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Participantes en la actividad. / Nuria Estalayo

Bosques de Historia y leyenda

  • Más de 60 personas recorren los montes de Salcedillo en la novena edición del Día de la Primavera

La novena edición del Día de la Primavera, organizada por el Club de Montaña La Escalerilla junto la Asociación de Mujeres de Barruelo de Santullán, ha concentrado a más de sesenta participantes en un recorrido por los bosques de Salcedillo, localidad perteneciente al municipio de Brañosera. La mayoría de los caminantes procedía de la comarca norteña, pero al incluirse dentro de los circuitos de senderismo de Castilla y León que organiza la Federación de Deportes de Montaña, Escalada y Senderismo de la comunidad, esta seductora actividad atrajo a paseantes de otros lugares como Palencia o Ávila.

Los senderistas, de todo tipo de edades, recorrieron el pasado domingo un trayecto de unos once kilómetros. Una ruta que se inició en la localidad de Salcedillo y les llevó hasta el puente romano de Rojadillo y el Chozo Tonino, un refugio de republicanos durante la Guerra Civil de llamativa reducida dimensión. Para ello, atravesaron espectaculares bosques cubiertos de robles, hayas y otras atractivas especies como los avellanos, serbales y acebos con sus frutos rojos, de los que se alimenta el zorro y algunas de las escasas parejas de urogallos que aún se pueden encontrar en esta zona. El oso pardo también visita estos bosques de forma esporádica.

El Chozo Tonino se encuentra junto a la pista de Las Llanas, que une el Alto de Grullos y Valberzoso, en el corazón del Monte de Salcedillo. Más que un chozo, es una pequeña cueva donde se refugió algún barruelano durante la posguerra, historia que los participantes de esta campestre jornada pudieron escuchar el domingo de boca de los habitantes de la zona. Es un lugar de innegable belleza en un bosque de cuento que vale la pena visitar. Hasta el puente Rojadillo, también se puede llegar desde la pedanía brañoserense de Valberzoso. Se trata de una sólida construcción de un solo ojo de nueve metros de diámetro y esmerada cantería. En medio de la frondosidad más relajante con los abedules montando sobre el lecho del río Camesa. Este entorno constituye uno de esos rincones que generan emoción.

Tras la caminata, que duró poco más de tres horas, los participantes se dieron cita en las antiguas escuelas de Salcedillo para disfrutar juntos de una exquisita comida preparada allí mismo en ollas ferroviarias. De unas deliciosas patatas con carne, además de frijoles, seguidos después de tarta, café y chupito, disfrutaron los comensales. La lúdica jornada continuó por la tarde recordando y practicando antiguos juegos como el hacer rodar el aro con un gancho de metal.

Esta actividad forma parte de las numerosas y atractivas jornadas que a lo largo del año organiza el grupo de montaña barruelano. La próxima en el calendario es la multitudinaria Integral del Valdecebollas que tendrá lugar el 28 de mayo, domingo.