Unos peregrinos recorren el tramo jacobeo entre Villalcázar de Sirga y Carrión de los Condes.
Unos peregrinos recorren el tramo jacobeo entre Villalcázar de Sirga y Carrión de los Condes. / Antonio Quintero

Más de 47.000 peregrinos recorrieron el Camino de Santiago en Palencia

  • El número de caminantes por el tramo de la provincia aumentó en un 8,45% respecto al año anterior

De los 278.041 peregrinos que llegaron a la meta del Camino, más de 47.000 pasaron por tierras palentinas, registrándose un aumento de 8,45% respecto al año anterior. Los datos aportados por la Oficina del Peregrino de la Catedral Compostelana señalan una vez más que los extranjeros siguen en aumento, superando al número de españoles, en una proporción de casi dos extranjeros por cada tres peregrinos por tierras de Castilla y León y que aunque éstos continúan prefiriendo los meses de verano, en el caso de los foráneos, tienen preferencia por los meses de primavera y otoño, hasta el punto de que en mayo y septiembre superan ampliamente a los españoles.

El pasado año 2016 se volvió a constatar que los peregrinos salen principalmente desde la villa francesa de Saint Jean Pied de Port, habiendo superado ya esta localidad a la navarra de Roncesvalles que durante muchos años llevó la primacía en este capítulo así como las localidades en Pamplona, Estella o Puente la Reina, como había venido siendo tradicional.

La presencia de extranjeros en el Camino de Santiago a su paso por Palencia en particula coloca como principal país a Italia con un 13%, seguido de Alemania, que llega casi al 12%. Los datos son muy coincidentes con todo el itinerario jacobeo,

Al respecto hay que señalar las importantes variaciones que últimamente se han producido ya que hay un aumento espectacular de peregrinos de Estados Unidos que llega hasta casi el 8 por ciento y se confirma la tendencia de los últimos años de los procedentes de Asia (Corea y Japón) con casi un 4 por ciento y un aumento considerable de Polonia. En este sentido el estudio señala que han variado de forma notable los peregrinos de fuera de nuestras fronteras que hasta hace no muchos años provenían de países europeos tradicionalmente jacobeos como Holanda, Bélgica o Francia y que ese interés se ha desplazado a estos nuevos países.

Por España sigue liderando el ranking los peregrinos madrileños, con más de un 16 por ciento, seguido de Andalucía cuyo aumento en los cuatro últimos años ha sido espectacular y casi iguala a los madrileños, seguido de Cataluña y de Valencia con porcentajes muy similares que llegan a más del 10 por ciento. Castilla y León supera por poco el 6 por ciento de peregrinos que llegan a Santiago

Por lo que respecta a Castilla y León, el número de peregrinos a su paso por Burgos es similar a los que discurren por la provincia de Palencia, ya que las incorporaciones en tierras burgalesas y palentinas se ven “compensadas” por los que hacen la Ruta entre Burgos y León en autobús so pretexto de que esta parte de Castilla y León es dura de recorrer durante el verano por las altas temperaturas y la ausencia de arbolado. A partir de León, los peregrinos que discurren por el Camino Francés van aumentando considerablemente y así se registran cerca de 60.000 peregrinos en la capital leonesa que aumentan hasta los 65.000 en la zona de la Maragatería y encuentran el número más alto en nuestra comunidad en la comarca del Bierzo, principalmente en torno a Ponferrada que se dispara hasta los más de 80.000 peregrinos durante el pasado año. Estos datos se obtienen a través de un estudio pormenorizado de albergues para peregrinos y hostelería en general, habiendo aumentado el número de albergues de manera importante en Castilla y León hasta conseguir que no existan problemas de alojamiento salvo en las semanas previas a la festividad de Santiago en el deseo de muchos peregrinos de llegar a la Tumba Apostólica el mismo día de la festividad del Apóstol.

Sigue en alza en el tema de iniciar la peregrinación el 'tirón' que representan el recorrer los últimos cien kilómetros que son los que se exigen para tener derecho a que la catedral de Santiago, a través de la oficina del peregrino, les entregue a 'Compostela', documento acreditativo de haber hecho la peregrinación a pié, bicicleta, caballo o silla de ruedas. Es por eso que la localidad gallega de Sarria se convierte en el lugar preferente de inicio del Camino con un porcentaje superior al 25%. Es así como el Galicia se contabilizan más del 40% de personas de comienzan el Camino en esta Comunidad Autónoma y por ello el interés de la Xunta de Galicia y de las instituciones religiosas gallegas por no cambiar esta disposición y haber 'galleguizado' los temas jacobeos.

El Camino Francés sigue siendo el más utilizado y llega a un porcentaje del 60%. Hay que hacer también especial mención al Camino Portugués que es un itinerario emergente que contabiliza ya cifras superiores al 18%, mientras que bastante lejanos a este número se sitúan otros itinerarios que tienen paso por Castilla y León, como la Vía de la Plata, el Camino de Madrid y el itinerario de Oviedo que se inicia en la capital leonesa. Hay que incorporar a estos otros caminos al llamado Camino Real de Invierno que partiendo de Ponferrada, atraviesa las Médulas y por Puente de Domingo Flórez se adentra en Galicia para atravesar Monforte de Lemos y por Lalín y Ponte Ulla llegar a la meta santiaguesa.

