El fiscal retira la acusación al director de la Sociedad de Ovino Churro

Edificio en el que se encuentra actualmente la Audiencia de Palencia. /Antonio Quintero
Edificio en el que se encuentra actualmente la Audiencia de Palencia. / Antonio Quintero

El Ministerio Público solicitaba inicialmente para él una pena de 3 años y seis meses de cárcel por un delito de apropiación indebida

EL NORTEPalencia

La Audiencia Provincial de Palencia dejó ayer visto para sentencia el juicio contra A. I. T., antiguo director comercial de la Sociedad de Ganaderos de Ovino Churro SL, por un presunto delito de apropiación indebida, después de que el Ministerio Público retirase la acusación contra él y su petición de 3 años y 6 meses de prisión y multa de 1.620 euros.

Por su parte, la acusación particular, que ejerce la Asociación de Criadores de Ganado Ovino Selecto de Raza Churra (Anche), retiró la acusación contra M. A. R. T., mujer de A. I. T, si bien mantuvo su acusación contra el antiguo director comercial de la Sociedad de Ganaderos de Ovino Churro SL.

Según el escrito de calificación provisional del Ministerio Público, con fecha 1 de junio de 1995 la Asociación de Criadores de Ganado Ovino Selecto de Raza Churra (Anche) adquirió el total de las participaciones representativas del capital de la sociedad Ganaderos de OvinoChurro SL, cuya actividad principal era la de comercialización de todos los productos relacionados con la explotación de ganado ovino selecto de raza churra, ya fueran lechazos, ya piezas de lechazo.

El acusado, A. I. T., trabajó para la Sociedad de Ganaderos de Ovino Churro SL como director comercial desde el 4 de noviembre de 2003 hasta el 31 de agosto de 2014. Sus funciones incluían la de recepción de los lechazos en el almacén, venta y entrega del género y documentación de tales operaciones.

A tal fin, la sociedad dispone de dos programas informáticos: ‘lechazos’, para el control diario de entradas y salidas de género, y ‘algés’, para la generación de albaranes y facturación. De este modo, cuando el acusado recibe un lechazo en el almacén, ha de darlo de alta en el programa ‘lechazos’, indicando proveedor, fecha, unidades, calidad y peso; y cuando entrega un lechazo o piezas del mismo ha de darlo de baja en el programa ‘lechazos’, haciendo constar comprador, fecha, unidades, calidad y peso. Se genera entonces un albarán de entrega en el programa ‘algés’, que sirve de base para su posterior facturación.

«Entre los años 2010 y 2012, el acusado, valiéndose de su cargo en la sociedad, entregó lechazos a diferentes compradores sin generar el correspondiente albarán y sin que la sociedad para la que trabajaba pudiese facturarlos, haciendo suyo el importe entregado como precio de dichas ventas», señalaba el fiscal en su escrito provisiones de acusación. El conjunto global de estas operaciones se eleva a 299.377 euros.

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