El Norte de Castilla

Imagen de una farmacia dispensando medicamentos con receta electrónica.
Imagen de una farmacia dispensando medicamentos con receta electrónica. / A. Quintero

La receta electrónica se afianza en Palencia

  • Uno de cada tres pacientes adquiere ya sus medicinas con el nuevo procedimiento

Seis meses después de que la receta electrónica comenzara a implantarse en algunos centros de salud rurales, los profesionales dan por concluido el proceso de este moderno sistema de dispensación de medicamentos, que según las primeras estimaciones ha conseguido reducir en más de un 10% la frecuentación a las consultas de Atención Primaria.

Antes de verano, tras un progresivo período de aplicación en distintos municipios, se implantó en los cuatro centros de salud de la capital. Ahora ya está generalizado para cualquier usuario de la capital y la provincia. La implantación de la receta electrónica implica que los pacientes crónicos pueden acceder a su medicación directamente en la farmacia, sin necesidad de pasar por el médico de cabecera.

La sincronización informática entre los centros de salud y las farmacias es la base de la receta electrónica en las 97 establecimientos, 60 de ellas en la provincia y las 37 restantes en la capital palentina.

Los datos que ha facilitado Sacyl revelan que la fecha final de implantación de la receta electrónica en Palencia fue el 14 de junio, muy similar a la del resto de la comunidad autónoma. En las primeras valoraciones se indica que el porcentaje de envases dispensados electrónicamente era del 22% y, si se mide el número de pacientes, alcanzaba el 20,35%.

Aunque la Junta ha destacado que no aportará nuevos datos hasta que haya transcurrido al menos un semestre, es decir a final de año, para poder aportar datos fiables, la mayor parte de los farmacéuticos confiesa que en torno a una de cada cuatro medicamentos que se dispensan es a través de la receta electrónica. Y las ventajas son evidentes, tanto para los pacientes como para los médicos y farmacéuticos. Los primeros no tienen que ir tanto al médico, los facultativos ven reducida la carga asistencial diaria y la tramitación en las oficinas de farmacia con el nuevo sistema es mucho más sencilla.

La nueva prescripción tiene un funcionamiento sencillo. El usuario llega a su centro de salud y, en el momento del final de la consulta, cuando antes su médico le entregaba varios papeles con los diferentes medicamentos que tenía que comprar en la farmacia, ahora solamente le entrega uno, la hoja de tratamiento donde se especifica la dosis y , si fuera necesario, cuándo será la próxima revisión.

La información se traslada automáticamente a la tarjeta sanitaria, que posteriormente el paciente entrega en la oficina de farmacia donde vaya a comprar los medicamentos. Allí, el farmacéutico pasa su tarjeta por un lector y en su ordenador aparece la lista de medicamentos y la dosis que debe entregarle.