Beber agua de la cripta de San Antolín, una tradición pendiente de análisis

Los palentinos bajaron el año pasado a la cripta de San Antolín, pero no pudieron beber el agua. / Antonio Quintero

El Cabildo instará al Servicio Territorial de sanidad a que efectúe varias analíticas y a los bomberos a que vacíen el contenido del pozo

EL NORTEPalencia

Los palentinos no pudieron cumplir el pasado año con la tradición de beber el agua de la cripta de la catedral de San Antolín de Palencia, como viene haciéndose desde hace siglos, porque el Servicio Territorial de Sanidad informó de que no era apta para la salud por contaminación bacteriana. Los análisis del agua tomada del pozo de la cripta, realizados por el equipo del Laboratorio de Salud Pública del Servicio Territorial de Sanidad y Bienestar de Palencia, determinaron que presentaba importantes niveles de contaminación bacteriana, por lo que no era apta para el consumo humano ya que podía suponer un importante riesgo para la salud pública.

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El Cabildo de la Catedral informó el día previo de que en San Antolín no podría beberse el agua del pozo de la cripta; sin embargo, tanto el día del patrón como el posterior por la mañana, la cripta visigótica de San Antolín permaneció abierta al público para quien quisiera visitarla.

«Supone la ruptura momentánea de un enganche que los palentinos tienen con la catedral y con San Antolín», indicó en su día el deán de la seo, Mateo Aparicio, que reconoció que la contaminación del agua del pozo era «una noticia triste». No obstante, el deán invitó a los palentinos y a todos los visitantes a que asistieran a la cripta como cada año a venerar las reliquias del patrono de la Diócesis y de la ciudad. «Esta situación es una prueba, y debe motivar a la gente a dar un paso más en la devoción a San Antolín», indicó en su día Aparicio.

El canónigo señaló que era la primera vez que la Diócesis se veía obligada a suspender este tradicional acto, con miles de visitantes cada año. Al menos, nadie tenía constancia de que hubiera tenido que suspenderse el ceremonial, ni por las condiciones del agua ni por otra causa. De hecho, el deán remarcaba que los análisis que se hacen cada año constataban que tiene «una calidad excepcional».

Mateo Aparicio consideraba que la contaminación del agua del pozo podía deberse a las inundaciones que se produjeron en la cripta en abril de 2016, cuando las abundantes lluvias provocaron la subida del nivel freático y pudo haberse producido alguna filtración de los colectores. «Lo sentimos todos mucho, porque es una de las tradiciones más arraigadas», insistía el deán.

Este año, el Cabildo de la catedral trabaja para que la tradición pueda volver a cumplirse después del paréntesis del año pasado, y en ese sentido, solicitará al Servicio Territorial de Sanidad que efectúe durante todo el mes de agosto varios análisis del agua de la cripta de San Antolín, según comentó ayer el responsable de Patrimonio de la seo palentina y director del Museo Catedralicio, Amador Valderrábano. «El último, en las vísperas de la fiesta», añadió Valderrábano, que incidió asimismo en que el Cabildo solicitará también a los bomberos del Parque de Palencia que vacíen en agosto todo el agua del interior de la cripta de San Antolín para que brote nueva, con el objetivo de que pueda salir libre de riesgo para la salud.

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