Adiós a la última calle franquista de Palencia

Concejales del PP y de Ganemos en el pleno.
Concejales del PP y de Ganemos en el pleno. / Antonio Quintero
  • El equipo de gobierno del PP acepta iniciar el trámite para retirar la placa de Federico Mayo

Escaso debate ha suscitado en el pleno municipal la aprobación del cambio de denominación de calles cuyos nombres tenían vinculación con el régimen franquista. Solo el concejal de Ganemos Francisco Fernández planteó una honda reflexión sobre la «vergüenza» que entraña para una ciudad el hecho de que se mantengan en su callejero nombres directamente vinculados al franquismo o la Guerra Civil.

Desde este jueves, esta situación ha quedado prácticamente erradicada en Palencia, puesto que se aprobó formalmente, con el voto favorable de todos los grupos, el cambio de nombre de las calles Conde de Vallellano, Hermanos López Franco, Santa María de la Cabeza, Ricardo Cortes, Obispo Manuel González y la plaza de Abilio Calderón, que han pasado a llamarse Mujer Palentina, Tomillo, Santa María, Gabriel de Castilla, Vera Cruz y plaza de los Juzgados, respectivamente.

Sin embargo, la eliminación de los nombres franquistas del callejero palentino no se ha completado del todo, ya que cuando se solicitó inicialmente, el grupo Ganemos olvidó uno de ellos, por lo que la sentencia judicial que ha obligado a la retirada no lo recogió. Aún perdura el nombre de Federico Mayo, un militar franquista, que estuvo al frente del Instituto de la Vivienda.

Por ello, aprovechando que este jueves se aprobaba el cambio de denominaciones de las calles, Ganemos, a través de una moción, intentó que también se modificase el de Federico Mayo. La propuesta no prosperó inicialmente porque era contraria a la normativa municipal, por lo que, con la ayuda del secretario general del Ayuntamiento, Ganemos reformuló su petición, demandando únicamente que se inicie un procedimiento ordinario para el cambio de nombre de esta calle.

La propuesta, replanteada de esta manera, encontró eco finalmente en el equipo de gobierno, que, decidido a no entrar en más polémicas por el callejero y consciente de que el asunto podría acabar de nuevo en los tribunales, aceptó abrir el procedimiento de cambio de nombre, siempre que la propuesta estuviera desvinculada por completo de la resolución judicial que había ordenado cambiar las otras seis calles. Ganemos no tuvo inconveniente y así, la propuesta se aprobó con el voto a favor del PP, PSOE y Ganemos, con la abstención de Ciudadanos.