El Norte de Castilla

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El grupo de visitantes escucha a la guía junto a los pies del Cristo del Otero. / A. Quintero

Palencia busca ideas para instalar un mirador en el Cristo del Otero

  • La propuesta figura entre los requisitos del concurso para la rehabilitación integral de los entornos

A punto de cumplirse el primer mes de apertura, la estructura metálica que permite subir hasta los pies del Cristo del Otero se ha convertido en uno de los recuros turísticos más atractivos de la ciudad, y, por lo tanto, de los más demandados. Desde que se abrió el teléfono de reservas en la segunda quincena de septiembre, con el fin de que las visitas comenzasen el día 29, todos los horarios, en cualquier día de la semana, siempre que las condiciones climáticas lo han permito, han encontrado demanda, especialmente los fines de semana y las jornas festivas, fechas en las que los grupos estaban cerrados con mucha anterioridad.

En estos momentos, tampoco resulta fácil encontrar un hueco para cualquiera de las subidas de los viernes por la tarde, los sábados o los domingos, por lo que los responsables del Centro de Interpretación de Victorio Macho, que se sienten muy satisfechos con el resultado de esta experiencia piloto, aconsejan a los palentinos que si disponen de tiempo durante los días de diario aprovechen, dado que es más fácil encontrar hueco en algún turno, puesto que, aunque haya reservas solicitadas, de lunes a viernes, no es tan habitual que se hayan completado las veinte plazas de cada turno.

Esta excelencte acogida ha ratificado al equipo de gobierno municipal, del PP, en su intención de que la estructura de subida a la cima del cerro del Otero, hasta la base del propio Cristo de Victorio Macho pueda hacerse permanente.

En un primer momento, cuando desde el Ayuntamiento se decide colocar el andamiaje que ahora permite ascender hasta los pies de la escultura, el objetivo era doble, por un lado, comprobar si había interés por la visita entre los palentinos y visitantes y, por otro, ofrecer a expertos en diseño, urbanismo y arquitectura la posibilidad de comprobar por sí mismos la experiencia de contemplar la ciudad y la propia escultura del Cristo desde una perspectiva diferente a la habitual, con el fin de que plantearan propuestas encaminadas a que este improvisado mirador pudiera en el futuro convertirse en algo permanente si así se decía.

De esta forma, cuando el Ayuntamiento ha elaborado un pliego de condiciones para la redacción de un proyecto de recuperación urbanística y ambiental del cerro del Otero y también de la zona del vecino cerro de San Juanillo, incluyó entre las cláusulas de propuestas exigidas el diseño para un mirador permanente en la cima del cerro, que no causara ningún impacto visual sobre la escultura ni supusiera una agresión paisajística o ambiental, que además fuera accesible y ofreciese garantías de seguridad para los usuarios.

El Ayuntamiento de Palencia ya ha publicado las bases del concurso de ideas para la redacción de un Plan Director de los Cerros del Otero y de San Juanillo. En estos momentos, se encuentra en proceso de licitación y podrán presentarse ofertas hasta mediados de noviembre. Una vez que se cierre el plazo, se elegirá la mejor, que recibirá un premio de 24.000 euros, a los que hay que sumar otros 80.000 por el posterior encargo de la redacción definitiva de este Plan Director. El segundo premio tiene una dotación de 12.000 euros; el tercero, de 6.000 euros, y hay un accésit con una dotació de 3.000 euros.

El Plan Director de los Cerros del Otero y de San Juanillo, según se recoge en las propias bases del concurso, «se concibe como el documento de planificación estratégica para la previsión de actuaciones y la gestión del Conjunto Monumental y Paisajístico a corto, medio y largo plazo, en el que se recogerán las distintas acciones que persiguen situar al Cristo del Otero en el lugar que le corresponde con implicaciones territoriales, patrimoniales, económicas y socioculturales».

La posibilidad de ascender a la cumbre del Otero se ha convertido en un fuerte estímulo para las visitas al Centro de Interpretación de Victorio Macho, que permite conocer la vida y la obra del insigen escultor palentino, que tiene su tumba en la aneja capilla de Nuestra Señora del Otero, precisamente bajo los pies de su Cristo monumental. Hasta ahora, el paso por este pequeño centro museístico era un goteo de visitantes, fundamentalmente centrado en los fines de semana. Sin embargo, la apertura del mirador provisional ha disparado el número de visitantes, y aunque no todos los interesados en subir al Cristo acceden al centro de intepretación, durante la visita guiada por la plataforma sí reciben una amplia información sobre la vida y la obra del escultor, la historia de Palencia y su vinculación al cerro del Otero, así como de los entornos de la capital palentina, ya que las magníficas vistas desde una posición tan elevada permiten contemplar localidades como Villalobón, Grijota, Husillos, Fuentes de Valdepero y Monzón de Campos (estos dos últimos con sus castillos), Villamuriel de Cerrato (con la fábrica de Renault) o Paredes de Nava, además de los monumentos más representativos de la capital palentina, como la Catedral, la torre de San Miguel o la espadaña de la portada de San Pablo.

«Es una experiencia preciosa. Yo no soy de Palencia, pero llevo muchos años aquí, así que cuando viene alguien a visitarnos, siempre les digo que suban al Cristo, y ahora con la plataforma, ya han subido varios amigos y a todos les ha gustado muchísimo. Es una idea genial y me gustaría que fuera permanente», explica María Martínez, una joven vallisoletana que ascendió la cima del Otero con un grupo de amigas del propio barrio del Cristo.

Junto a ella, María Teresa Meléndez, anterior presidenta de la asociación de vecinos del Cristo, se mostraba también encantada de la iniciativa. «Es una maravilla. Lo estoy viviendo con una intensidad que no veas. Lo que me gustaría es que fuera permanente, más bonita y que parezca más estable, porque esta estructura de ahora, aunque es muy segura, impresiona un poco. Pero se puede subir muy bien, yo tengo vértigo y no me he sentido insegura cuando estaba arriba. Impresiona más para subir y bajar», indicaba la exdirigente vecinal, quien aprovechaba también para demandar al Ayuntamiento una limpieza generalizada de la maleza y las hierbas secas que pueblan el cerro. «Ya sebemos que cuesta mucho que crezca algo, pero por lo menos podía limpiarse la maleza, porque afea mucho el entorno», indicó María Teresa Meléndez.

También José Peces, vecino de Toledo, que había subido al Cristo con su mujer y su hija (afincada en Palencia) se mostraba maravillado ante la cercanía de la escultura. «Ya la habíamos vistos otras veces y conocemos bien la obra de Victorio Macho, porque hemos estado en su museo de Toledo, pero esto impresiona mucho. Me habían dicho que era muy bonito y nos hemos decidido a subir, aunque no parece muy seguro. La verdad es que una vez que subes está bien seguro y no de miedo, pero desde abajo el andamio te da qué pensar. Tendrían que hacerlo permanente, con otra estructura más estable, porque es buena idea. Lo que no me ha gustado es lo dejado está toda la hierba. Podían hacer unos jardincitos con bancales o por lo menos limpiar la hierba seca, que da una imagen muy mala», indicó este toledano.