Un día de convivencia en el Cerrato

Alrededor de 300 jubilados se dieron cita en Palenzuela. / Luis Antonio Curiel

Alrededor de trescientos jubilados de la comarca disfrutan de un animado encuentro festivo en Palenzuela

LUIS ANTONIO CURIELPALENZUELA

Palenzuela se vistió de gala este miércoles para acoger a unos trescientos jubilados de los distintos pueblos de la comarca del Cerrato, que en ediciones anteriores han celebrado sus encuentros festivos en Antigüedad, Espinosa de Cerrato, Hornillos de Cerrato, Cobos de Cerrato, Villaviudas y Torquemada. «Es el octavo año que celebramos un encuentro de estas características entre los jubilados del Cerrato. Hemos disfrutado de una jornada de alegría, amistad y unión que debemos mantener anualmente. En esta ocasión el número de jubilados ha sido elevado, lo que nos anima a seguir manteniendo esta cita anual. Agradecemos el apoyo del Ayuntamiento de Palenzuela y de la Diputación», comentaron desde la organización, a cargo de la Federación del Cerrato en coordinación con la Asociación de Jubilados de Palenzuela.

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La jornada comenzó con el saluda de la presidenta de la Diputación, Ángeles Armisén, que animó a los jubilados a participar activamente en los diversos talleres y actividades que promueven un envejecimiento activo y fomentan las relaciones interpersonales, dando vida a los pueblos durante todo el año. Los actos continuaron con la celebración de la eucaristía en la iglesia de San Juan Bautista oficiada por Jesús Díez, párroco de Palenzuela, que animó a todos los fieles a vivir con ilusión esta etapa de la vida, en la que se acumula una sabiduría especial para transmitir a las siguientes generaciones.

Un momento especialmente emotivo fue el de las ofrendas, cuando los jubilados presentaron sus herramientas de trabajo junto al pan y al vino. Por su parte, la alcaldesa de Palenzuela, Sara Esteban de los Mozos, agradeció el cariño, entrega y generosidad de los mayores. «Los mayores no sóis una carga, sino un tesoro que debemos cuidar, porque contáis con una experiencia de vida que os hace muy especiales. Admiramos vuestra entrega, generosidad, ejemplo del trabajo bien hecho, vuestras virtudes, el proyecto de vida que os habéis marcado, el respeto, la humildad, la sencillez, el amor a Dios y al prójimo, vuestra dedicación con la familia y los vecinos… Ojalá seamos capaces de sensibilizar a los jóvenes para que valoren vuestra vida entregada y sean un reflejo vuestro», comentó la regidora.

Acto seguido, los jubilados realizaron una visita guiada por la majestuosa iglesia de San Juan Bautista de manos de la alcaldesa de la localidad. El recorrido turístico continuó por los restos del castillo del siglo IX, el Palacio de los Herrera, la Plaza Mayor, numerosas casas solariegas, el Museo de la Torre del Reloj y las ruinas de Santa Eulalia. En sus paseos por la villa de Palenzuela, los jubilados intercambiaron impresiones sobre el funcionamiento de sus asociaciones y los problemas por los que atraviesan, especialmente relacionados con el envejecimiento de la población y las ayudas para su funcionamiento.

La comida se celebró en los soportales de la Plaza Mayor y en una carpa instalada para la ocasión. Entremeses variados y una paella sirvieron para reponer fuerzas y continuar la jornada con animados bailes, rememorando sus épocas de juventud. Además, contaron con un sorteo de regalos y las jotas de la tierra. Durante la jornada estuvo presente María José de la Fuente, diputada de la zona del Cerrato y del área de Servicios Sociales, que animó a los jubilados a continuar con este tipo de encuentros festivos. «Es un día de convivencia en el Cerrato que congrega a numerosas personas asociadas para pasar un día de fiesta, compartir experiencias y diversiones. Creo que es fundamental promover este tipo de iniciativas que fomentan la relación entre las personas mayores del Cerrato», señaló María José de la Fuente, diputada del Cerrato y responsable del área de servicios sociales.

Federación del Cerrato

En febrero de 2012, las asociaciones federadas de jubilados del Cerrato decidieron dividirse en dos zonas para que las reuniones y encuentros fueran más operativos, agrupando los 19 pueblos federados por proximidad en dos uniones formadas por doce localidades, aunque en una de ellas se han dado de baja algunos pueblos. También acordaron mantener la jornada de convivencia entre los pueblos de las dos uniones para disfrutar de un día de alegría entre los jubilados cerrateños.

Gracias a la federación de jubilados, las distintas asociaciones realizan numerosas actividades durante el año, desde excursiones y manualidades, hasta gimnasia o diversos cursos y talleres. «En estos momentos, nos preocupa el envejecimiento de la población y la falta de participación de algunos pueblos en este tipo de movimientos asociativos, a lo que se une el recorte de subvenciones, por lo que cada vez es más complicado organizar cosas para mantener vivos nuestros pueblos», comentó Marisol Calleja, presidenta de la Asociación de Castrillo de Onielo y la Unión I del Cerrato.

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