El Norte de Castilla

Absuelto el acusado de prender fuego al vehículo de su exsuegra en Palencia

  • La acusación pedía dos años para el joven, pero el fallo del Juzgado de lo Penal considera que no ha quedado acreditado que cometiera el delito

El Juzgado de lo Penal de Palencia ha dictado sentencia absolutoria para un joven, D. C., para quien la acusación particular solicitaba dos años de prisión y una responsabilidad civil de 7.000 euros por un presunto delito de daños, después de que supuestamente incendiara el coche de la madre de su expareja, al considerar que no ha quedado acreditado que el joven fuese el autor del delito.

Durante la vista oral, celebrada el pasado día 18, la Fiscalía modificó su escrito de calificación provisional y retiró la acusación contra el joven, al considerar que los hechos habían sido juzgados ya en otra vista oral celebrada también en el Juzgado de lo Penal de Palencia contra el joven por un presunto quebrantamiento de la orden de alejamiento de su pareja que tiene impuesta y que cuenta con una sentencia absolutoria para D. C. con fecha de 16 de noviembre de 2015, después de que no quedara probado que se encontraba cerca de la casa en la que reside su expareja la noche en la que ocurrió el incendio.

Los hechos juzgados el pasado día18 en el Juzgado de lo Penal se remontan a la madrugada del 12 de octubre del año 2015, cuando, según sostenía la acusación particular, P. B. M., que fue pareja del acusado y con quien tiene una hija, se encontraba en el domicilio de su madre, en la calle Marcos de Celis de la capital. Sobre las 2:00 horas, P. B. M. aseguraba que escuchó un ruido en la calle y que, al levantar la persiana, observó al joven acusado cerca del vehículo de su madre y salir corriendo del lugar.

La joven afirmó no haber llamado a la Policía ni haber avisado a su madre –vive con ella en la casa– «no se muy bien por qué, porque se fue corriendo y pensaba que solo quería rayar el coche», y su madre, R. B., que compareció como testigo, incidió en que a la mañana siguiente, cuando fue a coger su vehículo, vio como este había sido incendiado, de forma intencionada según señaló durante la vista oral un especialista de la Brigada de Policía Científica. El policía aseguró que la puerta del conductor estaba forzada y que se usó un acelerante, posiblemente gasolina.

El acusado afirmó que en la madrugada de los hechos estuvo en su casa cenando con unos amigos y luego en un bar hasta las 4:00 horas jugando al futbolín, que después se fueron a un bar de otra zona y que en ningún momento se separó de sus amigos. También que no mantenía buena relación con la madre de su expareja pero que «no se iba a llevar bien conmigo después de haberse separado»; que en ningún momento pidió a un amigo –que compareció como testigo de la acusación particular y que ahora no tiene ya amistad con el acusado– que echara azúcar en el depósito del vehículo, ni que después le comentara que ya no hacía falta porque ya lo había arreglado. Por último, aseguró que aunque en un ‘whatsapp’ se tildaba de pirómano porque se vio inmerso un accidente laboral, quemándose un cubo con disolvente, se trataba de un comentario jocoso con un amigo.