Asistentes a la misa celebrada este martes en la capilla de la cofradía.
Asistentes a la misa celebrada este martes en la capilla de la cofradía. / A. Quintero

Música para el nazareno de Palencia

  • Francisco Pequeño estrena su homenaje musical en el tercer centenario de ‘El abuelo’

Túnica morada’ es el título de la canción que un hermano de la cofradía Nuestro Padre Jesús Nazareno y Nuestra Madre la Virgen de la Amargura ha escrito y compuesto dedicado a la antigua talla titular, obra de Tomás de Sierra, que este martes celebró el tercer centenario de su bendición. A la espera de los actos principales de la conmemoración, que coincidirán con la entrega de la Medalla de Oro de la ciudad –la corporación la aprobará en el pleno este jueves–, el martes se organizó una sencilla misa en la capilla de la cofradía, presidida por Lázaro Merino, el abad de la penitencial.

La eucaristía fue aprovechada para estrenar la canción, que ha escrito y compuesto Francisco Pequeño Salvador, un conductor de autobús de La Regional, de 48 años, que tiene una vinculación reciente con la cofradía, desde 2014.

Algo nervioso, contó ayer a El Norte de Castilla detalles de esta pieza. Francisco Pequeño, natural de Buenavista de Valdavia, señaló que en Semana Santa solía marcharse a su pueblo para estar con sus padres, pero hace siete años decidió quedarse en la capital para ver las procesiones. «Me gustaron mucho todas, pero sobre todo una, la del Silencio y Penitencia de los nazarenos. Me impresionó. Me llenaba mucho. Desde entonces me planteé vivirla desde dentro. Si desde fuera me llena tanto esta procesión, desde dentro me tiene que llenar más, pensaba yo», relata cuando habla de esta procesión caracteriza por el silencio, el recogimiento, la luz de las velas y la profunda devoción de los hermanos nazarenos cargando el paso de Tomas de Sierra con los pues descalzos. Esa primera vivencia de la procesión fue hace siete años. Más tarde, en la comunión de su hija, se vistió con una corbata morada y se colocó un pin de la cofradía, «que no sé por qué lo tenía», apostilla. El caso es que a unos invitados, familiares su mujer, les sorprendió esos símbolos nazarenos porque ellos sí pertenecen a la cofradía. «Les dije que a mí me gustaría serlo también, y fueron, en 2014, mis padrinos para entrar. Yo no me había decidido antes porque lo veía inaccesible», cuenta ahora, que espera cada año la llegada del Viernes Santo para cargar el paso de Tomás de Sierra en la procesión de la madrugada.

Por lo demás, a Francisco Pequeño le gusta «aporrear un poco la guitarra», por lo que «de vez en cuando me gusta escribir letras y canciones, y esta Navidad, bolígrafo en ristre y con una melodía que tenía en la cabeza, escribí la canción. Tuve que adaptar el texto a la música y la música al texto, pero salió rodada. En los papeles que tengo no hay muchos borrones», explica.

La canción conjuga tres aspectos que Pequeño Salvador detalla: «Lo que yo sentía cuando veía la procesión desde fuera, lo que siento ahora desde dentro cuando cargo el paso y, por último, me pongo en el papel de Jesús en el camino del Calvario con la cruz a cuestas».

De la Semana Santa de Palencia no puede tener mejor opinión. «Me encanta. No pierdo tiempo en ir esos días a otras ciudades. Soy castellano y me gusta todo lo que representa a Castilla, y la Semana Santa representa muy bien lo castellano por su austeridad», concluye el autor de ‘Túnica morada’.