Danzas y dulces en Valdecañas de Cerrato

Los vecinos bailan en las fiestas de Valdecañas. /Luis Antonio Curiel
Los vecinos bailan en las fiestas de Valdecañas. / Luis Antonio Curiel

Pablo Martínez Cepeda renueva la tradición de repartir caramelos en las fiestas de la Virgen del Campo

LUIS ANTONIO CURIELValdecañas de Cerrato

Las fiestas patronales en honor a la Virgen del Campo se han celebrado con todos los honores en Valdecañas de Cerrato. Por este motivo, el Ayuntamiento ha preparado un amplio programa festivo para todos los vecinos de la localidad, que han disfrutado de unos animados días de bullicio, encuentro y diversión.

Los actos religiosos comenzaron con la novena en honor a la Virgen del Campo, concluyendo con una misa solemne en la ermita presidida por Carlos Martín, párroco de Valdecañas de Cerrato y que estuvo amenizada por el Coro Parroquial Virgen de Revilla, de Baltanás, que dirige Carmina Fombellida.

Uno de los momentos más emocionantes de la fiesta fue la procesión con la imagen de Nuestra Señora del Campo, una talla románica del siglo XIII. Numerosos fieles acompañaron a su Patrona por la campa de la Ermita amenizados por los dulzaineros, entre vivas y cohetes, y al son de la campana que donó en 2013 uno de sus vecinos, Ignacio Casado. Esta procesión destaca por la espontaneidad de los valdecañeses a la hora de danzar en honor a la Virgen del Campo. Son numerosos los fieles que se congregan en torno a la imagen para honrarla con sus jotas. La danza más original es la que se baila hacia atrás para, acto seguido y al grito de ‘a por la Virgen’, acercarse a los pies de nuestra Señora del Campo. El canto de la Salve cerró las celebraciones religiosas en honor a la patrona de Valdecañas de Cerrato.

Desde hace varios años, a esta tradición se ha unido la popular ‘caramelada’ gracias a la generosidad de Pablo Martínez Cepeda, hijo del pueblo que reside en Madrid. Al finalizar la procesión, numerosos valdecañeses se congregaron en torno a la ermita para recoger los caramelos y otros dulces que reparte Martínez junto a sus nietas, Paula y Ana. Todos los vecinos acudieron con bolsas para hacerse con el ‘botín’, en el que se repartieron más de setenta kilos de caramelos. «Este gesto es reflejo del cariño y gratitud que siento hacia la Virgen del Campo y por eso acudo con mi familia, para que ellos tomen algún día el relevo y continúen con esta tradición. Mis nietas Paula y Ana también disfrutan tirando los caramelos y a su vez cogiéndolos, por lo que para ellas también es un acto muy importante que van viviendo desde pequeñas», destacó Pablo Martínez, promotor de la popular ‘caramelada’.

Las fiestas han sido organizadas por el Ayuntamiento de Valdecañas de Cerrato en colaboración con la Asociación de Nuestra Señora la Virgen del Campo, el bar La Cuesta del Acedo, la Fundación Grupo Siro y distintos vecinos y peñas de la localidad. «Hemos disfrutado de un amplio programa de actos gracias a la colaboración de todos los vecinos, lo que nos anima a seguir trabajando por nuestro pueblo. Durante estos días, han sido numerosos los vecinos y visitantes que se han acercado a Valdecañas de Cerrato para disfrutar de nuestras fiestas y compartir la amistad en este rincón privilegiado del Cerrato», señaló Luis Javier López Modrón, alcalde pedáneo.

Además, la Sala de Usos Múltiples del Ayuntamiento ha contado con la exposición de bolillos, que ha suscitado gran interés entre los valdecañeses. Otros actos especialmente emotivos han sido el pregón a cargo del valdecañés ausente Marisol Sardón Carazo y el homenaje a los mayores en la personas de Teófila Merino Barcenila y Ángel Rodríguez López.

Valdecañas de Cerrato ha vestido sus mejores galas para honrar a la Virgen de Campo y estrechar lazos de unión entre todos los vecinos, que se preparan para una gran cita el 1 de octubre con motivo de la Fiesta de la Vendimia de la D.O. Arlanza.

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