El Norte de Castilla

Desde Roma a Palencia con retraso

  • 24 peregrinos que habían asistido a la canonización de San Manuel González pierden el transbordo en Barcelona y son trasladados a Madrid en tren

Después de la alegría y el gozo con el que vivieron el fin de semana los actos de la canonización del que fuera obispo de Palencia entre 1935 y 1940, Manuel González García –fundador de las religiosas nazarenas eucarísticas, que poseen dos casas en la capital palentina–, un grupo de peregrinos vivió ayer una pequeña odisea en el viaje de regreso. Un viaje de estas características tenía que tener una anécdota y esta llegó cuando el vuelo desde Roma salió con una hora de retraso, lo que provocó la pérdida del avión que debían coger en Barcelona para desplazarse a Madrid y de la capital española, a Palencia en autobús.

En este viaje, que es el primero que regresa a España de todos los que partieron la semana pasada para asistir a la canonización, se desplazaron 24 personas, entre las que se encuentran cuatro religiosas nazarenas de la casa de la calle Santo Domingo de Guzmán y el sacerdote palentino Ángel de la Torre. El resto son seglares, siete de ellos de Valladolid.

La salida del avión de Roma se produjo con una hora de retraso, lo que impidió a los peregrinos realizar el transbordo en el aeropuerto Barcelona y perdieron el vuelo con dirección a Madrid. La empresa improvisó un viaje en el Ave desde la capital catalana, en concreto de la estación de Sans. Este viaje se dirigió directamente a la estación de Atocha, a donde llegarían de madrugada. Ya en la estación madrileña, los viajeros se desplazaron hasta sus destinos de Valladolid y Palencia en autobús.

La hermana Julia María, responsable de la librería de la calle Santo Domingo de Guzmán, señaló ayer desde Barcelona que este episodio no deja de ser una anécdota respecto a las vivencias que han tenido a lo largo del fin de semana. «Una experiencia preciosa» la misa de acogida que se celebró el sábado y una «ceremonia bellísima» la de la canonización, fueron las expresiones que utilizó sobre lo dos grandes actos celebrados estos días. «Hemos vivido estos días con mucha alegría y gozo. Volvemos muy contentas. Regresamos reafirmándonos que merece la pena seguir el espíritu que nos legó nuestro fundador», aseguró la religiosa.

El contratiempo de este viaje también ha impedido que la comunidad de Palencia celebre con las viajeras la canonización. María Delfina Quirós, superiora de la casa del centro de Palencia –la otra se encuentra en la carretera de Burgos–, señaló que esperaban a las cuatro religiosas para cenar juntas y celebrar la santificación de San Manuel González.