El alcalde de Palencia garantiza el mayor plan de turismo de la historia del barrio del Cristo

El alcalde interviene ante los vecinos del Cristo./Antonio Quintero
El alcalde interviene ante los vecinos del Cristo. / Antonio Quintero

Polanco defiende ante los vecinos el trabajo de su equipo y cifra en 5 millones el gasto para rehabilitar los cerros del Otero y de San Juanillo

JOSÉ MARÍA DÍAZPalencia

Todos. No faltaba ni uno. Los diez concejales del PP, encabezados por el alcalde, Alfonso Polanco, e incluso por la presidenta de la Diputación, Ángeles Armisén, que aunque forma parte del equipo de gobierno no tiene responsabilidad activa, se acercaron hasta el Camino de Santa Eufemia para recoger «con deportividad», tal y como había anunciado previamente Polanco, el galardón de la Tristeza, el galardón anual que entregan los vecinos del Cristo a aquellas personas o instituciones que no han prestado atención a las necesidades y demandas del barrio.

Y no faltó ninguno porque la sensación entre los ediles del PP era la de injusticia, al entender, como intentó transmitir el alcalde a los vecinos durante su intervención, que «este equipo de gobierno es el que más hecho por el Cristo del Otero y por la figura de Victorio Macho».

Sin embargo, la visión de la directiva del barrio es diametralmente distinta, y culpan al equipo de gobierno municipal del PP de olvidos y retrasos en las necesidades del Cristo. Fundamentalmente, centran la crítica en la ausencia de algunas obras en la mejora de infraestructuras y en la demora en la aprobación del Plan Director para la Recuperación de los Cerros del Otero y de San Juanillo, un proyecto que los vecinos consideran imprescindible para el desarrollo económico, urbanístico y ambiental del barrio.

Consciente de la queja, el alcalde intentó por ello revertir la situación y recogiendo el guante lanzado por Miguel Ángel Brugera, centró buena parte de su intervención en ese ansiado Plan Director, del que anunció una próxima aprobación, «con el consenso de todos los grupos políticos».

El alcalde quiso ir más lejos en su alocución y anunció además que este proyecto supondrá una inversión de más de 5 millones de euros en el barrio, «el plan turístico más importante de la historia del Cristo», aseveró, al tiempo que insistió en que se trata de una propuesta que afecta no solo a esta zona de la ciudad, sino a toda la capital palentina, porque, como recordó, «el Cristo es el símbolo de Palencia, del que debemos sentirnos muy orgullosos».

Polanco rechazó también que su equipo no se haya preocupado de las necesidades del barrio y fue desgranando intervenciones desarrolladas a lo largo de los últimos años en la zona del Cristo, como la restauración de la escultura, la ampliación del centro de interpretación de Victorio Macho, el acondicionamiento de la zona del mirador del Cerro del Otero o la mejora de la iluminación.

Recuerdos de la infancia

Pero no todo en el arranque de las fiestas de Santo Toribio, que tendrán su momento álgido en la pedrea del pan y el queso del próximo domingo, fueron 'dimes y diretes' entre el alcalde y el presidente de los vecinos, puesto que el acto arrancó con el pregón inaugural del reconocido economista y contertulio de televisión José Carlos Díez, quien se confesó desde sus más tiernos años de infancia, durante sus veraneos en Pozuelos del Rey y en Villada, un enamorado de la figura del Cristo del Otero.

El pregonero, empapado para la ocasión de la historia del barrio, rememoró sus viajes de pequeño desde Madrid a Palencia, con la figura de la escultura de Victorio Macho como referencia de haber alcanzado en anhelado destino. Pero José Carlos Díez reconoció también la evolución del barrio, la mejora de sus infraestructuras y de su imagen, y, por ello, insistió en la necesidad de mantener la tendencia de crecimiento. «Hay que empezar a trabajar y reinventarse para ser un barrio importante», indicó.

Pero José Carlos Díez hizo también un llamamiento a las administraciones públicas para que se impliquen en la promoción turística, no solo del barrio del Cristo, sino de toda la provincia de Palencia, puesto que, desde su punto de vista, tiene suficiente atractivo como para llegar a un amplio espectro del turismo internacional, más interesado por los aspectos culturales que por el sol y la playa.

Tras la intervención del pregonero y de los distinguidos con los Cristos de la Alegría y de la Tristeza, los cohetones, lanzados por representantes de todos los partidos políticos con representación en el Ayuntamiento, miembros de la Asociación de Vecinos y de la peña Santo Toribio, dieron la bienvenida a un programa de fiestas que arrancó con una exhibición de bailes tradicionales por el grupo de danzas del barrio, al que siguió el habitual reparto de torreznos y degustación de limonada en la campa ubicada en el Camino de Santa Eufemia.

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