El Norte de Castilla

Exposición de José Belmonte en la sala Don Sancho.
Exposición de José Belmonte en la sala Don Sancho. / A. Quintero

Paisajes vividos y sentidos

  • Los cuadros se centran en temas castellanos con guiños a las arquitecturas fabriles geométricas

José Belmonte Saavedra regresa a una sala palentina con una amplia colección de paisajes. El pintor, nacido en Palencia en 1954, es ingeniero de profesión y artista de vocación. Una vocación que le lleva a explorar paisajes abiertos, llenos de luz y de matices, con una pincelada amplia y potente, como es el propio resultado de sus cuadros, de tamaño mediano e incluso alguno de gran formato.

Los paisajes que pinta José Belmonte son espacios amplios, panorámicos, muy telúricos y apegados a un territorio conocido que él vive y siente, una Castilla agraria, que se manifiesta en la amplia gama de ocres, pero también de cerros, de horizontes extensos, de páramos, de praderas, de vegetación…, con algún guiño romántico a la montaña de los Picos de Europa.

La Castilla de José Belmonte –siempre conviene añadir el nombre al apellido para no confundirlo con su hermano Joaquín, también un conocido pintor de paisajes castellanos– es una región plásticamente muy rica, llena de matices, de una luz que varía en función de las temporadas del año, y este artista sabe reflejar bien esa luz cambiante, que varía del esplendor del verano a la tibieza del otoño, del sol brillante y lucido a la perturbadora tormenta.

Este artista pinta paisajes subjetivos, que él interioriza del exterior para plasmarlos a base de sensaciones y de sugerencias, porque esto es lo que se percibe de estas obras: paisajes sentidos y vividos desde el interior, desde su visión personal.

La paleta cromática es muy amplia, a la vez que clásica, ocres para los campos, verdes para la vegetación, marrones para los cerros y páramos y azules y grises para los cielos, en función de la temporada del año. Y hablamos en plural por la variedad cromática y los muchos matices que encierran estos paisajes, lo que permite al autor, arropado por el uso de una pincelada potente, crear atmósferas que aportan vida a estos paisajes.

Belmonte combina en esta exposición los paisajes con arquitecturas de corte lineal, casi geométrico, que potencian el cuadro, ya sean por la luz de las casas que resalta en el horizonte, ya sea por el color rojizo de las fábricas.

José Belmonte estructura la exposición en series de pocos cuadros, dos, tres o cuatro, lo que le permite también dar variedad a la muestra.

La exposición permanecerá abierta hasta el 30 de octubre en la sala Don Sancho, en horario de lunes a viernes, de 19:00 a 21:00; sábado, de 12:00 a 14:00 y de 19:00 a 21:00; domingo, de 12:00 a 14:00.