Los visitantes en la capilla de los Reyes.
Los visitantes en la capilla de los Reyes. / Marta Moras

La catedral de Palencia a vista de búho

  • Las visitas de noche han permitido contemplar el templo con una visión y una luz diferente

La luz artificial ofrece una imagen diferente, ni mejor ni peor, diferente, y puede ser tan atractiva como la natural. Porque muy atractivo resulta el interior de la catedral con los potentes focos que iluminan los retablos, con los claroscuros que se observan entre las zonas no iluminadas, con el silencio que uno se encuentra, solo roto por las explicaciones del guía, Rubén Fernández.

Esta es la sensación, o una de las sensaciones, que genera la catedral a vista de búho, una imagen nocturna que este viernes y el pasado día 23 pudieron sentir los palentinos y visitantes –más los primeros que los sengundos– en las dos visitas guiadas organizadas por el cabildo con motivo de las fiestas de la Navidad, acto que han arropado a otras actividades promovidas con la música como tema principal. Los cantorales y el órgano se han reivindicado como bienes de primer nivel del patrimonio de la seo, que atesoran una enorme riqueza musical.

La visita nocturna se inicia en la capilla de la Virgen Blanca, donde se colocó la primera piedra de la construcción del templo en 1321. Los visitantes también bajan a la cripta.

El canónigo de Patrimonio, Amador Valderrábano, se mostró satisfecho por el resultado de este programa especial, que se enmarca en el proyecto cultural La bella reconocida. 100 personas acudieron ayer y 62 el primer día. «Queremos dar a conocer una manera nueva y distinta de ver la catedral», señaló Valderrábano, que cita como ejemplo de ello que en uno de los actos programados, la Coral Vaccea cantó villancicos desde los triforios. «Una experiencia maravillosa», aseveró.