El Papa canoniza a Manuel González, que fue obispo de Palencia y Málaga

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El estandarte con la imagen de Manuel González, a la derecha. / AFP

  • Francisco recuerda que los santos han alcanzado un corazón generoso a través de la oración

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El Papa ha canonizado al obispo de Palencia y Málaga, Manuel González García (1877-1940), que fundó las Hermanas Nazarenas y tuvo un papel relevante en la promoción de la devoción a la misa, en una ceremonia solemne en la Plaza de San Pedro en la que estaba presente el ministro del Interior en funciones, Jorge Fernández Díaz.

Durante la homilía, el pontífice ha reflexionado sobre la oración para subrayar que rezar "no es refugiarse en un mundo ideal, no es evadir a una falsa quietud" sino una lucha para vencer con la paz. Así, ha reconocido que el "cansancio es inevitable", pero ha invitado a apoyarse en los demás para seguir orando y "continuar, hasta que el Señor concluya su obra", según informa Europa Press.

La delegación españlola, a punto de salir hacia la canonización.

La delegación españlola, a punto de salir hacia la canonización. / El Norte

Y ha subrayado: "Por el contrario, orar y luchar, y dejar que también el Espíritu Santo ore en nosotros. Es el Espíritu Santo quien nos enseña a rezar, quien nos guía en la oración y nos hace orar como hijos".

"Este es el misterio de la oración: gritar, no cansarse y, si te cansas, pide ayuda para mantener las manos levantadas", ha señalado.

Además, recuerda que los santos "son hombres y mujeres que entran hasta el fondo del misterio de la oración". "Ellos han alcanzado la meta, han adquirido un corazón generoso y fiel, gracias a la oración: han orado con todas las fuerzas, han luchado y han vencido. Orar, por tanto, como Moisés, que fue sobre todo hombre de Dios, hombre de oración", ha manifestado.

Por ello ha pedido a los fieles que se mantengan "firmes en la oración" porque "no se vence la batalla de la perseverancia sin la oración".

En este sentido, ha precisado que la oración no debe ser "esporádica e inestable", sino hecha como Jesús enseña en el Evangelio de hoy: "Orar siempre sin desanimarse". Y ha añadido: "Este es el modo del obrar cristiano: estar firmes en la oración para permanecer firmes en la fe y en el testimonio. Y de nuevo surge una voz dentro de nosotros: 'Pero Señor, ¿cómo es posible no cansarse? Somos seres humanos, incluso Moisés se cansó'. Es cierto, cada uno de nosotros se cansa. Pero no estamos solos, hacemos parte de un Cuerpo. Somos miembros del Cuerpo de Cristo, la Iglesia, cuyos brazos se levantan al cielo día y noche gracias a la presencia de Cristo resucitado y de su Espíritu Santo. Y sólo en la Iglesia y gracias a la oración de la Iglesia podemos permanecer firmes en la fe y en el testimonio".

Antes de la homilía, Francisco ha pronunciado la fórmula en latín: "En honor de la Santísima Trinidad, por la exaltación de la fe católica y el incremento de la vida cristiana, con la autoridad de nuestro Señor Jesucristo y de los santos apóstoles Pedro y Pablo, después de haber reflexionado largamente e invocado la ayuda divina, y escuchando el parecer de muchos de nuestros hermanos obispos".

Y posteriormente ha pedido la inscripción en el libro de los Santos del fundador de las Hermanas Nazarenas. La delegación española se completaba con la presencia de la presidenta de la Diputación de Palencia, Ángeles Armisén y el alcalde de Palencia, Alfonso Polanco.

Francisco también ha proclamado otros seis santos: dos de ellos, latinoamericanos, el sacerdote argentino José Gabriel del Rosario Brochero y el mexicano José Sánchez del Río, asesinado a los 14 años durante la revuelta contra los llamados "Cristeros"; dos sacerdotes italianos, Lodovico Pavoni y Alfonso Maria Fusco y dos religiosos franceses, Salomone Leclercq y Elisabetta della Santissima Trinità.