La falta de carroña explica el ataque de un buitre a un vecino de Palencia

Una decena de buitres se alimenta en la tarde del jueves en una montaña de basura del vertedero de Valdeseñor, a unos diez kilómetros de la Palencia. / Marta Moras

Fuentes municipales apuntan a que fueron hasta tres los animales que pisaron tierra el martes en la capital

MARCO ALONSOPalencia

El ataque de un buitre leonado a un octogenario en el jardín de su casa en Palencia ha llevado a los palentinos a mirar al cielo más de lo habitual. ¿De dónde ha salido ese ave? ¿Por qué ha acabado en medio de la ciudad? Esas han sido dos de las preguntas más repetidas en la capital, y la respuesta a esas cuestiones parece tener un denominador común: la falta de carroña en la provincia.

Más información

El buitre leonado tiene un elevado número de poblaciones asentadas en el norte de Palencia, pero se mueve por toda la provincia en busca de un alimento que escasea cada vez más. Esta falta de carroña, agravada tras la crisis de las vacas locas –que obligó a establecer controles sanitarios más estrictos con el ganado muerto y a retirar sus cadáveres–, ha hecho que estos necrófagos abandonen los lugares en los que se alimentaban de la carroña que antaño facilitaban los ganaderos. Pero los buitres necesitan alimentarse y han cambiado su dieta para compartir ‘mesa’ con las cigüeñas, las urracas y los cuervos del vertedero.

Fuentes municipales señalan que el buitre que atacó al vecino podría formar parte de las bandadas que se alimentan a diario en el vertedero de Valdeseñor, ubicado a unos diez kilómetros de Palencia. La hipótesis apunta a que los animales, atiborrados de basura orgánica, no pudieron llegar a sus asentamientos habituales y se vieron obligados a pisar tierra empujados por la ausencia de corrientes térmicas de los atardeceres de estos últimos días de verano.

Por su parte, la Junta tiene una explicación similar del suceso. «Pensamos que este problema lo han protagonizado un grupo de buitres que han pasado por aquí, posiblemente en malas condiciones físicas y en un momento de la tarde en el que las corrientes térmicas eran menos fuertes. Estas circunstancias han podido contribuir a que las aves sufrieran una especie de ‘pájara’ que les ha hecho caer. Estos animales son gregarios, van en grupo, y han acabado dos de ellos en una calle de Palencia», señaló ayer Enrique Gómez, técnico superior de la sección de especies protegidas de la Junta, que desveló de esta forma que la ciudad recibió la ‘visita’ de más de un buitre en el ocaso del pasado martes. De hecho, fuentes municipales señalan que fueron hasta tres los carroñeros que vieron el atardecer el miércoles desde la capital palentina.

La puesta de sol desde La Lanera no traerá buenos recuerdos para uno de estos tres animales, que luchó por su vida con un vecino de la calle 3 de abril, al que atacó para acabar después con las patas atadas, dentro de un saco y envuelto en una manta. Por suerte, el octogenario solo sufrió heridas superficiales, mientras que el ave ahora se encuentra en el Centro de Recuperación de Animales Silvestres de Valladolid, a la espera de ser devuelto a su hábitat natural.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos