Los adultos deben vigilar el tiempo que los niños utilizan los dispositivos.
Los adultos deben vigilar el tiempo que los niños utilizan los dispositivos. / EL NORTE

Los ópticos de Palencia alertan de las alteraciones visuales del abuso de dispositivos digitales

  • Más de la mitad de los mayores de 14 años lee en la actualidad en formatos y los expertos optometristas aconsejan que los padres supervisen el tiempo que un niño pasa ante un ordenador o con una tableta

Es un clásico en los últimos veinte años. Papá Noel primero y los Reyes Magos en enero cargan cada vez más sus sacos de regalos con dispositivos electrónicos que les piden tanto los niños como los adultos. La relación incluye desde ordenadores portátiles, hasta tabletas, teléfonos móviles y libros electrónicos. Desde el Colegio de Ópticos-Optometristas de Castilla y León (COOCYL) recuerdanque el abuso de este tipo de dispositivos, en especial en edadestempranas, puede incrementar las alteraciones visuales, desde esta organización colegiada con presencia en Palencia.

Según un informe del Instituto Nacional de Salud y Seguridad Laboral de los Estados Unidos, el 90% de las personas que pasan más de tres horas al día utilizando dispositivos electrónicos desarrollarán el síndrome de fatiga visual. Un daño que es aún mayor entre los más jóvenes, hasta el punto que en 2020, «más del 30% de niños y adolescentes serán miopes debido al abuso de estas tecnologías».

La secretaria general de COOCYL, Ana Belén Cisneros, recuerda que las

pantallas de las tabletas y teléfonos móviles emiten luz azul, «y un exceso de la misma antes de dormir es perjudicial». De hecho, según algunos estudios, se ha demostrado que influye en el sueño de los más pequeños porque puede provocar insomnio si a la hora de dormir leen con una tableta. «Es importante que los padres supervisen el tiempo que un niño pasa en un ordenador o con una tableta para asegurarse que realiza los descansos oportunos», subraya Cisneros.

Adaptadas para los niños

Un aspecto que hay que tener en cuenta es que los niños no tienen el mismo tamaño que los adultos y necesitan que se adapten los lugares donde se usa el ordenador para mantener un correcto ángulo de visión de la pantalla. «Si un niño tiene dificultades para alcanzar el teclado o colocar los pies cómodamente en el suelo, pueden experimentar dolores de cuello, hombros y a veces también de espalda», reconoce la secretaria general de COOCYL.

Ana Belén Cisneros asegura que es muy importante racionar el uso de móviles y tabletas a los niños: «Debería de estar regulado y reducido hasta los 12 años y a partir de esa edad, poner unos tiempos máximos de uso y distribuirlo a lo largo del día haciéndolo coincidir con los mejores horarios»”, insiste.