El Norte de Castilla

El oncólogo, en el centro de día, el pasado lunes.
El oncólogo, en el centro de día, el pasado lunes. / Antonio Quintero

«El principal problema para las pacientes es todavía el rechazo a la palabra cáncer»

  • día mundial, Fernando Arranz, médico adjunto de Oncología en el hospital Río Carrión, destaca el alto porcentaje de curación, superior al 80%.

  • El especialista recuerda la necesidad del acelerador lineal para radioterapia y los trastornos de los desplazamientos para las afectadas

El oncólogo del Complejo Asistencial Universitario de Palencia Fernando Arranz se muestra tajante respecto al mensaje positivo en el Día Mundial del Cáncer de Mama. El especialista aboga por desmitificar la palabra cáncer y argumenta que la mayor parte de las pacientes se curan o viven largo periodos de tiempo. Recuerda que desde que empezó a ejercer en el centro hospitalario hace unas décadas, el índice de curación ha pasado del 50% a más del 80% actual.

–¿Cuál es el principal problema que sufren las afectadas de cáncer de mama, aceptar la enfermedad, el tratamiento, los efectos secundarios...?

–El principal problema sigue siendo el rechazo a la enfermedad. Todavía la palabra cáncer es muy dura, y hay que desmitificarla, porque a pesar de que las tasas de curación son muy altas, por encima del 80%, todavía cuesta mucho asumir la palabra cáncer.

–¿En qué ha mejorado sustancialmente el tratamiento?

–El tratamiento cada vez es más personalizado, se llama tratamiento de precisión, porque sabemos más cosas de los distintos tipos de cáncer de mama, y a cada paciente se le trata de forma más o menos estándar, pero ajustada a las características de su tumor. Con eso se consigue que los efectos secundarios sean menores.

–¿Se sobrelleva mejor el tratamiento actualmente?

–Los tratamientos de quimioterapia se toleran mal, aunque los efectos secundarios se controlan, porque la medicación de soporte cada día es mejor. Y también cada día las pacientes necesitan recibir menos quimioterapia. Se reduce el tratamiento porque sabemos más de la biología del tumor y se ajusta más a las características concretas.

–¿Es en esa línea en la que se han producido los avances sobre el cáncer?

–Sí, cada día conocemos más las características moleculares del tumor. Sabemos que hay cinco tipos de cáncer de mama bien establecidos, y probablemente muchos más todavía menos caracterizados. El tratamiento es muy distinto según los casos, porque son tumores que aparecen en la mama, pero que no se parecen entre ellos.

–¿Ha cambiado el perfil de las pacientes con la mayor concienciación sobre la prevención?

–Sí que hubo un ligero aumento de casos y se detectaron más en estadios muy tempranos con motivo de las campañas de cribado de cáncer de mama, con más casos en mujeres de edad inferior a 50 años, pero ya se ha estabilizado y el perfil sigue siendo el mismo.

–¿Qué edades son las de riesgo?

–Las de alto riesgo, entre 50 y 65 años. El arco de edad es desde 28 en adelante, sin límite.

–¿A qué edad es razonable comenzar la prevención con revisiones o mamografías?

–Las mujeres, a partir de los 20-25 años deberían hacerse revisiones ginecológicas –no digo mamografías– que incluyeran revisión de la mama. Las mamografías se deberían hacer desde los 45 años.

¿Cree que las mujeres están ya suficientemente informadas y concienciadas sobre la prevención y la necesidad de revisiones?

–Sí. Creo que sí. La mayor parte de las pacientes que son llamadas para hacer mamografías, acuden a hacérsela.

A la espera del acelerador

–¿Cuál es la situación en cuanto a medios materiales y humanos en la Unidad de Oncología?

–Es buena. Ahora mismo tenemos cinco oncólogos y también hay suficiente personal de enfermería. No nos podemos quejar.

–¿La gran carencia en Palencia sigue siendo el acelerador lineal?

–Sí. Aquí, tanto las pacientes de cáncer de mama como el resto de los pacientes oncológicos tienen que trasladarse a Burgos o a Valladolid para recibir radioterapia

–¿Qué trastorno supone esto para los pacientes?

–El tratamiento de radioterapia dura aproximadamente cinco minutos, mientras que el desplazamiento, mientras acaban unos y otros –porque van en la ambulancia con otros pacientes–, se tiran toda la mañana o toda la tarde. Son unas cuantas horas. Lo mejor sería que tengamos cuanto antes el hospital nuevo, y con él la radioterapia.

Al margen de la radioterapia, ¿cualquier paciente de cáncer de mama y de oncología puede recibir el mismo tratamiento en Palencia que en cualquier otro lugar de España?

–Que en cualquier lugar de España y del mundo. Y si no lo hubiera aquí, se trae. Ahora mismo no tenemos ninguna limitación por parte de ningún organismo sobre el uso de ningún medicamento.