«Una dieta saludable no consiste solo en comer lechuga, pollo y pasta»

Leticia Garrido./A. Quintero
Leticia Garrido. / A. Quintero

La experta en nutrición y dietética Leticia Garrido ha participado en la Semana del Pan con una conferencia

JOSÉ MARÍA DÍAZPalencia

Graduada en Nutrición y Dietética, Leticia Garrido, que trabaja en el laboratorio de una empresa alimentaria tras haber obtenido también un grado formativo en el Centro Tecnológico del Cereal (Cetece), participó este viernes en las actividades de la Semana del Pan con una conferencia conjunta con la responsable de investigación del Cetece, Ana Garcinuño, sobre la importancia nutricional del pan.

–¿Puede incluirse al pan entre los alimentos saludables?

–Sí, claro, es un alimento saludable, ya que nos aporta pocas kilocalorías respecto a a lo que cree la población general. Aporta unas doscientas sesenta kilocalorías en cien gramos de pan. Son principalmente hidratos de carbono; de grasas, el aporte no llega al 3% y de proteínas el 16% o 17%. Hablo del pan blanco, que, en su mayoría, son hidratos de carbono.

–Hidratos que en una dieta normalizada no suponen ningún problema.

–Ninguno. Se queman bien...

–Pero hay una creencia generalizada de que el pan engorda mucho...

–Pero no es así, lo que engorda es lo que se unta el pan. Porque normalmente cuando uno come pan no es solo para acompañar la comida, también se usa para untar las salsas. Y, claro, depende de qué sea esa salsa. Si untas, por ejemplo, la salsa de la ensalada, eso es aceite puro. Y no digamos el tocinillo del cocido. No es el pan lo que engorda, sino lo que untamos...

–Pero es que el dicho popular asegura que ‘pan con pan, comida de tontos’...

–No es así. Un pan blanco nos aporta hidratos de carbono, aunque ahora se demande más el pan integral, porque tiene más vitaminas y minerales, que, principalmente, se quedan en el salvado y en el germen, que es lo que se quita para hacer el pan blanco.

–Parece que hay una gran moda de estos nuevos tipos de panes integrales o de multicereales...

–Sí, se está potenciando para atraer a la gente. Mucha gente, cuando se pone a régimen, lo primero que hace es quitarse el pan. También ocurre porque cuando se acude a un especialista y se interesa por tus hábitos de comida te pregunta para qué usas el pan, y entonces, como se usa para untar, pues se quita, para evitar esas situaciones.

–Pero entonces no se quita el pan porque engorde...

–No, no es por eso, es por los hábitos que genera en ti. Y con respecto a los panes integrales, tienen una mejor acogida porque son muy ricos en fibra. El pan blanco, en una ración de cien gramos, tiene 3,5 gramos de fibra, mientras que el pan integral, en la misma cantidad, tiena 7,5. Entonces, las ingestas recomendadas son de unos 14 gramos, luego el pan integral tiene casi el doble de fibra que el pan blanco y por eso hay tanto interés. Además, las kilocalorías que aporta son prácticamente las mismas.

–¿Por qué cree que hay tantos bulos y confusión en torno al pan blanco?

–Yo tengo la impresión de que es porque en nuestra sociedad los hidratos de carbono están muy mal vistos. Si nos vamos a las dietas de moda, la mayoría son hiperproteicas, y esto es algo que realmente no nos haría falta. Las proteínas si no las consumes tampoco pasa nada. Si tu cuerpo no las necesita para crear nuevas estructuras, como cuando tienes una lesión en un músculo, al final las excreta. Si tienes una dieta hiperproteica, al excretarse, se hace por orina, por nitrógeno, y entonces puedes dañar los riñones y el hígado al forzar la máquina. Al fina, lo que está claro es que hay mucho malentendido con los hidratos de carbono.

–Que son parte fundamental de la dieta de un deportista de élite...

–Porque son la fuente de energía principal. Los hidratos de carbono se descomponen en glucosa que es lo que necesita el cerebro para funcionar. Y el cerebro está continuamente funcionando, con lo que si le privas de eso.... Bueno, que sí, que si no hay glucosa tira de las reservas para poderla formar, y esto es lo que pasa cuando no hay hidratos.

-¿No está la sociedad actual un tanto obsesionada con las dietas?

–Está demasiado obsesionada y encima erróneamente. Algunos van por el buen camino, pero mucha gente va por el equivocado. Una dieta equilibrada, tiene que tener un 50% o un 60% de hidratos de carbono, no superar el 20% de grasas, y un 15% o un 20% de proteínas. Pero llevando una dieta normal, hoy en día, las proteínas las sobrepasamos con creces. Por eso, la importancia del pan. Nos ayuda a llegar al nivel ideal de hidratos de carbono, porque en la sociedad actual tanto de grasas como de proteínas nos pasamos.

–¿La mejor solución para llevar una dieta equilibrada es acudir a un nutricionista especializado?

–No es necesario acudir solo si se tiene un problema de sobrepeso. Si quieres unas pautas para llevar una dieta saludable es conveniente. Porque una dieta saludable no es comer lechuga, pollo y pasta. Es comer de todo lo que se quiera, pero en su justa medida y con los alimentos más saludables que sea posible. Lo que era la dieta mediterránea de antiguamente.

–¿El pan que se hace de forma habitual en las panaderías palentinas es saludable?

–Sí, porque es un pan normal. El pan lleva como ingredientes harina, agua, levadura y un poco de sal. No lleva mucho más. Hay algunas variantes como la fabiola, que lleva una pequeña cantidad de manteca o los panes que llevan leche. Yo siempre hablo del pan blanco normal, que apenas tiene grasa y que es lo que principalmente se hace en Palencia.

–¿Y cuánto pan es recomendable comer al día?

–La recomendación de la Organización Mundial de la Salud es de 250 gramos al día, que no llegamos nunca. Ha habido una disminución muy importante en el consumo de pan a lo largo de los últimos años.

–¿Y por qué ha bajado tanto?

–Por la falsa creencia esa de que el pan engorda. Principalmente por eso, pero luego se ve que hace falta comer más pan.

–Luego hace falta comer más pan.

–Sí, desde luego, y si es integral, mucho mejor.

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