Anpe registra cuatro casos de acoso a profesores en las aulas de Palencia

Almudena Alonso, presidenta de Anpe en Palencia, /A. Quintero
Almudena Alonso, presidenta de Anpe en Palencia, / A. Quintero

El sindicato asegura que los profesionales denuncian «cada vez más» las agresiones que sufren en los centros educativos

PALOMA AGUADOPalencia

Ejercer de profesor en una clase con más de 25 niños o adolescentes no es tarea fácil. Cada día, los profesionales tratan de crear un clima favorable en las aulas para fomentar el aprendizaje de los jóvenes. Un reto que, en ocasiones, desemboca en importantes conflictos entre profesorado y alumnos. El sindicato Anpe, en su informe del curso 2016-2017, cifra en 79 los casos de agresiones o acoso a profesores en Castilla y León y en 4 los sucedidos en la provincia de Palencia, el número de agresiones más elevado desde el año 2008.

Esta situación conflictiva en las aulas, además, ha crecido un 20% en Castilla y León respecto al año pasado. Un dato que según explica Jesús Niño, coordinador del Defensor del Profesor de Anpe en Castilla y León, muestra que cada vez más profesores se atreven a denunciar los problemas en las aulas. «No se incrementan las agresiones en los colegios, lo que sucede es que cada vez los profesionales están más informados y piden ayuda para afrontar situaciones problemáticas».

El principal objetivo de Anpe es, precisamente, asesorar y ayudar a los profesionales de la enseñanza. Así, atiende todos los casos de profesores que sufren situaciones de conflictividad o violencia en los centros educativos. Los que registra el informe del Defensor del Profesor son por lo tanto, los que se atreven a denunciar los maestros de las provincias de Castilla y León ante el sindicato. De hecho, la Consejería de Educación cifra en más de 700 los episodios reales que acontecen en la comunidad. «Seguramente existan más casos, pero estos son los que se ponen en contacto con nosotros para intentar buscar una solución», asegura Jesús Niño, responsable de Anpe Castilla y León.

En Palencia, Almudena Alonso es presidenta del sindicato, que cuenta con un 685 afiliados en la provincia. En su sede, situada en la calle Becerro de Bengoa, asesoran a los profesores palentinos que acuden en busca de ayuda. «Algunos casos les trasladamos a Valladolid para que puedan ofrecerles una ayuda más profesional por parte de Jesús Niño», asegura Alonso. Su forma de actuar consiste en identificar el problema y decidir la mejor solución. Después, se ofrece al afectado continuar un seguimiento para comprobar que la situación de acoso cesa y el profesor puede continuar con normalidad su labor docente.

Además de asesorar y atender los casos, la sede palentina del sindicato realiza cursos ‘on line’ de preparación para las oposiciones y asesoran sobre cualquier tema de docencia en la comunidad. «A primeros de año volveremos a realizar un curso presencial sobre diferentes destrezas relacionadas con las oposiciones», afirma Almudena Alonso. El objetivo es preparar a todos los docentes para las convocatorias de plazas. «La gran mayoría de nuestros afiliados son de centros públicos, pero también tenemos a personas de colegios concertados que desean obtener plaza en la escuela pública», finaliza Alonso.

El nuevo ‘ciberacoso’

Anpe ha incluido este año, por primera vez, un nuevo valor que registra los casos de ‘ciberacoso’ a los profesores. Una agresión, que en este caso, la realizan los padres de los propios alumnos en los ya conocidos grupos de whatsapp. Este tipo de acoso representa solo el 1% en la comunidad, pero sin embargo, es cada vez más común que se produzcan conflictos a través de las redes sociales.

Una de las propuestas de Anpe para tratar de acabar con esta situación se basa en regular los grupos de whatsapp de padres en los colegios. «En la primera reunión del curso las familias deberían comprometerse a unas normas básicas en el grupo a través de la firma de un documento», explica Niño. Esta firma, sin valor jurídico, trataría de responsabilizar a los padres y hacerles ver la importancia del respeto en las nuevas tecnologías. Uno de los problemas para conseguir atajar estas situaciones también se encuentra en la escasez de padres que acuden a las reuniones de los centros. «Para poder acabar con los conflictos tiene que existir una responsabilidad también por parte de los padres», asegura Jesús Niño.

No solo los padres o los profesores que se encuentran en situaciones problemáticas o de acoso en las aulas tienen el deber de dar un paso. También el equipo directivo del centro, si conoce la situación, tiene la obligación de denunciar. Así lo recoge la Ley de Autoridad del Profesorado, que además, fue reforzada en Castilla y León en 2014.

Jesús Niño recuerda, que en estos casos, no cabe esperar a que la situación mejore por si sola. «Algunos equipos directivos esperan a que ‘se vaya pasando’, pero un insulto o una agresión a un profesor siempre tiene que denunciarse». De esta forma, existirá una sanción y la sociedad aprenderá de sus errores para que no se vuelvan a repetir.

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