Palencia abre su feria de la mejor forma posible

El mayoral de Montalvo, Paco Colmenero, y los diestros Miguel Ángel Perera y Enrique Ponce salen ayer a hombros de la plaza palentina de Campos Góticos./Antonio Quintero
El mayoral de Montalvo, Paco Colmenero, y los diestros Miguel Ángel Perera y Enrique Ponce salen ayer a hombros de la plaza palentina de Campos Góticos. / Antonio Quintero

Miguel Ángel Perera y Enrique Ponce estrenan la puerta grande en la seria corrida de Montalvo que inició la feria

MARCO ALONSOPalencia

La Feria de Palencia no pudo arrancar mejor. Enrique Ponce y Miguel Ángel Perera salieron ayer por la puerta grande junto al mayoral de Montalvo, Paco Colmenero, tras firmar una tarde para el recuerdo, de esas que crean afición, que falta hace a la fiesta.

El cartel prometía. Miguel Ángel Perera regresaba a Palencia un año después de indultar a ‘Catedrático’, un toro de Montalvo que entró en la historia tras convertirse en el segundo en regresar a la dehesa tras verse las caras con el matador pacense en Campos Góticos. Enrique Ponce pisaba el albero tras su puerta grande en Bilbao, y Cayetano reaparecía después de protagonizar un brindis, también en Bilbao, en el que dejó bien claro que el rojo y el gualda son sus colores favoritos.

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El primero de la tarde salió algo remolón y Ponce intentó meterlo en los trapos con una tanda de verónicas bien rematada. El tercio de varas fue muy silbado y los banderilleros tampoco pudieron huir de los pitos tras prender solo cuatro palos en la piel de un animal, que salió sin fuerza pero se animó al ver la muleta de un Ponce que es capaz de convertir lo mediocre en excepcional, aunque en esta ocasión poco pudo hacer. El temple y la ligazón que logró el valenciano en alguna de sus tandas no sirvieron de nada ante su falta de acierto con los aceros, que hizo que el primero de la tarde abandonara el ruedo sin ser estocado, ya que el maestro utilizó el descabello sin haber hecho diana, ante las protestas del público.

A Ponce le escocieron, y mucho, los pitos en el primero, pero se resarció en el cuarto.El castaño que le tocó en suerte parecía un tanto frágil tras su paso por el caballo, perdió las manos en dos ocasiones y todo hacía indicar que iba a dejar poco espacio para el lucimiento al de Chiva, pero si alguien sabe leer lo que necesita un toro en cada momento es el que ayer vestía de celeste y oro, que metió a su rival en la faena gracias a ese temple que le caracteriza. Despacito, sin ninguna prisa y con mucha tranquilidad. Así convirtió Ponce lo que parecía mediocre en algo tan grande como para merecer una puerta grande. Algunos pueden pensar que esta capacidad responde al oficio, otros creen que tiene que ver más con el arte, pero, sea como fuere, Ponce convenció a unos y a otros.

El que también convenció ayer fue Perera, que cortó una oreja al segundo y dos, al quinto. Con una tanda de verónicas, el de la Puebla del Prior desató los primeros olés del público. ‘Altanero’, que así se llamaba el segundo de la tarde, solo pudo humillarse ante la calidad con el capote del diestro, que recibió todo el calor del público tras unas chicuelinas de bellísima factura. El tercio de banderillas no desmereció y Perera arrancó la faena tras brindar la muerte del toro a una plaza que le quiere con locura, y no es para menos. El matador se fue al centro de la plaza muleta en mano, llamó la atención de su rival y se lo pasó por la espalda con una facilidad y una quietud que dejaron bien claras sus intenciones: llegaba a Palencia para triunfar y lo logró tras un faenón que culminó con una estocada mortal de necesidad que sirvió para que cayera su primera oreja de la tarde, pero le quedaban otras dos por recoger.

La faena al quinto será otra de esas que Perera guardará en su disco duro de grandes tardes, en esa carpeta llamada ‘Palencia’ que crece en número de archivos año tras año. Ponce ya había asegurado su paso por la puerta grande y Perera siguió sus pasos con una actuación de menos a más ante el mejor toro de la tarde, que abandonó la plaza desorejado tras dar la vuelta al ruedo.

De Cayetano poco se puede destacar. Con el primero de su lote estuvo muy desacertado y en el segundo, al menos puso corazón, pero para triunfar en una tarde como la de ayer no bastaba con torear con el corazón, también era necesario usar la cabeza, algo que hicieron tanto Ponce como Perera, que dejaron un excelente sabor en los tendidos como aperitivo del cartelón de hoy, con Roca Rey, El Juli y Luis David Adame.

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