la presentación de las ofrendas, con el pan y el vino, las flores portadas por las damas de la localidad, las velas ofrecidas por los caballeros y la jota que el Grupo de Danzas ‘La Cobata’ ofreció a la Patrona.

También resultó especialmente entrañable la veneración de la talla original, del siglo XIII, que fue robada en 1981 y que apareció dos años después gracias a la colaboración del inspector baltanasiego Carlos Lobato Masa. El grupo escultórico de la Nuestra Señora de Revilla está formado por la Virgen con el Niño, San José y el burro, representando la huida a Egipto. Es una de las tallas más originales de la provincia a la que se encomienda de manera especial a los viajeros, navegantes y emigrantes. También esta imagen se encuentra en un lugar privilegiado del Museo y una reciente investigación recoge que se trata de la figura de Belén más antigua de España, por lo que está prevista la celebración de varios actos durante los próximos meses para poner en alza esta hipótesis.

Durante nueve días, los baltanasiegos han celebrado solemnemente la novena a su Patrona y el pasado jueves se celebró la tradicional bajada de la Virgen de Revilla al templo parroquial. Unos días en los que han presentado a la Patrona las diversas realidades del pueblo, como las peñas, los niños, los mayores, los viajeros, navegantes y emigrantes, los enfermos, los difuntos, las cofradías y otros grupos de la localidad.

Después de la Eucaristía, los fieles disfrutaron de las danzas en el atrio de la Ermita de Nuestra Señora de Revilla. Niños y mayores pusieron toda su pasión para danzar en honor a su Patrona, finalizando con ‘La Rueda’, a la que se sumaron las autoridades, pregoneros de las fiestas, damas y caballeros.

Hoy se celebrará una Eucaristía de acción de gracias en la Ermita de Nuestra Señora de Revilla, que pondrá el broche de oro a las celebraciones litúrgicas de estos días festivos, que continuarán con numerosos actos y concursos para todos los públicos. Días de encuentro, alegría y religiosidad en torno a la Virgen de Revilla.

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