«¿Que cómo está Nuria? No está, Mario, no está»

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Marisa de Borbón, Carmen Martínez-Bordiú e Isabel Preysler, a su salida del tanatorio. / ANTONIO QUINTERO

  • Isabel Preysler mostró profunda consternación por el drama de su amiga Nuria González, que perdió a su sobrino

La prensa del corazón acostumbra a presentarlas de fiesta en fiesta, radiantes en galas y actos de la alta sociedad, impermeables a la realidad cotidiana, pero la imagen de rostros tan famosos y asiduos en revistas como los de Isabel Preysler o Carmen Martínez-Bordiú distó mucho el miércoles en el Tanatorio de Palencia de la que acostumbran a presentar los medios ‘rosas’ en sus páginas y fotografías. Consternadas, profunda y visiblemente afectadas por el dolor de su gran amiga Nuria Gónzalez, somatizándolo incluso, dos de los nombres que acaparan más protagonismo en la televisión de este país se mostraron desnudas en sus sentimientos y emociones, lejos de ese estereotipo de divismo que les persigue.

Esas imágenes de abatimiento, de impotencia incluso por no poder aliviar el dolor de su amiga, fueron patentes en Isabel Preysler y Carmen Martínez-Bordiú durante las más de dos horas que acompañaron a Nuria González en el tanatorio, lo mismo que en otros rostros conocidos, como los del Joaquín Torres, arquitecto de famosos; Tita Torrabadella, mujer del millonario luso Joao Flores; Cari Lapique o Marisa de Borbón.

Del pesar de Isabel Preysler y de Carmen Martínez Bordiú daban fe también ayer los taxistas palentinos que las trasladaron de la estación de tren al tanatorio, y viceversa. Según se comentaba ayer en las paradas, la propia Isabel Preysler, al móvil con su pareja, el escritor peruano Mario Vargas Llosa, Nobel de Literatura, le trasladaba su tristeza por la muerte del sobrino de Nuria y la desgracia de los padres del otro joven que murió en el accidente, que perdieron a otro hijo hace años por una enfermedad.

«¿Que cómo está Nuria? ¡Pues no está, Mario, no está!», le respondía Isabel Preysler a Mario Vargas Llosa, informándole del estado de ‘shock’ de su gran amiga.