La cooperación es la clave del colegio Ronte de Osorno

Escolares de Osorno, en el colegio. /César Ceinos
Escolares de Osorno, en el colegio. / César Ceinos

La propuesta educativa ‘Aprendemos y colaboramos’ está reconocida por la Junta como una de las mejores prácticas de calidad

CÉSAR CEINOSCarrión de los Condes

«Cuatro manos hacen más que dos» es una de las frases que se pronuncian para explicar a los jóvenes que ayudar y colaborar son dos acciones que refuerzan tanto a la persona que da como a la que recibe. En el colegio público de Infantil y Primaria Nuestra Señora de Ronte de Osorno lo tienen muy claro y están apostando por una educación basada en la cooperación. Esta iniciativa busca enseñar de una manera diferente a la tradicional y, a la vez, fomentar el compañerismo y la solidaridad entre los 80 alumnos matriculados en el centro, al que llegan también alumnos de Abia de las Torres, Espinosa de Villagonzalo, Fuenteandrino, Santillana de Campos, Lantadilla, Villaherreros, Villasarracino y Castrillo de Villavega.

Comenzaron a aplicar esta idea en el curso 2015-2016 y en marzo de 2017 recibieron la primera recompensa. La Junta de Castilla y León anunció la lista de instituciones escolares que recibían un premio por las mejores experiencias de calidad. En la categoría de prácticas de calidad apareció el colegio osornense por la propuesta ‘Aprendemos y colaboramos’. Y como este asunto no es flor de un día, los trece profesores que componen el claustro han reforzado su compromiso con el plan de implantación de aprendizaje cooperativo y, gracias a la Dirección Provincial de Educación de Palencia, están recibiendo formación adicional por parte del colectivo Cinética de Madrid, una entidad que propugna este tipo de educación.

Ahora, con este nuevo proyecto, los estudiantes acuden a clase y aprenden los contenidos de todas las áreas curriculares mediante una serie de técnicas, entre las que destacan las llamadas ‘lápices al centro’, ‘1-2-4’ y ‘folio giratorio’. En todas prima el interés colectivo al individual, así como el trabajo en común al que cada niño realiza de manera independiente. «Es muy positivo. Se dan consejos y pistas para resolver cuestiones que el compañero de al lado no sabe resolver. Además, la metodología favorece la atención a la diversidad, la participación activa del alumnado y se inculcan valores como el respeto», destaca la directora del colegio, María del Carmen García.

Cada curso se dedica a un tema, el año pasado al planeta Tierra, y este, a la salud. Y los alumnos están llevando a la práctica algunos de los puntos que están aprendiendo. Desde hace varios años, los docentes promocionaban el consumo de comida saludable, pero actualmente están redoblando esfuerzos para que los almuerzos sean equilibrados. Cada colegial tiene una tablilla donde se aparecen los alimentos a escoger.

Asimismo, los jóvenes han aprendido que los desechos que se generan en estos tentempiés deben ser depositados en el sitio correcto. De hecho, reciclar no es nada nuevo, en Osorno ya es un hábito. Llevan cinco años clasificando y colocando cada residuo en su lugar adecuado: el papel, en el contenedor azul; el plástico, en el amarillo o el vidrio, en el verde. También tienen un carro para que las familias entreguen electrodomésticos y pilas, y un espacio para dejar tapones de botellas. Con ellos incluso se ha ayudado en la medida de lo posible a vecinos de la zona que padecen enfermedades raras.

Una parte importante de la salud es el ejercicio. Los expertos en la materia, aparte de comer bien, recomiendan hacer un poco de actividad física cada día. Los jóvenes de la comarca practican deporte durante el recreo en cualquiera de los dos patios que tienen el centro, pero además salen fuera de sus instalaciones para ejercitarse. Este año se han inscrito en los Juegos Escolares de la provincia en la categoría alevín. No es la única competición en la que toman parte, puesto que también se han enrolado en los campeonatos de atletismo. Sus antiguos alumnos participaron en campeonatos de ajedrez, baloncesto o gimnasia rítmica, por poner varios ejemplos. Un gran número de copas y trofeos llenan las vitrinas de honor.

No obstante, algunos familiares suyos, sobre todo los más mayores, probablemente digan que los estudiantes salen poco de casa y que prefieren jugar con la consola, la tableta o el móvil que echar una partido de baloncesto. Incluso es habitual que se manejen con los aparatos electrónicos mejor que ellos. Para que no caigan en vicios y en problemas, desde el centro instruyen a los estudiantes. Los matriculados en los cursos de quinto y sexto de educación primaria tienen a su disposición un miniordenador portátil y forman parte de la Red XXI de la Consejería de Educación. Además, utilizan las pizarras digitales y aprovechan los diferentes recursos interactivos de las editoriales, así como todas las posibilidades que ofrece Internet.

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