El Norte de Castilla

Los ecologistas rechazan los dos nuevos cisnes de Palencia

Los dos nuevos cisnes en Isla Dos Aguas.
Los dos nuevos cisnes en Isla Dos Aguas. / Marta Moras
  • Las dos aves encargadas por el Ayuntamiento se han soltado en el estanque de Isla Dos Aguas aunque se espera que terminen anidando en el río Carrión

Se trata sin duda alguna de uno de los grandes atractivos del río Carrión a su paso por la ciudad, especialmente en la época de primavera, cuando su nido se puebla de huevos y los palentinos procesionan diariamente hasta el río para contemplar la eclosión, y, tras ella, la bella estampa de los polluelos surcando las aguas detrás de la noble estampa de su madre.

Los cisnes son uno de esos pequeños atractivos domésticos que ofrece la ciudad de Palencia, que, desde luego, no están pensados para atraer turistas, pero sí para embellecer aún más uno de los rincones de por sí más sugerentes de la capital palentina.

Por ello, la conmovedora historia de la hembra que en poco menos de una semana perdió a su pareja por enfermedad y posteriormente su nido con varios huevos debido a una riada se convirtió la pasada primavera en uno de los acontecimientos más comentados por los palentinos. Tanto, que en el pleno municipal se llegó a solicitar la adquisición del algún cisne que diera compañía a la entristecida viuda. La respuesta positiva no se hizo esperar y el propio concejal de Medio Ambiente, Juan Antonio Marcos, anunció en ese mismo pleno que ya se había encargado la llegada a Palencia de una nueva pareja, puesto que no había garantías de que si se traía un único ejemplar macho fuera a emparejarse con la hembra que seguía viviendo en solitario en el río Carrión.

Pues bien, la nueva pareja ya está aquí, ya puede contemplársela en el estanque del parque Isla Dos Aguas, acostumbrándose poco a poco al clima de Palencia y al que se va a convertir en su nuevo hábitat, después de haberse criado en un parque para animales de Cantabria. «De momento, los dos cisnes se han soltado en el estanque del parque, como ya se hizo hace quince años con la pareja anterior, que también se soltaron en el estanque del parque. Después, ellos se fueron trasladando hasta que consiguieron encontrar su hogar en el río, y esperamos que esta pareja haga lo mismo, que poco a poco vaya moviéndose, conociendo el terreno y finalmente se traslade al río», explicó el edil de Medio Ambiente.

Alas manipuladas

Se trata de una pareja de animales, que al igual que los que soltó en Palencia la Confederación Hidrográfica del Duero (CHD) hace casi quince años, tienen manipuladas las alas para que no puedan emprender viajes largos y solo puedan planear y deslizarse sobre el terreno unos pocos metros. Esta operación se hace para evitar que los cisnes puedan abandonar Palencia, ya que son aves migratorias.

También ocurría con la anterior pareja, que tampoco podía volar, con lo que permanecía todo el año en las aguas del río Carrión. No ha ocurrido así con los numerosos polluelos que han ido naciendo con el paso de los años, que tras pasar los primeros meses con la madre, cuando alcanzan la plenitud descubren el vuelo y se suman a las migraciones anuales.

Esta circunstancia ha llevado también a que durante los últimos meses, a pesar de que la hembra que quedaba en Palencia se hubiera quedado sin compañero, a menudo podía vérsela acompañada por algún que otro ejemplar de cisne. Se trata de animales que anidan en la Laguna de la Nava o que reposan en esta zona durante sus migraciones y que encuentran también en el río Carrión un lugar de descanso, antes de continuar su viaje hacia otros lugares.

Pero aunque la presencia de los cisnes se haya convertido en un atractivo del cauce fluvial a su paso por Palencia, la llegada de estos animales no es bien recibida por todos. Es precisamente la organización Ecologistas en Acción la que ha mostrado su malestar por esta medida, que consideran inspirada únicamente en «criterios estéticos y no ambientales», según explica su presidente en Palencia, Alberto Fuentes.

Ecologistas en Acción ha remitido al Ayuntamiento un escrito en el que expresa su rechazo a la suelta de dos cisnes en los entornos del río Carrión, al entender que se trata de una especie que no es autóctona, por lo que puede provocar notables daños tanto a la flora como la fauna originaria de la zona.

Daños al ecosistema

Los ecologistas indican que un animal territorial y mucho más agresivo que la mayor parte de la fauna del Carrión. «Sabemos que el río está muy contaminado, pero no por ello podemos deteriorarlo más. Los cisnes pueden causar daños a las plantas acuáticas y otras especies que viven en el río. Pueden reproducirse de forma incontrolada y ocasionar muchos daños, porque además no tienen enemigos naturales en la zona», explica Alberto Fuentes, quien reconoce que una sola pareja de cisnes no puede resultar muy perjudicial, aunque entiende que debe vigilarse cualquier crecimiento de la población. «Hemos podido ver que últimamente están pasando temporadas largas en Palencia cisnes que vienen de La Nava, aunque afortunadamente no se asientan», indica.

El ecologista explica que se trata de un recordatorio al Ayuntamiento para que cumpla con la Ley de Biodiversidad y no introduzca en el entorno natural de la ciudad especies que no son autóctonas. «Sabemos que el cisne no está recogido en el catálogo de especies invasoras y exóticas, pero, desde luego, no es autóctona. Las administraciones están para cumplir las leyes, por lo que el Ayuntamiento debería ser más estricto y no dejarse guiar únicamente por criterios estéticos a la hora de repoblar un hábitat natural», indica Fuentes.