El Norte de Castilla

«El Ayuntamiento todavía no entiende que un barrio necesita algo más que obras»

Miguel Ángel Brugera, presidente del Cristo, en las calles de su barrio.
Miguel Ángel Brugera, presidente del Cristo, en las calles de su barrio. / Antonio Quintero
  • El presidente del barrio del Cristo critica el escaso eco que tienen las peticiones de las asociaciones en los presupuestos

Su nombre es más conocido de lo habitual entre los presidentes de las asociaciones de vecinos, ya que durante años fue un destacado dirigente del PSOE. Concejal en el Ayuntamiento de Palencia, tras su etapa como edil, se alineó en el sector contrario a la actual dirección provicinal del partido. Pero desencantado con la deriva política del PSOE de los últimos años, abandonó la militancia para dedicar todos sus esfuerzos a contribuir en la mejora de la calidad de vida de sus convecinos. Miguel Ángel Brugera fue elegido hace dos años como presidente de la Asociación de Vecinos del barrio del Cristo y ahora centra lu lucha en conseguir mejoras para esta zona periférica de la ciudad.

–El Ayuntamiento ha comenzado ya a elaborar sus próximos presupuestos, ¿ha mantenido ya reuniones con los grupos políticos para plantearles sus propuestas?

–Sí, pero es lo de siempre. Nosotros proponemos y después los resultados de esas propuestas se reflejan en el proyecto de presupuestos municipales, con lo cual muchas veces lo que sí criticamos es que en Palencia hay un proyecto de ciudad y de participación que no compartimos. Al final, en muchos casos, lo que vemos es una forma de despotismo, se nos consulta, se nos pregunta, todo para los ciudadanos, todo para los barrios, pero en realidad las cosas se circunscriben a lo que el Ayuntamiento quiere y no son reflejo real de las propuestas que se hacen desde el barrio.

–Pero siempre se incluyen algunas de las peticiones de los barrios...

–Sí, algunas, solo faltaría... Pero en gran parte de las ocasiones, no las que nosotros consideramos más importantes, con lo cual esa reunión con los barrios se queda en una foto que el alcalde, pero no va más allá de ello.

–¿El grupo Ganemos ha lanzado una propuesta de presupuestos participativos, les convence la idea?

–Nos parece una buena iniciativa, pero creemos que se queda en lo anecdótico. Nos parece bien que se haga, lo plantee el grupo político que lo plantee, pero al final va a quedar en nada, porque el grupo de gobierno, junto con Ciudadanos, van a hacer el rodillo y van a sacar sus propuestas adelante. Así deberían ser los presupuestos, participativos, con la opinión de los barrios.

–Son quince barrios y cada uno con una larga lista de demandas...

–Lógicamente, nosotros no decimos que el Ayuntamiento deba convertirse en una institución asamblearia. La decisión la tiene que tomar el alcalde con su equipo de concejales. Eso lo tenemos muy claro. Así debe ser. Pero tiene que haber cauces de participación, que se nos consulte y que, en lo que se refiera a los barrios, se incuyan propuestas que desde las asociaciones de vecinos consideramos importantes.

–El problema es que no hay dinero para todo...

–Bien, pero somos razonables. Sabemos que no pueden entrar todas. Pero vamos a pedir, a solicitar, y lógicamente no todas nuestras propuestas se va a admitir, pero sí deben tener en cuenta aquellas cosas que planteamos. Tan allá llega esa forma de actuar que tanto nos recuerda al despotismo, que se hacen actuaciones en los barrios y ni siquiera se les comenta a las asociaciones de vecinos. Y eso no puede ser así, si no podemos decidir, al menos, que nos informen.

–¿De todas sus peticiones, cuáles consideran prioritarias?

–Este año estamos haciendo mucho hincapié en que la subvención no se divida, no se parta en dos, sino que se entregue a las asociaciones de vecinos de una sola vez, y luego ya la justificaremos, porque esto va a permitir que organicemos muchas más actividades. Y hemos pedido otras muchas acciones que no son de obras, que ese es otro error que comete el Ayuntamiento. Nuestra propuesta no solo es de obras, que también. En el Cristo tenemos un problema con la antigüedad del alcantarillado y hay que ir renovándolo poco a poco, también los acerados y la pavimentación. Está el tema de los badenes para controlar la velocidad en el barrio. Pero no solo es esto. Reclamamos también que la actividad cultural también vaya a los barrios. La oferta cultural que recibimos es muy deficiente y nosotros siempre decimos que los barrios también somos Palencia, somos ciudad y tenemos los mismos derechos que el centro a disfrutar de la actividad y de la oferta cultural. Por ejemplo, este verano, nosotros hemos conseguido, y ha sido una auténtica hombrada, traer a nuestro barrio una gran oferta cultural, sobre todo por el aniversario de Victorio Macho, y la respuesta del público, de nuestros vecinos, ha sido fenomenal. Esto demuestra que los residentes en los barrios están deseosos de contar con una oferta cultural, pero no se hace. Con esto queremos decir que cuando nos consultan sobre los presupuesto no estamos solo interesados en las obras, un barrio necesita muchas más cosas que obras.

–Y en este sentido, en materia de obras, ¿qué necesita el Cristo?

–Necesitamos que continúe el plan de acerados en el barrio del Cristo, que se abandonó. Es necesario renovar la acometida del acaltarillado, porque está en muy malas condiciones. Las calles, también, están en muy mal estado y algunas con un asfalto totalmente abandonado. En los solares de nuestro barrio hay que actuar, porque no se están limpiando, y muchos son municipales, mantenimiento de los jardines... Y también el transporte público, porque es infinitamente mejorable. Son cuestiones presupuestarias que afectan a nuestro barrio y queremos hablar con ellos.

Relación con los concejales

–¿Es fluida su relación con las concejalías de Barrios o de Obras?

–La relación es buena, en el sentido de que hay interlocución. Llamamos por teléfono y se nos ponen, pero no es esa la cuestión. Queremos que se nos pongan, pero que también resuelvan los problemas. A nivel de relación, está muy bien, pero a nivel de eficacia, ya tendríamos que decir que no está también.

¿Puede presumir el Cristo de contar con un fuerte movimiento vecinal?

–En cuanto al movimiento asociativo, el barrio no está en su mejor momento. Pero con respecto a la asociación de vecinos, la verdad es que no nos podemos quejar. Hay un grupo importante de vecinos y vecinas, yo creo que cada vez más, que están empezando a participar en la asociación. Pero para que esto ocurra, la asociación no puede limitarse a ser una entidad que se dedique a organizar las fiestas del barrio y nada más. Nosotros, la junta directiva actual, siempre hemos considerado que la asociación de vecinos debe ser un instrumento de transformación social, no solo un agente dinamizador. Debemos intentar mejorar las condiciones de vida de nuestros vecinos y que además ayude a que todos los cambios tengan una finalidad social. Cuando los vecinos detectan eso y ven que se van consiguiendo cosas, entonces comienzan a engancharse a las asociaciones, porque la ven útil, porque ven que con una asociación fuerte pueden cambiar las cosas.