Cobos evidencia la importancia del pan en la provincia de Palencia

Varios vecinos adquieren pan, hoy en Cobos de Cerrato. /Luis Antonio Curiel
Varios vecinos adquieren pan, hoy en Cobos de Cerrato. / Luis Antonio Curiel

Siete profesionales participan en la I Feria del Pan del Cerrato, que nace con vocación de continuidad

LUIS ANTONIO CURIELCobos de Cerrato

Cobos de Cerrato ha celebrado este jueves su I Feria del Pan del Cerrato con gran éxito de público y un elevado número de ventas, lo que presagia una nueva edición para el próximo año. En esta ocasión, siete profesionales del pan han acudido a la cita. El Horno de Pablo, de Cobos de Cerrato; Eduardo Antolín, de la localidad burgalesa de Peral de Arlanza; La Tahona, de la localidad leonesa de Sahagún; Panadería San Francisco, de Palencia; Panadería Maruja, de Villaumbrales, Panadería Infantes, de Astudillo y El Horno de Ángel, de Villamuriel de Cerrato. Una cita reivindicativa en la que los artesanos del pan promocionaron sus productos, entre los que destaca la Fabiola, cuya marca de garantía se espera conseguir para la primavera de 2018. «Estamos muy satisfechos con la acogida de esta primera Feria del Pan del Cerrato, que nace con vocación de continuidad. Todo el pueblo se ha volcado con la cita. Es fundamental apostar por este tipo de iniciativas que nos permitan mostrar la calidad de nuestros productos artesanales y que sean también un reconocimiento para los pequeños fabricantes que trabajan día a día en la provincia», destacó Bizien Serrano, presidente de la Asociación Provincial de Fabricantes de Palencia, colectivo promotor de esta feria, además de propietario de la panadería San Francisco.

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Vecinos y visitantes, ataviados con el pañuelo verde conmemorativo, han podido adquirir y degustar numerosos tipos de panes, desde la Fabiola (producto estrella de Palencia), hasta la hogaza, pasando por chapata de maíz, pan de cristal, pan de espelta, pan de centeno, torta de aceite, torta mediterránea, rústica, bollitos de leche, bollitos preñados, roscos, pan multicereal y otras muchas variedades junto a una amplia oferta de dulces y repostería.

La elección de Cobos de Cerrato no ha sido casual, pues la localidad cerrateña cuenta con un panadero de mucho recorrido, Horno de Pablo, al que le gustó la idea y se volcó con esta iniciativa. También el Ayuntamiento cerrateño apostó por esta feria, incluyéndola como acto principal de su semana cultural. Desde que conocieron la noticia sobre la celebración de la feria, los cobeños se han volcado con los preparativos, haciendo que la localidad luciera en todo su esplendor. De hecho, Cobos de Cerrato parecía un auténtico museo al aire libre en la mañana de ayer, con maquinaria antigua utilizada para la obtención del trigo y la harina, así como una muestra de fotografías antiguas en las que podía verse el antiguo obrador y algunas labores del campo. «Hemos trabajado con mucha ilusión para que la feria fuera un éxito, con decenas de voluntarios coordinando las diversas actividades. Estamos muy satisfechos con la respuesta y acogida, por lo que desde este mismo momento nos ponemos a trabajar en la segunda edición», resalta Araceli Martínez, alcaldesa de la localidad. Y como hilo conductor, una serie de refranes relacionados con el pan.

Los actos han contado con la celebración de la misa en la iglesia parroquial de San Román, amenizada por el coro parroquial. El párroco de la localidad, Miguel Ruiz, recordó la importancia histórica del pan, muy unido a las celebraciones litúrgicas, y felicitó a todos los cobeños por esta iniciativa. «Es muy importante que los pueblos se unan para preparar este tipo de eventos, que dan vida a los pueblos y ayudan a crear vínculos entre los vecinos», ha subrayado el párroco en su homilía. También los niños participaron activamente en la celebración.

Por su parte, el Centro Tecnológico del Cereal de Palencia preparó un taller de panadería artesanal, que suscitó gran interés entre vecinos y visitantes. Los asistentes disfrutaron del proceso de elaboración de masas batidas para preparar magdalenas, que tuvieron la oportunidad de degustar. De este modo, siguieron los distintos pasos de la elaboración, como la preparación de masas, fermentación y horneado, participando activamente en el proceso.

La jornada también contó con el Grupo de Danzas de Santa María del Campo, que lucieron sus mejores galas en una jornada muy especial para los cobeños. La elección de la celebración de la feria en un día de diario viene justificada porque los panaderos tienen dificultades para celebrarla el fin de semana, porque en esta época están a tope de trabajo.

Al finalizar la jornada, los productores se mostraron muy satisfechos con el elevado volumen de ventas y la gran acogida e interés del numeroso público que acudió durante la mañana a los puestos.

La inauguración de la feria sirvió como reclamo para destacar el papel histórico que ha desempeñado el pan en esta tierra cerrateña y palentina, así como una apuesta firme por la Fabiola, el estandarte de los panaderos palentinos. Además, esta feria puso de relieve el papel desempeñado por numerosos panaderos del mundo rural, que en ocasiones reparten el pan por los pueblos, muchos de ellos mermados en habitantes. «Es probable que con el tiempo se pierda este servicio, pues antes pasabas por los pueblos y había muchos vecinos, algo que ya no es habitual en invierno», comentaron desde la Asociación Provincial de Fabricantes de Pan de Palencia, que aglutina a 28 panaderos. «Sabemos que el negocio del pan es sacrificado y que en la mayoría de los negocios se va pasando de padres a hijos. Vemos que falta relevo generacional y que la despoblación va haciendo mella en este tipo de oficios. Por ello, reivindicamos una apuesta por el mundo rural, porque también contribuimos a dar vida a los pueblos, evitando de algún modo la despoblación, pues muchos panaderos también ofrecen otros productos de primera necesidad en sus rutas de reparto», añaden desde el colectivo promotor.

El acto de inauguración congregó a numerosas autoridades y vecinos, que brindaron por el éxito y el futuro de esta feria.

Cobos de Cerrato vivió una jornada festiva en torno al pan y la repostería, en un ambiente multitudinario que sirvió como promoción de estos productos y de la propia gastronomía, cultura y arte cerrateños.

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