El Norte de Castilla

Piden dos años de cárcel para un joven acusado de prender fuego al coche de su exsuegra

  • El procesado asegura en la vista oral que la noche del incendio la pasó de fiesta con sus amigos

El Juzgado de lo Penal de Palencia acogió este martes la vista oral contra un joven, D. C., para quien la acusación particular pide dos años de prisión y responsabilidad civil de 7.000 euros por un delito de daños, después de que supuestamente incendiara el coche de la madre de su expareja. La Fiscalía modificó por su parte su escrito de calificación y retiró la acusación contra el joven, al considerar que los hechos habían sido juzgados ya en otra vista oral celebrada también en el Juzgado de lo Penal de Palencia contra el joven por un presunto quebrantamiento de la orden de alejamiento que tiene impuesta de su pareja y que cuenta con una sentencia absolutoria para D. C. con fecha de 16 de noviembre de 2015, después de que no quedara probado que se encontraba cerca de la casa en la que reside su expareja la noche en la que ocurrió el incendio.

Los hechos juzgados este martes en el Juzgado de lo Penal se remontan a la madrugada del 12 de octubre del año 2015, cuando, según sostiene la acusación particular, P. B. M., que fue pareja del acusado y con quien tiene una hija, se encontraba en el domicilio de su madre, en la calle Marcos de Celis de la capital. Sobre las 2:00 horas, P. B. M. asegura que escuchó un ruido en la calle y que, al levantar la persiana, observó al joven acusado cerca del vehículo de su madre y salir corriendo del lugar.

Incendio intencionado

La joven aseguró no haber llamado a la Policía ni haber avisado a su madre –vive con ella en la casa– «no se muy bien por qué, porque se fue corriendo y pensaba que solo quería rayar el coche», y su madre, R. B., que compareció como testigo, incidió en que a la mañana siguiente, cuando fue a coger su vehículo, vio como este había sido incendiado, de forma intencionada según señaló durante la vista oral un especialista de la Brigada de Policía Científica de la Comisaría. El policía aseguró que la puerta del conductor estaba forzada y que se usó un acelerante, posiblemente gasolina.

El acusado afirmó que en la madrugada de los hechos estuvo en su casa cenando con unos amigos y luego en un bar hasta las 4:00 horas jugando al futbolín, que después se fueron a un bar de otra zona y que en ningún momento se separó de sus amigos.También que no mantenía buena relación con la madre de su expareja pero que «no se iba a llevar bien conmigo después de haberse separado», que en ningún momento pidió a un amigo –que compareció ayer como testigo de la acusación particular y que ahora no tiene ya amistad con el acusado– que echara azúcar en el depósito del vehículo, ni que después le comentara que ya no hacía falta porque ya lo había arreglado. Por último, aseguró que, aunque en un whatsapp se definía como pirómano porque se vio inmerso en un accidente laboral en la empresa en la que trabajaba, quemándonse un cubo con disolvente, se trataba de un comentario jocoso con un amigo.