El Norte de Castilla

Manuel Acero, Nuria Simón, Juliana Gómez, Javier Labarga, Luis Calderón, Jesús Caballero, Emeterio Sánchez y Julio Fernández, este viernes, en la presentación.
Manuel Acero, Nuria Simón, Juliana Gómez, Javier Labarga, Luis Calderón, Jesús Caballero, Emeterio Sánchez y Julio Fernández, este viernes, en la presentación. / Marta Moras

La cecina de Villarramiel luce etiqueta de garantía

  • Dos empresas del municipio sacan al mercado el producto con el distintivo tras superar el último trámite para la acreditación

«Hoy es un día importante porque el reconocimiento que hemos conseguido da valor al producto, y esperamos que aumente la producción y se cree empleo». La presidenta de la Asociación Promotora Empresarial de Villarramiel, Juliana Gómez, ha valorado así la Marca de Garantía que acaba de conseguir definitivamente la cecina de este municipio después de diez años de gestiones y una vez superado el último trámite.

A la Marca de Garantía, la primera que se concede a la carne de equino en España, se han acogido dos de las tres empresas productoras que hay en el municipio. La etiqueta certifica que nadie podrá utilizar la marca Cecina de Villarramiel para productos de este tipo sin obtener el reconocimiento. Asimismo, la etiqueta garantiza que la cecina que se vende con esta marca se ha elaborado en el municipio, con las materias primas y procedimientos artesanales que se recogen en el reglamento. «Con ello se pretende diferenciarla de otras cecinas que pretenden ser iguales, pero no lo son», remarcó la responsable de Empresas del Centro Tecnológico del Cereal (Cetece), Ana Rosa Benito. El Centro Tecnológico, donde se ha hecho la presentación, es uno de los que ha colaborado con la asociación empresarial en la puesta en marcha de la Marca de Garantía, junto con la Diputación, el grupo de acción local Araduey Campos y el propio Ayuntamiento de la localidad.

Tierna, jugosa y baja en grasas

Un aspecto rojo picota, de tono mate, olor típico de carne curada, a bodega y a pimentón es lo que distingue la cecina de Villarramiel, que ya en boca se caracteriza por el sabor ligeramente dulce y por su textura tierna y jugosa. Deja aromas a pimentón, orégano y ajo, ingredientes con los que se adoba, explicó la responsable de Empresas del Cetece.

Ana Rosa Benito destacó el alto valor nutricional de la cecina de Villarramiel, rica en proteínas y hierro y con muy baja cantidad de grasa, lo que la hace apta para el consumo de personas de todas las edades, incluso para dietas bajas en calorías.

Actualmente, las dos empresas que comercializan la con la Marca de Garantía la cecina de Villarramiel producen alrededor de 25.000 kilos anuales, de los que el 97% se venden el en mercado nacional, y el resto se exporta.

El propietario de Cecinas Emeterio Sánchez, una de las empresas productoras, se mostró satisfecho por el logro de la marca tras lo que calificó como «un proceso largo y costoso», para negocios familiares como el suyo. El empresario confía en que el distintivo sirva para «ampliar la producción y generar puestos de trabajo que contribuyan a fijar población en el municipio».

Cecinas Emeterio Sánchez produce actualmente entre 10.000 y 15.000 kilos anuales, en función de la demanda, y sus ventas se centran mayoritariamente en el mercado nacional. Señala que la materia prima procede de caballos de la comunidad.

También Hermanos Caballero es una empresa familiar, que da empleo a tres trabajadores, ya que además de la cecina, con una producción de 15.000-16.000 kilos anuales, elabora embutidos de caballo. Jesús Caballero considera importante la etiqueta «para proteger nuestra marca, porque ya hemos visto algunas cecinas que se comercializan con el nombre 'estilo Villarramiel'».

La empresa está preparada para aumentar la producción, ya que dispone de nuevas instalaciones desde hace cuatro años. Su producción se destina casi íntegramente al mercado nacional, y alrededor de un 5% se vende a través de una empresa exportadora a mercados de Andorra y de Lituania, Letonia y Estonia. «Esperamos que la Marca de Garantía aumente la producción y el negocio», expresó Jesús Caballero, que planteó la necesidad de comercialización a través de las grandes superficies, «puesto que nuestra cecina tiene un reconocimiento nacional».

Los productores de Cecina de Villarramiel estuvieron acompañados en la presentación por la alcaldesa de la localidad, Nuria Simón; el presidente del Cetece, Javier Labarga; el vicepresidente de la Diputación y responsable del área de Promoción Económica, Luis Calderón, y del presidente del grupo Araduey, Manuel Acero.