«Mauricio Colmenero es de ‘chatos’ y pinchos, la vida del cielo le aburriría»

El actor onubense Mariano Peña, caracterizado como el Señor para su obra de teatro ‘Obra de Dios’. / EL CORREO

El actor onubense presenta este lunes en el teatro Ortega dos sesiones de 'Obra de Dios'

RICARDO S. RICOPalencia

Siente gratitud y gran cariño por Mauricio Colmenero, el dueño del Bar Reinols en la serie ‘Aída’ cincuentón, machista, putero, fascista, explotador y xenófobo con el que se ha reído toda España. Pero al onubense Mariano Peña le «jode» que le llamen Mauricio en lugar de Mariano, hasta ahí llega el calado del personaje. El actor andaluz, que ha participado en otras series tan exitosas como ‘Compañeros’, ‘Los Serrano’ u ‘Hospital Central’ y en películas como ‘Reinas’, ‘Fuera de carta’ o ‘No lo llames amor, llámalo X’, llega este lunes al teatro Ortega con la obra de teatro ‘Obra de Dios’, . : el que espere encontrarse allí con Mauricio Colmenero, que no vaya.

-Interpreta al creador en la comedia ‘Obra de Dios’. Papel más notorio que ese no puede existir...

-La verdad es que la mayoría de mis personajes, no sé por qué, están muy cargados de gran personalidad y me parecen muy atractivos, desde el de Mauricio Colmenero en ‘Aída’, al de Bernardette en el musical ‘Priscilla’ o el de don Benito Benjumea en ‘Allí abajo’, son personajes muy pintorescos y característicos, pero nunca pensé que iba a hacer del Altísimo.

-¿Cómo se muestra Dios en esta obra?

-Es un Dios muy cercano, muy dicharachero, muy simpático y muy valiente, porque reconoce sus errores, lo que pasa es que como el Altísimo no tiene rostro ni figura se sirve de un pobre mortal, de un titiritero llamado Mariano Peña, que lo pilla por ahí y adopta su rostro y su figura para comunicarse con el auditorio. Él piensa que sus mandamientos están ya un poco manidos, sobados, anticuados y quiere darles un lavadito de cara.

-¿Y no tiene hilo directo con Alá para que les eche una reprimenda a los suyos, con todo lo que está ocurriendo?

-Si la tuviera, ya lo habría hecho. Él también hizo algunas escabechinas, no lo olvidemos.

-En Estados Unidos el espectáculo está calando hondo...

-Sí, parece que sí, viene de la mano de Jim Parsons y con muchísimo tiempo de éxitos y grandes llenos. Yo no me voy a comparar con Jim Parsons, igual le pongo el mismo cariño y el mismo entusiasmo pero sí me siento igual de querido por el público español. No es pedantería ni es promoción, vamos llenando por dónde vamos y la gente responde de maravilla, así que estamos encantados.

-¿Entenderían los ‘yankees’ el humor de Mariano Peña?

-Cada vez se están quedando con más cosas nuestras, aunque nosotros somos tontos y cada vez cogemos más palabras de ellos. El humor es distinto, pero nosotros hemos hecho una gran labor de adaptación del humor, porque había algunos chistes que eran muy americanos y nosotros somos más ibéricos.

-Aprovechando que ahora tiene mano, qué reescribiría de los Diez Mandamientos?

-Hay uno maravilloso que es el ‘No matarás’, en el que insisto, insisto, insisto. Por supuesto, él mismo en esta función dice ‘arregla ese mandamiento y pide ‘no matarás en mi nombre’, me parece un gran mandamiento que deberíamos llevar a cabo y dejarnos de tanta tontería y de tanto fanatismo.

-Palencia tiene fama de capital de provincia muy conservadora para un Dios tan apócrifo...

-Quiero aclarar que no es nuestra intención ridiculizar ni desmitificar nada ni reírse de nadie, es pasar un rato agradable, divertirnos con otra versión, porque las versiones que conocemos y que todos recordamos de pequeños de Adán y Eva, de Abraham, Noé, el diluvio, todo eso se aborda desde un prisma humorístico con sencillez, sin ganas de herir susceptibilidades. En cuanto a si Palencia es una capital de provincia conservadora, dígamelo a mí que soy andaluz y vivo en Sevilla... Que nadie interprete mal, que ya lo dijo la gran Celia Gámez, que tomar la vida en serio es una tontería, hay que reírse, las personas que se ríen muestran gran inteligencia.

-¿Qué se van a encontrar entonces los palentinos en ‘Obra de Dios’?

-Si van a ver a Mauricio Colmenero, que no vayan. Van a encontrar a un Dios bastante distinto al que a él le enseñaron los curas o los padres, un Dios muy distinto al de la Biblia, ese Dios justiciero, que da miedo. Es un Dios más dicharachero y con un gran sentido del humor, de la guasa, de la ironía, de la socarronería y sin ánimo de ofender en ningún momento.

-Hablando de Mauricio Colmenero, qué envidia le dará usted ahora, él que ansía ser como Dios...

-Sí, lo que pasa es que a Mauricio Colmenero tantos angelitos le aburrirían, él es muy terrenal y él querría ser Dios en cuanto a poder, pero después la vida del cielo es muy aburrida, a él le gustan más sus ‘chatos’ y sus pinchos de tortilla...

-Él habría sacado a Eva de algún club de lucecitas rojas...

-A Mauricio le gustan mucho los clubes, pero, por otro lado, Dios #no tuvo inspiración de nada, es un texto que está ahí.

-¿Es pecador Mariano Peña?

-Hombreeee, como todo mortal. Si no fuera pecador, ay de mí. De músicos, pecadores y locos, todos tenemos un poco.

-Un papel que le ha dado tanta popularidad como el de Mauricio Colmenero, ¿acabará por aborrecerlo de tanto que le preguntan por él?

-Lo digo siempre, yo no voy a renegar jamás de mi personaje de Mauricio Colmenero que tantas emociones y tantos placeres me ha dado, entre ellos el orgullo de un Premio Ondas, así como el cariño y la aceptación de toda España.

-Pero le cansará que, con su gran trayectoria artística, le insistan una y otra vez por ese papel...

-A mí no me cansa para nada, estoy orgulloso de haber dado forma y vida a un personaje que ha pasado a la historia de la tele. Lo que me jode es que me llamen Mauricio Colmenero.

-¿Si yo le digo ¡tiriiiiitiritiriii!, qué me responde Mariano Peña?

-Jajajajajajaja. Evidentemente, es el grito de guerra de este personaje.

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