El perfil tradicional de los peregrinos en general, que coinciden en gran parte con los peregrinos que atraviesan Castilla y León y la provincia de Palencia es mayoritariamente masculino, con un 50,14 por ciento de hombres y 41,3 por ciento de mujeres. La horquilla de edad tiene su punto más alto entre las gentes de 30 y 60 años con más de la mitad de los peregrinos, mientras los jóvenes de menos de 30 años llegan al 26,24 por ciento, siguen siendo un grupo importante como lo ha sido en los últimos años. En claro avance están los jubilados o cerca de la jubilación que superan el 20 por ciento.

En un itinerario como éste donde el aspecto religioso prima de manera notable hay que anotar que a su llegada a la meta santiaguesa, el número mayor de peregrinos se decanta por la opción de haber hecho el Camino por aspectos religiosos llega al 37,27 por ciento, mientras que el exclusivamente cultural llega casi al 8 por ciento, completándose con un porcentaje del 47,25 por ciento, los que no se declaran definitivamente por una respuesta y señalan aquello de religioso-cultural, seguramente para así recoger la “Compostela” que hasta hace no mucho, la oficina del peregrino dependiente de la catedral, solamente se daba a los que declaraban el aspecto religioso de la peregrinación. Esto que felizmente se ha cambiado últimamente y ofrecen un documento que se expide también a los que declaran como motivo temas culturales y otros muchos que la Ruta Jacobea ofrece.

Finalmente hay que señalar que dentro de las formas tradicionales de hacer el Camino, principalmente lo hacen a pie con un 84,23 por ciento, seguido del 6,52 por ciento en bicicleta, mientras que un escasísimo 0,3 por ciento lo hacen a caballo o en silla de ruedas, que son las fórmulas que la Catedral de Santiago acepta para entregar la Compostela, documento que acredita el haber llegado hasta la meta Apostólica. En este sentido hay que señalar que aunque el número de peregrinos que la solicitan y que por ello han llegado hasta Santiago es de casi 280.000 peregrinos según las estadísticas de la Catedral, cuyos datos han servido para realizar gran parte de este informe, hay que anotar que este número es algo superior porque en el mismo no se ha tenido en cuenta aquellos que no han solicitado el documento catedralicio y por ello no han pasado por la oficina del peregrino y otros muchos más que han caminado por este itinerario jacobeo pero no han llegado hasta la Catedral porque hacen el Camino en etapas que cubren más de un año, costumbre ésta que va en aumento, ya que hacer todo el Camino desde Saint Jean Pied de Port, Roncesvalles o Somport lleva un mes de tiempo y no todo el mundo dispone de ello.

Según el Director del Centro de Estudios y Documentación del Camino de Santiago, Ángel Luis Barreda, el Camino está siendo sometido a diversas modificaciones y aunque éstas no son especialmente radicales sí se dejan sentir en varios capítulos como el aumento y mejora de los albergues con la aparición de empresas privadas, una mayor utilización de la hostelería tradicional y aumento en establecimientos de calidad, no haber solucionado todavía aspectos como la limpieza del Camino aunque en este sentido es notable el esfuerzo de las campañas realizadas principalmente por las Asociaciones de Amigos del Camino de Santiago.

Un capítulo que parece no tener solución es el de la 'guerra de flechas' establecida sobretodo en el interior de las poblaciones por las que pasa la Ruta por intereses comerciales que está dando no pocos conflictos entre los hosteleros. Al respecto sabemos que en los últimos meses se está trabajando para hacer una nueva legislación en el asunto de la señalización para, una vez aprobada por el Consejo Jacobeo, incorporarla como propia para todas las comunidades autónomas, lo que redundaría en unificar las muy diversas señalizaciones que cada administración, local, provincial y autonómica están haciendo en estos momentos. Al respecto las asociaciones, que fueron desde el principio las que más hicieron a este respecto, reclaman, con justicia, que la señal amarilla perdure y no conviertan el itinerario en un 'bosque de señalizaciones tantas veces innecesarias'.

Lo que seguramente sí es necesario y digno de consideración es que exista legislación los suficientemente clara para que los abusos a los peregrinos en temas de precios y servicios disminuya, ya que aunque éstos no son excesivos, sí son preocupantes para la imagen que el Camino ha tenido tradicionalmente. Es hoy totalmente necesario que los albergues estén dados de alta oficialmente en los registros que las distintas Comunidades Autónomas han habilitado para ello, no tanto para un control económico como para los controles necesarios de tipo sanitario y otros temas que pudieran, a veces, generar peligro como el aforo máximo de las instalaciones y asegurar las responsabilidades civiles que su uso pudieran tener.

Hay que reconocer que aunque el Camino sigue manteniendo un espíritu especial y un atractivo que lo sigue convirtiendo en un itinerario con éxito, es necesario mejoran y perfeccionar algunos temas para evitar que lo que en el transcurso del tiempo, y con no pocos sacrificios y atención por parte de Instituciones de carácter privado y mayoritariamente sin ánimo de lucro, se vea deteriorado y al final como se señala en muchos de los pueblos por donde el Camino pasa, pueda morir de éxito cuando no 'matar la gallina de los huevos de oro' en lo que para no pocos pueblos medianos y pequeños se ha convertido este 'producto' de una enorme importancia religiosa y cultural, pero también básica para el desarrollo rural y evitar la despoblación que de manera acelerada se está dando en el espacio del Camino cuyo subdesarrollo es constatable y que tiene en el Camino una de las pocas vías para el mantenimiento de los pueblos que hoy se sitúan al borde del Camino.