Cevico Navero reivindica el oficio del montanero

Los vecinos guardan cola para hacerse con una ración de cocido montanero. /Luis Antonio Curiel
Los vecinos guardan cola para hacerse con una ración de cocido montanero. / Luis Antonio Curiel

Centenares de vecinos disfrutan de una fiesta en el paraje de Valdefuentes

LUIS ANTONIO CURIELCevico Navero

Hay pueblos que escriben su historia cotidiana con el esfuerzo y la unión de sus vecinos. Es el caso de Cevico Navero, que el sábado celebró el Día del Montanero como homenaje a todos aquellos hombres que se han dedicado a este oficio. Lo que comenzó hace más de tres décadas como un homenaje sencillo a los últimos montaneros en activo se ha convertido en un acto oficial plenamente consolidado desde hace dieciséis años, con visos de hacerse hueco entre las fiestas más populares de la provincia. Los montaneros homenajeados en los inicios de la fiesta fueron Ángel Rodríguez y Máximo Monje. En la actualidad, solo queda un montanero en activo mediante la corta de la leña, Ángel Rodríguez.

Cevico Navero recordó con orgullo su pasado montanero, esos años en los que la mayoría de los ceviqueños trabajaban en los montes cortando leña y preparando el carbón vegetal y el cisco que se utilizaba para los braseros, uno de los oficios más duros de la época. Esta jornada festiva congregó a centenares de vecinos que quisieron homenajear a todos los montaneros de la localidad, un oficio muy común en Cevico Navero hasta la década de los sesenta, pues en la mayoría de las familias alguno de sus miembros realizaba este trabajo.

A la fiesta se sumaron numerosos representantes institucionales provinciales y comarcales y varios vecinos de pueblos cercanos, como es el caso de la peña baltanasiega ‘Que sé ó’, que acudió en pleno a la fiesta y mostró su agradecimiento por la acogida y hospitalidad de los ceviqueños, una de las notas de esta fiesta singular. En esta jornada también estuvieron presentes varios miembros del Cuerpo de Bomberos de Baltanás.

Los actos del Día del Montanero comenzaron la víspera, es decir, en la tarde del viernes cuando un grupo de mujeres se reunieron para elaborar más de setecientos rellenos al estilo castellano.

Ayer, a primera hora de la mañana, los ceviqueños se volcaron con preparativos de los entornos de Valdefuentes, donde se realizó el almuerzo y cocido montanero cocinados a la lumbre. A media mañana, los ceviqueños disfrutaron del almuerzo montanero con la degustación de sopas de ajo y torreznos a la parrilla, con más de doscientas raciones.

Hacia las tres de la tarde, centenares de vecinos aguardaban impacientes para probar el cocido montanero con garbanzos, chorizo, carne y tocino. Una tarea en la que colaboraron numerosos ceviqueños, coordinados por el cocinero Justo Curiel Soto. «El Día del Montanero es una fiesta muy especial para Cevico Navero y todos los vecinos se vuelcan con los preparativos. La leña da un sabor especial al cocido montanero», destacó Justo Curiel.

El total de viandas repartidas superó los 80 kilos de garbanzos, 140 kilos de carne de cordero, 25 kilos de panceta, 40 kilos de chorizo y 30 kilos de tocino. También se degustaron más de 700 rellenos y alrededor de 120 kilos de frutas de temporada. La organización también aportó 70 barras de pan y 60 panes. La fiesta se prolongó hasta bien entrada la tarde, amenizada por la charanga local Los Mejores, que dirige Teófilo Calvo. «Estamos muy satisfechos con la participación de todo el pueblo en la Fiesta del Montanero. A pesar de las bajas temperaturas, hemos disfrutado de una jornada en un ambiente de armonía, concordia y hermandad. También queremos agradecer la colaboración desinteresada de todas las personas que hacen posible la organización de esta fiesta», indicó Pablo Calvo, alcalde de Cevico Navero.

Cevico Navero vivió un día intenso en torno a la figura del montanero. Una jornada que rememoran cada año con orgullo, en la que todo el pueblo se implica para recordar tan noble oficio. Recordar el pasado, mantener el presente y vivir con optimismo el futuro es fundamental para que un pueblo se mantenga fiel a su historia y a sus tradiciones. Y de esto saben mucho los vecinos de Cevico Navero.

La fiesta se celebró en el paraje de Valdefuentes, uno de los espacios naturales más emblemáticos de la localidad, con una fuente de agua muy solicitada entre los cerrateños. Este espacio recreativo cuenta con una rampa de acceso para personas con problemas de movilidad, mesas con bancos, barbacoas con matachispas y un altar para celebrar la Eucaristía. Además, la explanada cuenta con una choza típica realizada por Ángel Rodríguez, Antonio Fernández, Ernesto Alejos, José Ignacio Antolín, José María Calvo, José Pablo González, Pablo Calvo y Ricardo Alejos como recuerdo de ese refugio que utilizaban para comer y dormir durante varios meses.

El próximo año está previsto realizar una demostración de cómo se obtenía el carbón vegetal, algo que suelen hacer en el Día del Montanero para que las nuevas generaciones comprendan la dureza del oficio. Como ha ocurrido con otros oficios, los montaneros fueron desapareciendo a partir de los años sesenta, década en la que se produjo un elevado éxodo rural. «Era un oficio duro, que te separaba durante meses de la familia y que te reportaba escasos beneficios», rememoran estos antiguos montaneros.

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