El Norte de Castilla

La Biblioteca de Palencia se moderniza con una reforma integral y una gran hemeroteca

María José Sánchez, Fernando Matía, Luis Miguel Cárcel, Luis Arranz y Luis Domingo González, durante el recorrido por las instalaciones de la Biblioteca Pública, este lunes.
María José Sánchez, Fernando Matía, Luis Miguel Cárcel, Luis Arranz y Luis Domingo González, durante el recorrido por las instalaciones de la Biblioteca Pública, este lunes. / Marta Moras
  • El Ministerio de Cultura dedica 933.000 euros a la mejora del edificio brutalista construido hace 30 años

El Día Internacional de las Bibliotecas se celebró ayer en Palencia con una visita institucional a la Biblioteca Pública de la calle Eduardo Dato, que en treinta aniversario acaba de sufrir una importante remodelación interna, que incluye la creación de una gran hemeroteca. El subdelegado del Gobierno, Luis Miguel Cárcel, y el delegado territorial de la Junta, Luis Domingo González, visitaron este lunes el edificio, en cuya reforma ha invertido el Estado 933.000 euros. El arquitecto que diseñó el edificio, además del inmueble que acoge el Archivo y la plaza Mariano Timón, Luis Arranz, dirigió la visita, que permitió mostrar una biblioteca con más servicios, que se han podido implantar gracias a la eliminación de las dos viviendas que se encontraban en la tercera plaza del edificio. «Las costumbres van cambiando y hoy en día ya no tiene sentido que el director o el bedel sigan viviendo en la biblioteca», aclaró Luis Arranz.

Las oficinas que se encontraban en la segunda planta han pasado a la última altura, la que antes estaba ocupada por los pisos, y ha permitido que toda la planta segunda se dedique íntegra a las salas de consulta. Como principal novedad, se ha creado una gran hemeroteca que amplía de forma importante la oferta para todos los usuarios de la Biblioteca. La inversión que ha realizado el Ministerio del Cultura, propietario del edificio, se completa con la renovación de los aseos, que se han adaptado para minusválidos, y con un lavado de cara general del edificio que, sin embargo, se mantiene fiel a su estilo brutalista con el hormigón como material protagonista.

Luis Arranz, arquitecto del Ministerio de Educación y Cultura, ha diseñado el proyecto de reforma y su ejecución en diversas fases, para evitar de este modo que fuera necesario cerrar servicios, por lo que la Biblioteca ha permanecido en funcionamiento todo el tiempo.

«Sin embargo, esto no es todo lo que teníamos previsto poner en marcha. Este edificio tiene que seguir muchos años más, adaptado a la situación del momento y a los nuevos usos. En las próximas semanas, se levará a cabo el cambio de la señalética de la Biblioteca Pública», afirmó el arquitecto. El suministro para esta reforma está ya contratado por un importe de 21.400 euros y facilitará la consulta de todo el material por ciegos o personas con algún tipo de discapacidad. Junto a ello, está prevista la sustitución del grupo electrógeno y la progresiva supresión de los tubos fluorescentes.

Todos estos proyectos se han llevad a cabo en el contexto de un lavado de cara generalizado del interior del edificio, donde se han credo estancias abiertas para tomar un café o descansar de la actividad intelectual fuera de las salas de consulta.

Reformas generales

Las inversiones que ha ido llevando a cabo el Ministerio de Cultura en la última legislatura en el edificio de la Biblioteca Pública comenzaron en 2013 con la sustitución los ascensores. Un año más tarde, se rehabilitó, en colaboración con el Ayuntamiento y la Junta de Castilla y León, la plaza de Mariano Timón, que separa la Biblioteca del Archivo Histórico Provincial, ocultándose las máquinas de climatización, acondicionando las jardineras, sustituyendo el solado, y dotando a la biblioteca de puertas automáticas para dar salida directa a la mencionada plaza pública, que el propio arquitecto Luis Arranz concibió como un lugar de encuentro entre los usuarios de los dos inmuebles.

También en 2014 se redactó el proyecto para ampliar la capacidad de la Biblioteca y mejorar los servicios de atención al público incorporando a sus espacios la planta tercera del inmueble, en la que se ubicaba la antigua vivienda del director y otro piso, que se convirtieron en un espacio de oficinas. La obra se realizó a lo largo de 2015 y acaba de ser inaugurada. Paralelamente, se trabajó en la redacción del proyecto para transformar en hemeroteca el espacio liberado de las oficinas, renovar el montacargas, y reparar las cubiertas, la reforma que este lunes se visitó y que lleva abierta al público desde el verano.

A pesar de que el Ministerio de Cultura es el propietario del edificio, la gestión corresponde a la Consejería de Cultura de la Junta de Castilla y León, que durante el año pasado financió obras de mantenimiento y reposición de mobiliario por valor de 63.000 euros.