El Norte de Castilla

La calle Jardines de Palencia vuelve a rodearse de polémica

Nuevo semáforo en la calle Jardines.
Nuevo semáforo en la calle Jardines. / Antoni Quintero
  • Vecinos del Campo de la Juventud y del barrio de Santiago rechazan la reordenación de tráfico que supone la pérdida de un carril de circulación en dos calles.

No es fácil acertar en cuestiones de tráfico. Casi imposible contentar a todos. Pero en el caso de la calle Jardines de Palencia resulta todavía más complicado. Costó lo indecible que se alcanzara un acuerdo entre el Ayuntamiento y la Diputación que permitiese la apertura completa de la calle y desde entonces no ha parado de estar rodeada de polémica. Por asuntos urbanísticos derivados del convenio firmado entre ambas administraciones, por la instalación de radares, por el cercano paso de los trenes Ave, por los malos olores que durante algún tiempo emanaban de un cercano matadero, por la excesiva velocidad de los conductores, por la peligrosidad de los cruces...

Y ahora, por la reordenación que el Ayuntamiento ha llevado en el tráfico en la zona para evitar la mayor parte de estos problemas. Al final, un nuevo asunto para sumar a la polémica calle.

El problema deriva de la decisión del equipo de gobierno de reordenar el tráfico en la calle Jardines y las vías adyacentes, debido fundamentalmente a la peligrosidad de los cruces con las calles perpendiculares, ya que la visibilidad era prácticamente nula, con lo que se han producido muchas colisiones. A este problema se une también la excesiva velocidad con la que muchos vehículos circulan por la calle Jardines.

Estos problemas llevaron a las asociaciones de vecinos de los barrios de esta zona, Campo de la Juventud y Santiago, a solicitar reiteradamente al equipo de gobierno municipal una intervención para acabar con la peligrosidad del tráfico, planteando fundamentalmente la instalación de semáforos como medida de solución.

Finalmente, el Ayuntamiento se decidió a intervenir y situó un semáforo en el cruce con la calle Ortega y Gasset y dedició eliminar un carril de circulación en esta calle y en la paralela, Matías Nieto Serrano, para mejorar la fluidez del tráfico. Esto ha permitido además ganar plazas de aparcamiento, ya que ahora se puede estacionar en batería, mientras que antes era en línea.

Sin embargo estos cambios no han sido bien recibidos por los vecinos de la zona. Especialmente los que afectan a la calle Matías Nieto Serrano, en donde un grupo de residentes se han organizado para recoger firmas entre los vecinos y usuarios, con el fin de que esta vía vuelva a contar con dos carriles de circulación.

Por su parte, la Asociación del Campo de la Juventud también se hace eco de la protesta y ha pedido al Ayuntamiento que atienda la petición al entender que es razonable. Por el momento, ya han registrado oficialmente una petición solicitando el cambio a la Comisión de Tráfico. «Ya le hemos explicado nuestra opinión al concejal de Barrios y al jefe de la Policía Local y lo hemos solicitado por registro. Creemos que lo que se ha hecho en la calle Matías Nieto Serrano es un error, que está produciendo muchos más inconvenientes que beneficios. En el caso de la calle Ortega y Gasset, la situación es diferente. Ahí creemos que se ha actuado bien. El semáforo era muy necesario porque era un cruce muy peligroso, y si se queda con un solo carril no hay tanto problema, pero en Matías Nieto Serrano, sí. No importante que el cambio acabe de hacerse. Rectificar es de sabios y si hay que pintar de nuevo loas plazas de aparcamiento, que se pinten, pero no lo pueden dejar así», explica María Ángeles López, integrante de la junta directiva del Campo de la Juventud.

Falta de diálogo

Por su parte, el presidente del barrio de Santiago, Evelio Rodríguez, rechaza frontalmente la reordenación efectuada por el Ayuntamiento y critica que no se informe previamente a las asociaciones de vecinos de las actuaciones que se van a llevar a cabo en su zona de influencia. «Hablan de participación, pero no sirve para nada. Nos han pedido que demos ideas y soluciones al problema y cuando lo hemos hecho no nos han escuchado. No sé quién habrá decidido esos cambios de tráfico, pero ni son los que necesita la zona ni son los que hemos propuesto. No era necesario perjudicar a nadie con cambios de calles, porque el único problema grave era la excesiva velocidad en la calle Jardines, que ya lo advertimos desde que se abrió al tráfico», indica Evelio Rodríguez, muy molesto con el equipo de gobierno por la falta de diálogo.

«Hubiera sido mucho más sencillo controlar la velocidad del tráfico instalando tres semáforos, uno en la calle Tello Téllez, otro junto a la Policía y otro en Ramón Carande. Con esto se hubiera solucionado todo, pero nunca escuchan, y luego vienen los problemas», recalca Rodríguez.