El Norte de Castilla

La anterior Plaza del Generalísimo de Carrión ha recuperado su nombre de Plaza Mayor.
La anterior Plaza del Generalísimo de Carrión ha recuperado su nombre de Plaza Mayor. / Grand

La simbología franquista en Palencia, 41 años después

  • Unos 40 pueblos mantienen nombres de calles, escudos y rótulos cuando se cumplen nueve años de la Ley de la Memoria Histórica

Cuando se van a cumplir nueve años de la entrada en vigor de la Ley 52/2007 de 26 de diciembre, la conocida como Ley de la Memoria Histórica, y pasados 41 años de la muerte de Franco, alrededor de 40 municipios de la provincia y la propia capital mantienen nombres franquistas en calles y plazas, además de escudos, rótulos, incluso monumentos «de exaltación de la sublevación militar, de la Guerra Civil y de la represión de la dictadura», que la ley insta a retirar.

De poco sirvieron las cartas que la Asociación para la Recuperación e la Memoria Histórica (ARM) envió hace seis años a 65 ayuntamientos palentinos en los que se solicitaba la retirada de este tipo de nombres y símbolos. Y tampoco han tenido mucho éxito iniciativas de grupos de la oposición para que se cumpla la Ley.

A raíz de aquellos escritos de la ARMH, solo 17 ayuntamientos adoptaron la medida. Posteriormente, otros once han hecho lo mismo, o al menos así se lo han comunicado a la asociación, según indica el presidente, Juan Manuel Monge. En concreto, se trata de Boadilla de Rioseco, Santervás de la Vega, Villalcázar de Sirga, Villalafuente, Itero de la Vega, Palenzuela, Espinosa de Cerrato, Villaconancio, Castrillo de Don Juan y Tariego de Cerrato.

«La voluntad de cambio de los alcaldes queda en entredicho en el 90% de los casos», se queja Monge. Expone que muchos los responsables municipales cumplen la ley «a su manera y a su capricho». Como ejemplo, cita el caso de Castrillo de Don Juan, donde se han cambiado los nombres de dos calles, pero se ha dejado la plaza de Los Caídos, «con la justificación de que ahora es en memoria de todos los caídos» en la contienda.

En la mayoría de los pueblos lo que predominan son los nombres de calles vinculados al régimen franquista, y en casi todos los que lo conservan hay una dedicada a Francisco Franco, o en sus variantes del Generalísimo o General Franco. También están los de destacados militares o políticos del régimen y otros de origen local, pero con relevancia nacional, que son los que suscitan mayor polémica.

Pero en numerosos pueblos se mantienen también escudos con el yugo y las flechas, que estaba en casi todas las paneras comarcales, señala Juan Manuel Monge, o, más visible, en la fachada del Ayuntamiento de Herrera de Pisuerga, y placas con la lista de nombres de «los caídos», que, según remarca el responsable de las asociación de la Memoria Histórica, son siempre del bando nacional.

Más recientemente, los cambios de signo político o simplemente de alcalde, ha propiciado que se retiren nombre y símbolos en algunos Ayuntamientos. Este mismo año lo ha hecho el Ayuntamiento de Carrión, tras un acuerdo de pleno con los votos a favor del equipo de gobierno de Ciudadanos y el PSOE. El anterior alcalde del PP, Javier Villafruela, se había mostrado siempre reacio a sustituir los nombres de las calles. Su grupo, que en este mandato esta en la oposición, se abstuvo.

Regente carrionés

En Carrión, algunas calles se siguieron llamando popularmente con el nombre anterior, como la plaza del Generalísimo, que para los vecinos fue siempre la Plaza Mayor, y que ha recuperado oficialmente este nombre, o la avenida de José Antonio Primo de Rivera, que los vecinos llamaron calle La Rúa, nombre que también se ha restituido. La de José Antonio Girón es ahora la calle de Adolfo Suárez, y la plaza de Los Caídos se ha cambiado por plaza de la Constitución.

Pero el presidente de la Asociación de la Memoria Histórica remarca que en Carrión «se han dejado la más importante», en referencia a la calle Pedro Cantero Cuadrado. Este carrionés que llegó a ser arzobispo de Zaragoza, fue designado en 1967 directamente por el jefe del Estado procurador en Cortes, y consejero del Reino. Al morir Franco, asumió la regencia durante dos días hasta la proclamación de Juan Carlos como rey de España.

También se ha aprobado en pleno el cambio de calles en Paredes de Nava, a propuesta de PSOE. Un acuerdo adoptado por unanimidad el mes pasado, y que está a la espera de que se propongan los nuevos nombres y se lleven asimismo a aprobación de pleno. Son cinco los nombres a modificar, y también en el caso de Paredes la Asociación de la Memoria Histórica critica que «no se haya atrevido», con nombres como el del psiquiatra Antonio Vallejo Nájera, que desarrolló su carrera en los servicios psiquiátricos militares del régimen de Franco.

En Baltanás, donde el PP mantiene el gobierno municipal, con María José de la Fuente como alcaldesa, tampoco se han cambiado los nombres franquistas de cuatro calles, pese a que hay un acuerdo de pleno para hacerlo desde 2014, subraya Monge. Añade que esta es la tónica de varios pueblos, adoptar acuerdos de plenarios para el cambio, pero luego no cumplirlos.

También los mantiene Alar del Rey, donde ARMH ha identificado siete calles y un grupo de viviendas con designaciones de la época de la Guerra Civil y la dictadura, y lo mismo ocurre en Herrera de Pisuerga o Frechilla, una localidad que ha sido «especialmente hostil», para la asociación y cuyo Ayuntamiento comunicó en su momento directamente «que no iba a cambiar los nombres».

Aunque en el ámbito nacional los incuimplimientos han dado lugar a más de 300 demandas, en Palencia, la única denuncia ha sido contra el Ayuntamiento de la capital. La Asociación de la Memoria Histórica se plantea recurrir también a la vía judicial respecto a los municipios de la provincia, en vista de que los requerimientos por escrito no dan resultado y con el precedente de la resolución del Juzgado de lo Contencioso de Palencia que obliga a retirar nombres, honores y símbolos vinculados al franquismo en la capital. No obstante, parte de esta sentencia fue recurrida por el equipo de gobierno del PP y está pendiente de la resolución del Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León.

También en este caso, la inclusión de algunos nombres el listado a eliminar ha suscitado discrepancias y malestar. Así, la familia del ministro Abilio Calderón Rojo, que da nombre a una plaza, considera «un atropello» reducir la historia de este palentino a un periodo de su vida, «cuando ya no tenía relevancia pública».

La ARMH por su parte, remarca que «preferiríamos no tener que recurrir a los tribunales, es lamentable tener que llegar hasta ahí», señala Monge. El presidente de la asociación apela una vez más «al buen criterio de los alcaldes».