Dona 16 toneladas de paja para el ganado afectado por los incendios de Galicia

Un tractor carga las 16 toneladas de paja donadas por Mario Tejerina./El Norte
Un tractor carga las 16 toneladas de paja donadas por Mario Tejerina. / El Norte

Un vecino de Cascón de la Nava regala unos 1.000 euros de forraje a la localidad de As Neves, devastada por el fuego y sin un solo pasto

Marco Alonso
MARCO ALONSOPalencia

Las imágenes de los incendios de Galicia ya han dejado de abrir los informativos de la tele, pero sus efectos siguen latentes. Las llamas han dado paso a las cenizas y debajo de esa enorme capa de hollín no hay absolutamente nada, ni un triste hierbajo con el que se puedan alimentar los animales. La situación es tan dramática que son muchos los municipios y ganaderos que están pidiendo forraje a otros puntos de España para que los animales salvajes y el ganado no mueran de inanición. Pero, por suerte, hay gente dispuesta a ayudar.

Una de esas personas que no se ha quedado con los brazos cruzados ante este problema es Mario Tejerina, el propietario de la yeguada Valle de Pujedo en Cascón de la Nava, que recibió la llamada de socorro de un municipio arrasado por las llamas como es As Neves y no dudó en echar una mano. «Les he mandado un camión a la ‘zona cero’ porque no tenían qué dar de comer a los animales», apunta este vecino de Cascón de la Nava que se dedica a enseñar a montar a caballo, y que cuenta con equipo de doma que ha ganado este año la Liga de Castilla y León.

La llamada de socorro no buscaba caridad, sino encontrar a alguien dispuesto a vender paja a un precio razonable en un año como el actual, en el que la sequía ha convertido el forraje en un bien muy escaso. La situación llegó al corazón de Mario, que no quiso dinero a cambio de 16 toneladas de paja. «Me llamaron para decirme que si les podía buscar forraje o hierba barata porque este año no hay nada y, lo poco que hay, es muy caro. Les dije que yo les podía donar alguna tonelada, que les mandaba un trailer para que, hasta que llueva, se puedan mantener. Vino un camionero, que hizo el transporte gratuito, y ahora falta que se anime más gente a hacer lo mismo», señala este entusiasta del caballo al que le duele sobremanera lo que ha sucedido en Galicia. «Están los animales encima de la ceniza porque no hay nada que puedan comer por allí», enfatiza.

La donación ha hecho bajar las reservas de paja de la yeguada de Mario, aunque este altruista cree que este año solo tendrá que gastar algo menos de lo habitual, pero lo hará por la mejor de las causas. «He comprado la paja en campaña y la tengo ahí para mis animales, pero me he apretado un poco el cinturón, voy a gastar un poco menos, y así se la puedo dar a la gente que más lo necesita, que es lo que teníamos que hacer todos. ¿Si mañana nos pasa a nosotros, nos dejarían aquí tirados? Yo creo que hay que ayudar un poco a la gente», concluye Mario para subrayar que hoy puede ser la localidad pontevedresa de As Neves y mañana, cualquier punto de la provincia de Palencia.

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