El Norte de Castilla

Ecologistas denuncia a Adif por el cierre de la Cañada Real Leonesa en Palencia

Antiguo paso a nivel de Los Tres Pasos cortado al tráfico en la actualidad.
Antiguo paso a nivel de Los Tres Pasos cortado al tráfico en la actualidad. / ANTONIO QUINTERO
  • La organización insta a la Fiscalía a investigar la presunta comisión de un delito sobre la ordenación del territorio

Ecologistas en Acción ha denunciado ante la Fiscalía General de Medio Ambiente y Urbanismo al Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (ADIF) por la presunta comisión de un delito sobre la ordenación del territorio y el urbanismo al cortar y cerrar la Cañada Real Leonesa en Palencia.

La denuncia, presentada en colaboración con la Plataforma Ciudadana en Defensa del Soterramiento del Ferrocarril en Palencia, mantiene que ha habido irregularidades al cortar la vía pecuaria conocida como 'Cañada Real Leonesa', al cerrar el paso a nivel de los Tres Pasos en el norte de la capital palentina con la llegada del AVE.

Según ha explicado Ecologistas en Acción en un comunicado, con este cierre se interrumpe una vía «de dominio público», usada desde la antigüedad, por lo que denuncian que tampoco se haya iniciado un procedimiento para modificar este trazado y habilitar un paso específico que impida la pérdida de patrimonio.

«Este corte definitivo de la Cañada Real Leonesa impide el uso agropecuario y de corredor ecológico, reconocido así en la normativa y es patrimonio público de todos», señalan los ecologistas, que insisten en que su cierre o modificación tiene que ser compensado y realizado a través de un trámite, que, como denuncian, ADIF ha obviado.

Los ecologistas recuerdan que la Cañada Real Leonesa Oriental tiene un recorrido de 700 kilómetros, que van desde la provincia de León a Badajoz, atravesando las provincias de Palencia, Valladolid, Segovia, Ávila, Toledo y Cáceres, y que es una vía pecuaria con una antigüedad ancestral que heredó la Mesta, con referencias desde el siglo X.

Asimismo, insisten en que todas las administraciones implicadas, el Ayuntamiento de Palencia y la Junta de Castilla y León, y ADIF conocían la existencia de esta cañada real y que, «de manera consciente», decidieron eliminar el paso y «enterrarlo» sin buscar soluciones alternativas.