video

La Virgen de la Calle, a la salida de la Compañía para procesionar hasta la catedral. / A. Quintero

Cientos de palentinos veneran a la Virgen de la Calle

  • El tiempo desapacible no impide celebrar los principales actos religiosos en la Compañía y en la Catedral

Relojes con estilo para hombre y mujer

Las mejores marcas a los mejores precios

¡¡Todos a 49€!!

Hasta 70%

Moda urbana para hombre

Hasta 80%

Moda clásica para hombre, mujer e infantil

Hasta 90%

Chaquetas y abrigos de piel para hombre y mujer

Hasta 70%

Calzado y complementos de piel para hombre y mujer

Hasta 70%

Bolsos de piel made in Italy

Hasta 80%

¡Todas las botas a 21.00€! ¡No te lo pierdas!

Hasta 70%

Calzado de original diseño para mujer

Las mejores marcas a los mejores precios

Muebles con estilo para tu hogar

Hasta 70%

Renueva tu comedor con muebles de diseño

Hasta 70%

Calidad y diseño en ropa de hogar

Hasta 70%

Moda casual para hombre y niño

Hasta 70%

Diseño y calidad al mejor precio

Hasta 80%

Elige el cabecero que más se adapte a la decoración de tu habitación

Las mejores marcas a los mejores precios

Decora las ventanas de tu hogar con originales estores

Las mejores marcas a los mejores precios

Tus marcas favoritas en deportivas técnicas y casual

Las mejores marcas a los mejores precios

Relojes para hombre y mujer

Hasta 70%

Textil hogar de diseño y calidad

Las mejores marcas a los mejores precios

Marcas deportivas en relojes de pulsera

Hasta 70%

Moda clásica para hombre y mujer

Hasta 80%

Chaquetas de piel para hombre y mujer

Hasta 70%

Calidad y diseño en tu hogar

Las mejores marcas a los mejores precios

Moda y complementos para hombre

Hasta 70%

La ciudad de Palencia ha vivido este jueves su fiesta de la patrona, la Virgen de la Calle, con gran devoción en los principales actos religiosos celebrados entre la iglesia de la Compañía, donde se encuentra el santuario mariano, y la catedral, incluidas las dos procesiones litúrgicas, la previa y la posterior a la misa.

Centenares de palentinos se han sumado a los actos, sin que la ligera lluvia restara afluencia. La misa matinal de la Compañía dio paso a la bendición de las candelas, acto al que ya se sumó el obispo de Palencia, Manuel Herrero, y las principales autoridades locales y provinciales: el alcalde de Palencia, Alfonso Polanco; el delegado de la Junta, Luis Domingo González; el subdelegado del Gobierno, Luis Miguel Cárcel, y la diputada de Cultura, Carmen Fernández Caballero, que representaba a la institución provincial (la presidenta, Ángeles Armisén, se encontraba en la feria de las Candelas de Saldaña).

Fotos

  • Festividad de la Virgen de la Calle

Tras la bendición de las candelas se inició la procesión litúrgica que culminó en el altar de la catedral, donde se celebró la santa misa. Hermanos de la Cofradía de la Vera Cruz, llevaron en andas a la patrona, arropada por los miembros de la cofradía de la Virgen de la Calle, que ha ampliado el número de sus hermanos, así como por los grupos de danzas y peñas.

El alcalde palentino renovó la ofrenda municipal a la Virgen, que se inició 1987 con Francisco Jambrina como regidor, pidió la protección de la patrona para todos los palentinos y especialmente «para los que más lo necesitan». «Con tu ayuda, seguimos adelante, dando lo mejor que tenemos», señaló el mandatario, que concluyó con una frase del san Manuel González, «Que no nos cansemos».

Previamente, en la homilía, el obispo invitó a los palentinos a salir de las casas y los templos a las calles, en una acción que «no se trata de hacer proselitismo, sino de que el hombre se abra a Dios en quien está la felicidad ya sus hermanos». Y añadió que en la actualidad, las calles están «revueltas». «Se ve cómo se cierne sobre nosotros nubarrones oscuros, hay miedos y recelos, tensiones, hay heridas del pasado no cicatrizadas, guerras como las de siempre y nuevas, como la guerra económica ya en el telar, hay dolor, muerte, refugiados, desplazados, pobreza», señaló el prelado.

De España ser refirió al «riesgo de separatismo, ambiciones de poder, corrupción, desilusión, muchas lágrimas ocultas por violencias domésticas, por desamor, falta de empleo, despoblación de nuestros pueblos y ciudades, etc.». «¡Qué poca alegría verdadera y auténtica se palpa hoy en nuestra sociedad! Llenamos nuestras calles de luces para ver en la noche, para iluminar monumentos, pero cuánta oscuridad hay por los corazones. Cuántas luces ilusorias que después defraudan, y no crean vida, porque donde hay luz hay vida», agregó Manuel Herrero.

No obstante, ante esta situación lanzó un mensaje de esperanza.«No podemos resignarnos a vivir en la oscuridad. Nuestros ojos están hechos para ver, no sólo para llorar», y planteó «asumir los conflictos, no perder la calma, no dejarse llevar por los nervios». «Nuestros tiempos no son peores que los pasados. Los tiempos no son malos ni buenos; los hacemos buenos o malos los hombres. Y segundo: salir al encuentro como nos dice el papa Francisco. Salir como discípulos misioneros llevando a Cristo, el único salvador, la luz del mundo, y crear una cultura del encuentro, de la fraternidad, de la alegría y la esperanza», agregó.

Al término de la eucaristía, la procesión litúrgica retornó entre una ligera lluvia a la Compañía, por lo que la patrona tuvo que ser protegida por un plástico para que no se mojar. En el santuario, fue recibida con la Salve y una ofrenda floral.