La investigación trabaja con la hipótesis de que el coche arrollado por el tren en Palencia pudo sortear la semibarrera

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Estado en el que quedó el vehículo tras ser arrollado por el tren. / MANUEL BRÁGIMO

  • El convoy, que circulaba al menos a 100 kilómetros por hora y pesaba 800 toneladas, era «una bomba atómica» cuando impactó contra el vehículo

El tren Alvia 4193 que cubría el trayecto Madrid-Santander y que en la noche de este martes ha arrollado a dos jóvenes de 22 y 21 años, Víctor Prieto y Jaime González, vecinos de Villamuriel de Cerrato y Venta de Baños, respectivamente, cuando el coche que conducía el primero cruzaba un paso a nivel en la P-991 (Husillos-Monzón), próximo el cruce a la Azucarera de Monzón, era «una bomba atómica», según ha comentado el jefe provincial de Tráfico de Palencia, Fernando Alonso, que ha incidido en que el convoy, según han estimado expertos de Adif (que han remitido a la Guardia Civil los registros de velocidad del convoy), circulaba al menos a una velocidad de 100 kilómetros por hora en el momento del brutal impacto, y con un peso de 800 toneladas.

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«Una bomba atómica», ha repetido Fernando Alonso, que ha señalado que una de las hipótesis con las que trabaja la Guardia Civil para explicar la causa del accidente es la de que los dos jóvenes pudieron sortear la primera de las semibarreras del paso a nivel con la intención de continuar su marcha, impactando el convoy en el medio del cruce de manera brutal contra el vehículo, en la parte delantera izquierda del mismo, y arrastrándolo por la vía durante unos cincuenta metros hasta convertirlo en un amasijo de hierros.

El jefe provincial de Tráfico ha hecho hincapié en que «la gente cree erróneamente que los trenes son lentos», al tiempo que ha recordado que el paso a nivel donde ha ocurrido el accidente tiene poca visibilidad por el lado izquierdo para los conductores que circulan desde Monzón a Husillos (hay una valla que limita el ángulo de visión) y que convoyes como el que ha arrollado al vehículo «son muy silenciosos».

En cuanto a las semibarreras, Fernando Alonso ha explicado que su uso se debe a que, en caso de que un coche se detenga en medio de un paso a nivel por avería u otra circunstancia, no quede encajonado allí, sino que pueda salir de allí por el espacio que dejan libre estas semibarreras.