Cambia tu mirada hacia el Síndrome de Down

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Varias personas celebran en la Plaza Mayor la fiesta del Síndrome de Down. / Marta Moras

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‘Quítate la venda. Cambia tu mirada’ es el lema con el que los afectados por el síndrome de down celebran su jornada mundial el próximo día 21, aunque en Palencia se han adelantado un poco y han celebrado una fiesta hoy en la Plaza Mayor, con hinchables, juegos, reparto de sopas de ajo y una fiesta amenizada por el Dj Héctor Calderón.

Desprender a la sociedad de prejuicios, de estereotipos, de miradas condescendientes, y hacer ver a la población que las personas que lo padecen también pueden estudiar, practicar deporte, aprender un oficio y trabajar son los grandes objetivos de esta jornada, en un momento histórico en el que el gran reto de las asociaciones y las familias es la inclusión laboral.

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La Asociación Down Palencia (Asdopa) y Aspanis Fundación Personas son dos colectivos que en Palencia aglutinan a los afectados y a sus familias. En ambos casos inciden en que aquellos objetivos de hace solo unas décadas, que eran la incorporación escolar y la eliminación de las barreras sociales están plenamente conseguidos, por lo que ahora todos los esfuerzos se centran en intentar conseguir un empleo para los jóvenes previamente formados que quieren incorporarse al mercado laboral. «Lo que ocurre es que muchas veces, tienen que demostrar no solo que valen, como todo el mundo, sino un plus a mayores, parten con una desigualdad, y es que muchas personas desconfían de que realmente puedan hacerlo», apunta el gerente de Aspanis Fundación Personas, Antonio Mota.

Formación, desde luego, no les falta. En Aspanis les imparten módulos de Formación Profesional que les preparan perfectamente para ejercer un trabajo en servicios administrativos, y en otros casos les derivan por otros itinerarios de empleo como cocina, jardinería o limpieza.

«El gran problema es que, en una oposición, por ejemplo, cuando acceden por la vía de discapacitados, tienen que competir con aspirantes que tienen una pequeña discapacidad física y entonces no hablamos de igualdad de oportunidades», puntualiza el presidente de Asdopa, Ricardo García Gutiérrez.

Asdopa atiende actualmente en Palencia a 32 niños con síndrome de down más otros cuatro con otro tipo de limitaciones intelectuales, entre un año y medio y 27. «Estamos comprobando diariamente como muchos niños con síndrome de down pueden trabajar como conserjes, en oficina, ayudando a muchas tareas. Yo creo que se tiene que lograr su incorporación laboral, como ya hemos conseguido que socialmente sean aceptados. Al fin y al cabo, hace tan solo algunas décadas, veíamos cómo muchas familias no aceptaban que un hijo suyo tuviera síndrome de down y lo escondían en casa. Ahora mismo, en Palencia se les acepta perfectamente. Creo que las barreras sociales, en general, forman parte del pasado», agrega Ricardo García Gutiérrez.

La necesidad de trabajar va estrechamente vinculada a los cambios que las personas con síndrome de down han experimentado también en unos años. Mientras que la esperanza de vida rondaba no hace demasiado los treinta años, lo cierto es que ahora prácticamente se ha duplicado. La atención mucho más personalizada, los ejercicios psicomotrices, los avances médicos, los trabajos musculares... permiten que vivan más tiempo y en mejores condiciones, lo que también facilita que puedan trabajar.

La Fundación Personas Aspanis les acoge ya de adultos. El centro, situado en la avenida de Madrid, atiende actualmente a 120 personas y, de ellos, en torno al 30% tienen síndrome de down. Todos tienen más de 18 años y, por tanto, la formación y el empleo son sus dos grandes ejes de trabajo para preparar a los afectados para la vida laboral, con todo lo que ello conlleva de autonomía.