Ecologistas en Acción no cree los argumentos del cazador investigado por herir a un oso

Miembros de Ecologistas preparan una pancarta antes de una manifestación. /El Norte
Miembros de Ecologistas preparan una pancarta antes de una manifestación. / El Norte

La acusación asegura que el animal recibió al menos un tiro porque «el charco de sangre era importante»

Marco Alonso
MARCO ALONSOPalencia

Tal y como sucedió en el caso del oso al que se disparó en el año 2012 en la Montaña Palentina, Ecologistas en Acción se ha personado como acusación en este suceso, y su portavoz, Alberto Fuentes, cree que las versiones de los cazadores son muy poco verosímiles. «Hay bastantes contradicciones en lo que dicen los dos investigados. Estando cerca y bastante próximos, cada uno dice una cosa», apunta Fuentes, que no está de acuerdo, en absoluto, con lo que lo que dice uno de los investigados. «No se han encontrado cinco gotas. El charco de sangre donde recogieron las muestras era importante. El bicho perdió bastante sangre porque la munición que llevan es para hacer daño, lógicamente. Entiendo que ellos tiene que defenderse y van acompañados de sus abogados», explica el portavoz de Ecologistas en Acción de Palencia.

En lo referente a las analíticas, Fuentes también tiene una visión muy diferente a la del cazador. «Se enviaron cinco o seis pruebas distintas. Todas resultaron ser de oso, menos una, que es de corzo, que nosotros entendemos que es la que se envía para contrastar que no hay fallos. Hay sangre de oso y la pregunta es quién ha disparado al oso? Si se ha parado la cacería es porque alguien ha visto que se ha disparado a un oso», se pregunta este ecologista palentino.

Alberto Fuentes se encargó además de apuntar que la cuadrilla que se ha visto involucrada en este incidente no es la primera vez que se ve envuelta en un suceso similar. «Esta cuadrilla, aunque se ha modificado, en su día fue la que disparó a otro oso en 2012 en el Cuartel de Vañes. Aquella cuadrilla se separó, ha entrado gente nueva y, en teoría, esta cuadrilla es la misma. Es cuestión de ver si realmente esta gente está capacitada para saber que está cazando en una zona osera y de saber que primero hay que mirar y luego, disparar, no al revés», sentencia Fuentes con contundencia.

El caso de 2012 finalizó, tras un arduo proceso, con una multa de 5.000 euros, una cantidad nimia según los ecologistas. «Se le puso lo mínimo. Nos pareció muy poco porque, visto hacia dónde esta derivando la caza mayor, donde se mueve mucho dinero, confundir un oso con un jabalí o un lobo puede convertirse en una excusa para matar un oso. Si no me pillan, no pasa nada y si me pillan, pago 5.000 euros y ya está», concluye el portavoz de Ecologistas en Acción de Palencia.

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