Juzgan al marido de la asesina de la psicóloga de San Juan de Dios de Palencia

Un guardia de seguridad impide la entrada a San Juan de Dios el día del crimen.
Un guardia de seguridad impide la entrada a San Juan de Dios el día del crimen. / Antonio Quintero
  • El fiscal acusa a V. T. C. de un presunto delito de omisión del deber de impedir determinados delitos y pide para él 1,5 años de cárcel

El Juzgado de lo Penal celebra la vista contra V. T. C., el marido de Amelia B. S., interna de San Juan de Dios que el 6 de mayo de 2014 asestó dos cuchilladas en su despacho a la psicóloga del centro Violeta Guarido Rivera, de 29 años, que murió en el Hospital Río Carrión como consecuencia de las heridas. El Ministerio Público solicita para el acusado una pena de 1,5 años de prisión por un presunto delito de omisión de los deberes de impedir determinados delitos, después de que, supuestamente, hablara antes por teléfono con Amelia B. S. el día del crimen y la mujer le comentara lo que iba a hacer.

V. T. C., de 51 años en el momento de los hechos, fue detenido en Madrid por la Policía, al residir en la capital de España, y recluido en la prisión de Soto del Real, aunque fue trasladado después al centro penitenciario de Dueñas por orden del titular del Juzgado de Instrucción Número 7 de Palencia, que instruyó las diligencias, si bien se encuentra ahora en situación de libertad y comparecerá en el juicio tras desplazarse desde Madrid.

V. T. C, compañero de la mujer acusada de matar a la joven Violeta Guarido Rivera, psicóloga de San Juan Dios, reiteró el 3 de julio de 2014 en el Juzgado de Instrucción Número 7 de Palencia que nunca indujo a Amelia B. S., de 39 años, a cometer el crimen, y que no tenía ninguna implicación en los hechos. V. T. C. declaró ese día a través de videoconferencia, ya que estaba recluido en la prisión madrileña de Soto del Real tras su detención e imputación como presunto inductor del asesinato de Violeta Guarido, o, alternativamente, como autor mediato del mismo.

V. T. C. sí reconoció que el día del crimen habló antes por teléfono con Amelia B. S., como habitualmente hacía, para interesarse por su salud, pero negó que le incitara a cometer el crimen y que ella le comentase lo que iba a a hacer. El compañero de Amelia B. S. aseguró que se enteró del crimen de la psicóloga Violeta Guarido después de cometerse, a través de la televisión, y que luego se lo confirmó la Policía de Palencia. V. T. C. afirmó que en las charlas con la acusada le instó a defenderse. «No se tomaba la medicación y estaba trastornada, la habían tenido 19 días en internamiento maltratándola, y ella quiso poner una denuncia», señaló aquel día V. T. C., que negó que dejara mensajes amenazantes el día del crimen, después de que este se cometiera, en el teléfono del psiquiatra y de la trabajadora social, quienes, por su parte, reiteraron haber recibido esos mensajes.

Amelia B. S., la paciente de San Juan de Dios acusada de asesinar el 6 de mayo de 2014 a cuchilladas a la joven de 29 años Violeta Guarido, psicóloga que trabajaba en el centro asistencial, fue condenada en enero de 2016 a 14 años de internamiento en un centro psiquiátrico penitenciario, tras el acuerdo alcanzado por el fiscal, la acusación y la defensa, tras ser declarada inimputable al sufrir un trastorno crónico. El acuerdo evitó la celebración del juicio con jurado popular que estaba fijado y puso fin al procedimiento judicial iniciado tras el asesinato de la psicóloga Violeta Guarido, el 6 de mayo de 2014, cuando trabajaba en el Centro Asistencial San Juan de Dios de Palencia. El acuerdo de conformidad entre las partes contemplaba una indemnización de 150.000 euros a la familia de la víctima.

Los hechos se produjeron sobre las 8:00 horas del 6 de mayo de 2014 en San Juan de Dios, cuando Amelia B. S., paciente del centro, accedió al despacho de Violeta Guarido Rivera (al parecer, su habitación estaba próxima) y, tras abalanzarse sobre la psicóloga, le asestó dos cuchilladas en el cuello y el brazo con un cuchillo de diez centímetros de hoja. El suceso tuvo lugar en el área psiquiátrica Sagrada Familia, y la agresora, natural de León, residente en el centro pero que gozaba de salidas habituales, fue reducida por personal de San Juan de Dios, mientras que la víctima, de Zamora, fue auxiliada también por empleados del centro y del 112, que consiguieron estabilizarla antes de trasladarla al Hospital Río Carrión.

Sin embargo, la joven ingresó en el hospital en parada cardiorrespiratoria y murió en el quirófano. Según la autopsia, la herida en el cuello, que le afectó a la arteria y la vena subclavia, le hizo desangrarse.