El Norte de Castilla

Dulces típicos de estas fechas, en el escaparate de la pastelería Polo.
Dulces típicos de estas fechas, en el escaparate de la pastelería Polo. / Marta Moras

Reencuentro con los dulces huesitos

  • Buñuelos, canutillos y tabas se mantienen en las preferencias de los palentinos como postres o para darse un capricho en estas fiestas

Los buñuelos «de toda la vida», los huesos de santo y las tabas llaman la atención desde los escaparates de las pastelerías para poner el toque dulce en estos días vinculados al cementerio y a los difuntos. Y los palentinos se mantienen fieles a ellos, según asegura Montse Polo Fraile, de la Pastelería Polo.

Estos productos se elaboran con materias primas naturales y para los rellenos se utilizan mantequillas con purés de fruta para darles colores y sabores diferentes.

En el caso de los huesos, los canutillos de mazapán se rellenan uno a uno y se enrollan con budiles, los palillos de madera que se utilizan para el encaje de bolillos, explica Montserrat Polo. «Pueden parecer caros, pero no lo es tanto si se tiene en cuenta que es una labor artesanal», subraya esta pastelera.

Los tradicionales dulces de las fiestas de difuntos y Todos los Santos conviven en los últimos años con rocas, galletas y otras chucherías de Halloween, que tienen aceptación sobre todo entre niños y jóvenes.

«Tienen público diferente. En el caso de los buñuelos, huesitos y tabas, se adquieren más bien como postre, mientras que las galletitas y otras golosinas se venden en la calabaza para los niños», explica la responsable de la pastelería. Estas últimas consisten en galleta con forma de momia, fantasma o calaveras, al igual que las golosinas, en forma de gominola o piruleta, con aspecto de dedos, calaveras o dientes.

Montserrat Polo reconoce que ambas costumbres contribuyen a incentivar el negocio, animado también por el buen tiempo, y por los visitantes, que aprovechan para adquirir también otros dulces palentinos. «Todo ayuda. Si la gente sale, consume, tanto en pastelerías, como en restaurantes y bares», indica.

Evaluar precio y calidad

Los dulces típicos del Día de Difuntos y de Todos los Santos mantienen los mismos precios que el año anterior, según se desprende de un estudio realizado por la Unión de Consumidores (UCE) de Palencia, que indica que oscilan entre los 32 y 39 euros el kilo. Desde la UCE se indica que incluso en un establecimiento de la capital el precio es ligeramente inferior a 20 euros. Por ello, la Unión de Consumidores recomienda buscar los precios más económicos, pero, sobre todo, tener en cuenta las calidades.

En el caso de los huesos de santo, canutillos, hay algunos establecimientos que los elaboran de forma totalmente artesanal, utilizando como ingrediente principal las almendras, mientras que en otros se rellenan canutillos prefabricados (con mezcla de almendra y fécula de patata). También los rellenos tienen calidades diferentes. Las cremas pueden ser totalmente artesanas, pero las hay con preparados industriales. En cuanto a las natas, las hay naturales, algunas demasiado azucaradas, lo que hace que el producto pese más y lo encarezca, y también existen natas artificiales con grasas no lácteas.

Los buñuelos también mantienen el precio respecto al año pasado, y se sitúan entre los 14 y 29 euros el kilo. Los congelados, que se encuentran en algunas grandes superficies, tienen un precio de 11 euros el kilo (un euro más que el año pasado). Hay que tener en cuanta la calidad de los ingredientes, sobre todo, del relleno.