La formación en Baltanás comienza desde el corazón

Alumnos del colegio de Baltanás. /Luis Antonio Curiel
Alumnos del colegio de Baltanás. / Luis Antonio Curiel

El colegio San Pedro se resiente por la despoblación y cuenta este curso con 96 alumnos de varios pueblos del Cerrato

Una línea de trabajo basada en ‘las tres ‘ces’, es decir, en el desarrollo de las capacidades y competencias y todo ello con el corazón. Eso es lo que convierte al Centro de Educación Infantil y Primaria San Pedro de Baltanás en un colegio especial, en un centro en el que se implica a toda la comunidad educativa en su tarea por la formación íntegra de sus alumnos.

El presente curso 2017-2018, el Colegio ‘San Pedro’ cuenta con 96 alumnos integrados en Educación Infantil hasta sexto de Primaria, es decir, desde los 3 hasta los 12 años. Proceden de Baltanás, Castrillo de Onielo, Cevico Navero, Cobos de Cerrato, Espinosa de Cerrato, Hornillos de Cerrato, Vertavillo, Villaconancio y Villaviudas. Además, al centro educativo le corresponden los pueblos de Antigüedad, Hérmedes de Cerrato y Valdecañas de Cerrato, aunque este curso no hay alumnos en edad escolar en estos municipios, tan castigados por la despoblación.

El caso especial es el de una familia de Hornillos de Cerrato, localidad que pertenece al centro educativo de Torquemada, pero que ha optado por traer a sus tres hijos al colegio de Baltanás. Además, los alumnos de las familias de las fincas de Valverde y de San Pelayo también acuden al centro educativo baltanasiego. «Somos conscientes del problema de la despoblación, pues de hecho hay varios pueblos que no tienen natalidad. En los últimos cursos, mantenemos el número de alumnos entorno a los cien», comenta la directora del centro educativo, Celina Rebollo de Rozas, llamada coloquialmente Marifé. A este respecto, hay que recordar que hasta el curso 1995-1996 la capital del Cerrato contaba con dos colegios, el de los maestros y el de las monjas, e impartía las clases hasta 8º de EGB, lo que actualmente es segundo de la ESO.

Trece profesores forman parte del claustro del Colegio ‘San Pedro’, aunque al centro educativo acuden hasta 18 docentes, además de la orientadora, el personal de intervención socio-comunitaria y de modificación de conducta y un fisioterapeuta. Hay varios profesores especialistas en las diversas materias como inglés, educación física, música, religión, pedagogía terapéutica, audición y Lenguaje. «Contamos con un personal muy completo, con ganas de trabajar y de hacer las cosas bien. Y esto se nota en cada una de las actividades que programamos durante todo el curso y en los resultados académicos de nuestros alumnos, que acuden muy bien preparados para continuar su formación secundaria en la capital», destaca Marifé Rebollo. Parte del profesorado lo comparten con Torquemada y Villaviudas, mientras que los de Religión lo hacen además con Monzón de Campos, Lantadilla y Calabazanos.

Al ser un centro de ocho unidades funcionales, aunque jurídicamente es de nueve, únicamente cuentan con dos docentes en el equipo directivo, Marifé Rebollo como directora y jefa de estudios y Santiago Doyague como secretario. Para recuperar la unidad es necesaria la entrada de nuevos alumnos al Colegio.

El Colegio San Pedro forma parte de las Escuelas para la Sostenibilidad y cuenta con varios proyectos relacionados en esta línea. Este curso han puesto en marcha un programa relacionado con el camino escolar, con el fin de que los padres y sus hijos se desplacen al centro educativo caminando, en bicicleta, monopatín o patinetes. De este modo, aumenta la salud de los alumnos enfocada al ejercicio y se evita el uso del coche en distancias cortas.

El huerto del centro educativo es otro de los espacios más queridos por los alumnos, que cuidan con esmero las hortalizas y árboles frutales. Cada estación realizan las correspondientes siembras, haciendo un seguimiento de las mismas y responsabilizándose de cada una de las tareas asociadas al mantenimiento del huerto. Y lo más importante, aprovechan sus hortalizas para poner en práctica la comida saludable, favoreciendo una dieta variada y equilibrada.

El uso de las nuevas tecnologías está presente en la línea de trabajo del centro educativo, que cuenta con pizarras digitales en todas las aulas y en la biblioteca. Además, mantienen un aula de informática con los equipos renovados y dispone de varias aulas dedicadas al apoyo, pedagogía terapéutica y audición y lenguaje.

Otra experiencia novedosa de este curso es la denominada como ‘Cantania’, una actividad musical en la que participarán los alumnos de quinto y sexto de Primaria junto a otros colegios de Castilla y León en el Auditorio ‘Miguel Delibes’ en Valladolid.

El Colegio San Pedro también participa en los juegos escolares de la Diputación y los dos cursos mayores alternan el Centro de Recursos e Información para la Integración Educativa –CRIE- de Cervera de Pisuerga con la Semana Blanca cofinanciada por la Diputación Provincial de Palencia y que constituyen una oportunidad para aprender y convivir con otros escolares en un ambiente diferente.

Junto a la sostenibilidad y el uso de las nuevas tecnologías de la información y comunicación, el Colegio San Pedro desarrolla un curso de convivencia entre todos los sectores de la comunidad educativa, destacando las celebraciones que de algún modo tienen especial eco en la sociedad, como son la violencia de género, la vendimia, el Magosto o Castañada, la Constitución Española; el tradicional Festival de Navidad, las celebraciones relacionadas con el medio ambiente como el día del agua, el día del árbol, la fiesta de la primavera. Estos ejemplos y otros muchos más son algunos de los actos que unen a toda la comunidad educativa y que sirven para sensibilizar a los alumnos en las distintas realidades sociales. «Es muy importante que en cada momento del curso abordemos las jornadas destacadas que se nos presentan, haciéndonos eco de ellas en nuestra labor educativa», incide Rebollo.

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