Condenados a cuatro años de prisión por estafa en una explotación de áridos

Gravera de El Eruelo en Torquemada. / El Norte

El Juzgado de lo Penal considera que los dos administradores vendieron dos veces una planta de lavado y los derechos mineros

Palencia

La titular del Juzgado de lo Penal de Palencia ha dictado una sentencia en la que condena a R. G. A., administradora única de la mercantil Hormigones El Eruelo SL, y a su esposo, A. P. A., como administrador de hecho de la mercantil, a dos años de cárcel para cada uno como presuntos autores de dos delitos de estafa, y a que indemnicen de forma solidaria y conjunta a Teneviser SL en los 73.942 euros que pagó por una planta de áridos y maquinaria que nunca les fueron entregadas, y a J. P. G., representante de Áridos Poncio SL, en 3.630, por los derechos de explotación que compró, pagó y no recibió.

La sentencia considera probado que R. G.A. y A. P. A. solicitaron en el Servicio Territorial de Industria, Comercio y Turismo de la Delegación Territorial de la Junta autorización de explotación de recursos en parcelas del polígono 533 de Torquemada para la explotación de áridos denominada ‘El Eruelo VI’, autorización que fue concedida y después cancelada por resolución de fecha 23 de octubre de 2013.

Según el fallo, esta resolución no se pudo notificar por correo a Hormigones El Eruelo SL en dos ocasiones (25 y 28 de octubre de 2013) en la dirección que había solicitado como sede social, por lo que se comunicó la resolución al Ayuntamiento de Torquemada y en el Boletín Oficial de Castilla y León se publicó el 22 de noviembre de 2013.

El 28 de abril de 2014, los acusados «solicitaron nuevamente autorización de explotación de los mismos recursos, solicitud paralizada hasta la resolución del expediente ‘Permiso de Investigación Aviados’», recoge el fallo. «Así las cosas, el 30 de abril de 2014, los acusados vendieron en contrato privado que no se elevó a escritura pública a Tenesiver SL, representada por F. M. D., una planta de lavado y clasificación de áridos y diversa maquinaria por importe de 73.942 euros, con una opción de recompra por tres meses al cumplimiento del contrato, que finalizó el 30 de julio de 2014, condicionada a un pago no realizado, siendo el valor de la planta de áridos de 25.655 euros», añade la sentencia.

«El 2 de enero de 2015, los acusados vendieron en contrato privado la planta de lavado y clasificación de áridos instalada en la parcela 48 del polígono 533 de Torquemada a J. P. G., representante de Áridos Poncio SL, por un importe de 41.864 euros. El contrato privado fue elevado a escritura pública en Valladolid el 29 de enero de 2015, solicitando Áridos Poncio SL el 11 de febrero de 2015, en base a ese documento, la transmisión del registro industrial de la maquinaria. Por su parte, Tenesiver SL solicitó a la Junta el cambio de titularidad el 5 de marzo de 2015», explica la sentencia.

«El 13 de mayo de 2014, los acusados venden a Loyal Prom SL, representada por A. A. S., por importe de 400 euros los derechos de explotación para recursos de la Sección A, denominada El Eruelo VI, del término municipal de Torquemada, difiriendo el pago a la autorización por la Junta de esos derechos mineros. La mercantil pretendió ante la Junta la inscripción de dicha transmisión a su nombre el 19 de febrero de 2015», detalla el fallo, que añade que, con anterioridad, el 14 de enero de 2015, los acusados vendieron dichos derechos de explotación para la misma sección a Áridos Poncio SL por 3.630 euros, otorgando escritura pública de transmisión de derechos mineros el 21 de enero de 2015. Con la transmisión anterior, se cedían los derechos de opción de compra sobre parcelas afectadas por la explotación, por los que Áridos Poncio abonó a los acusados la cantidad de 15.000 euros para abonar a los vendedores.

«Los acusados, atribuyéndose falsamente facultad de disposición sobre la planta y los derechos de explotación por haberlos enajenado, los vendieron por segunda vez», subraya el fallo, que incide en que pese a lo manifestado en el juicio por R. G. A., sosteniendo que se vendieron plantas distintas, la planta de áridos a Tenesiver SL y la de lavado a Áridos Poncio SL, «se trata de una misma planta, aunque denominada en un caso planta de áridos y en el otro, planta de lavado».

«Los acusados vendieron también por segunda vez los mismos derechos de explotación de recursos, de los que no podían disponer por haberlos ya enajenado. Y actuaron ambos de común acuerdo y en ejecución de un plan común, puesto que no puede olvidarse que, si bien la acusada era la administradora y gestionaba la sociedad, el acusado mantuvo negociaciones, interviniendo de hecho o de facto», concluye la sentencia, que no es firme y contra la que cabe recurso de apelación.

Fotos

Vídeos