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Hermanas Hospitalarias apuesta por el modelo de recuperación en salud mental

El método de trabajo pasa por considerar a la persona la verdadera autora de su vida y sus circunstancias. /Hermanas Hospitalarias
El método de trabajo pasa por considerar a la persona la verdadera autora de su vida y sus circunstancias. / Hermanas Hospitalarias
En el centro que esta institución sin ánimo de lucro posee en Palencia trabajan con la enfermedad mental desde una óptica positiva
EL NORTE

Si una de cada cuatro personas padece o padecerá a lo largo de su vida un trastorno o enfermedad mental, es necesario abordar de forma integral los procesos de salud, a nivel preventivo y desde la óptica de la recuperación, para devolver a las personas la posibilidad de continuar el viaje de la vida consiguiendo los objetivos que cada uno se fija a lo largo de los años.

Hermanas Hospitalarias, institución sin ánimo de lucro, trabaja en todo el mundo con personas que, por mor de la enfermedad mental, necesitan reformular su proyecto de vida para volver a encauzar su camino hacia la recuperación y a la normalización. Son casi 130 años abordando la salud mental, la discapacidad física e intelectual, así como las etapas finales de cada persona, poniendo a ésta como centro de su actuación.

Las personas que viven un proceso de enfermedad mental se encuentran con el riesgo de que el centro de su vida gire en torno a su problema o que forme parte de ella. A todo ello, se suma el grave trance de ser estigmatizadas y con la dificultad de volver a la comunidad sin ser señalados. En el centro de Hermanas Hospitalarias de Palencia (antiguo San Luis), «trabajamos con la enfermedad mental desde una óptica positiva; perseguimos hacer de la recuperación de las personas una realidad en su fase más aguda, ya sea en entornos residenciales o comunitarios», explica Emilio Negro, director de Enfermería.

Las habilidades profesionales pasan también por la empatía, creatividad, capacidad de generar esperanza y aportar ilusión

El método de trabajo pasa por considerar a la persona la verdadera autora de su vida y sus circunstancias, los recursos que cada uno tiene para superar los problemas son favorecidos por un entorno interdisciplinar y colaborativo, que permite saber qué es lo mejor para sí mismo. «Nuestro trabajo se basa en ayudar a la persona para que encuentre sus propios recursos para vencer a la enfermedad, y evitar que ella domine todos los ámbitos de la vida».

Las relaciones en sociedad, en comunidad, o incluso de forma residencial, permiten percibir cómo otros compañeros obtienen un mayor control sobre su vida, consiguiendo experimentar la esperanza. «Esto es un elemento fundamental para la recuperación y la persona la percibe en la medida en que va asumiendo un mayor control sobre su vida y observando cómo los demás lo obtienen».

Los profesionales de Hermanas Hospitalarias establecen en los centros y servicios una nueva dimensión de relación terapéutica basada en la relación de ayuda que se aleja de los formatos tradicionales y se acerca más al de asesor o acompañante en el recorrido de la recuperación de la enfermedad, buscando la vida social como elemento que genere la vuelta a la normalidad. Las habilidades profesionales pasan también por la empatía, creatividad, capacidad de generar esperanza y aportar ilusión.

El cambio es un proceso constante, es un planteamiento en el abordaje de la enfermedad. Las capacidades de las personas para influir de forma positiva en los demás deben ser potenciadas conociendo los recursos individuales y aprendiendo a utilizarlos para que puedan continuar su proyecto de vida de forma mucho más positiva.

El trabajo es constante. «Las experiencias de nuestros profesionales y de las personas que pasan por un problema en su salud mental se unen para conseguir que, de forma determinante, el pesimismo y la cronicidad desaparezcan de la vida y se retome la realidad de optimismo y posibilidad».

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