El Norte de Castilla

fotogalería

El marqués de Aguilar, con el arzobispo y el séquito de recepción. / Nuria Estalayo

Aguilar agasaja a Carlos V

  • El marques de la villa y un gran séquito reciben al ilustre vistante y a su hermana Leonor

  • Un centenar de personas visten lujosos trajes de época y engalanan la localidad para recrear la visita del futuro monarca

Un palacio engalanado preside la Plaza de España. Pertenece este palacete a de los Marqueses de Aguilar de Campoo, pero Luis I Fernández Manrique de Lara y Noroña, segundo marqués de Aguilar de Campoo, IV conde de Castañeda, no se encuentra en la mansión. Ha salido fuera de la muralla. Se encuentra frente a la entrada de la Puerta de Reinosa junto al Arzobispo de Burgos, Juan Rodríguez de Fonseca, y un curioso séquito esperando la llegada del futuro rey de España, el insigne soberano de 17 años viene acompañado por su hermana Leonor. Y ambos aparecen escoltados por diestros soldados.

Fotos

  • Recreación de la llegada de Carlos V a Aguilar

Cerca de 100 personas participaron este domingo en la recreación de la llegada de Carlos V a la villa aguilarense, la cual ha servido de ensayo general para la conmemoración que se celebrará el próximo año 2017. Desde la concejalía de cultura del ayuntamiento aguilarense mostraban su satisfacción con el desfile celebrado durante la mañana de este domingo. “Estamos muy contentos con la gente que ha salido a la calle a pesar de este día –nublado y ligeramente lluvioso- y siendo la primera vez que se hace esta recreación”, comentaba entusiasmada la concejala de cultura Consuelo Hoyos al finalizar la representación en la que ella misma también había participado desfilando con un espectacular vestido. Hoyos agregó, asimismo, que se siente muy satisfecha de cómo ha funcionado el taller de costura a lo largo del año, cuyos participantes han podido lucir sus creaciones durante esta llamativa procesión.

Taller de costura

La comitiva que tanta expectación causó este domngo en la localidad estaba formada por 20 integrantes del taller de costura que se ha promovido desde la concejalía para la confección de los trajes de época necesarios para esta recreación histórica. Los vestimentas han recibido grandes halagos de los asombrados vecinos que han visto pasar ante sus ojos tanto a soldados, siervos, vasallos y plebeyos como a cortesanos, señoras de alta estirpe, aristócratas y religiosos. A la cohorte aguilarense, se sumaron también diferentes personajes interpretados por figurantes de otros lugares, como las 25 personas originarias de la localidad vallisoletana de Mojados. De esta población, que colaboró en el desfile, procedía el grupo teatral que en la noche de ayer cerró Aescena con la propuesta 'Mojados, corazón de un imperio' que, entre otros personajes, llevó al emperador Carlos V al escenario del Cine Amor. Igualmente, participaron otros 54 extras llegados de Asturias y de la localidad cántabra de Cartes. Dos grupos que se mueven por la geografía nacional para formar parte de diferentes recreaciones históricas.

Entre los protagonistas del desfile de ayer se encontraban caras muy conocidas por los aguilarenses ya que se trataban de sus propios vecinos, incluidos varios miembros de la corporación. Los jóvenes Daniel Doce y Paula Fernández se mostraron dichosos y orgullosos de poder representar en su pueblo los papales de Carlos V y Leonor de Austria. Enrique Bravo, responsable de la biblioteca municipal, ya había lucido antes su traje de Marqués, haciendo de excepcional guía a lo largo del curso pasado para introducir a los escolares en la lejana historia local. También Lourdes Garzón, técnico de la oficina de turismo, se vistió para la ocasión; al igual que el concejal de festejos, el soldado Diego Pérez, y la alcaldesa de la villa, María José Ortega, que desfiló con una negra capa del pueblo llano.

Preludio del quinto centenario

Todo un espectáculo que los encantados asistentes celebraron con admiración y aplausos, siguiendo ilusionados el recorrido de la comitiva desde la Puerta de Reinosa y la calle Barrio y Mier hasta la Plaza de España. Llegados al centro, el Marqués de Aguilar dio nuevamente la bienvenida a sus ilustres invitados y les condujo hasta el interior del palacio, apareciendo en sus balcones para saludar a los entregados súbditos. Todo un gran ensayo para que el próximo año se lleve a cabo lo mejor posible esta representación que formará parte de la conmemoración del quinto centenario de la llegada de Carlos V a la villa aguilarense. La puesta en escena definitiva está prevista para mediados de octubre del 2017, cuyo exacto día aún está por confirmar. Desde el Consistorio se espera que este desfile haya provocado que el próximo año haya una mayor implicación y participación de los habitantes de Aguilar en la recreación histórica.

Dos estancias en la villa

Carlos I estuvo dos veces en Aguilar de Campoo. La primera visita que realizó fue entre el 22 y el 27 de octubre de 1517 cuando Carlos atravesó las tierras palentinas, procedente de Villaviciosa y San Vicente de la Barquera, con rumbo Valladolid para ser reconocido como rey por las Cortes. La segunda vez fue el 30 de julio de 1522 cuando Carlos regresó a Castilla coronado ya como Emperador alemán, y acompañado por toda su guardia imperial, según recordaba historiador aguilarense, Alberto Corada,

La repercusión de tal visita fue grande, máxime para una villa como Aguilar que había quedado alejada de los principales núcleos de poder de la Corona. La visita del rey convertía de facto a Aguilar en capital del reino, y la posibilidad de ver de cerca al soberano era algo que la mayoría de los súbditos castellanos no pudieron hacer nunca a lo largo de su vida, indica el historiador.

Tuvo gran importancia para los marqueses de Aguilar de Campoo, uno de los títulos nobiliarios más importantes de la monarquía, recibir y hospedar en su villa y en su casa a aquel hombre destinado a regir los destinos de todos. Es más, tanto durante el reinado de Carlos como de su hijo, Felipe II, estos marqueses ocuparon algunos de los puestos de mayor relevancia cerca del monarca.

Corrida de toros

En su primera visita, Carlos llegó acompañado de su hermana Leonor, y de toda una pléyade de nobles y consejeros flamencos y castellanos. Y se hospedó en el conocido como palacio viejo de los marqueses, hoy desaparecido y que estaba colindante con el palacio señorial que aún puede contemplarse en la Plaza de España de Aguilar. Entre los actos que se celebraron en su honor figura una corrida de toros en la propia plaza, y cabe destacar también la visita que realizó al monasterio de Santa María la Real para rezar ante la figura del Santísimo Cristo, que tenía fama de milagrero, y que hoy se puede contemplar en la Colegiata de San Miguel.

El historiador de Aguilar ve también en este personaje su potencial turístico. «Es común realizar actividades como representaciones, exposiciones, charlas o conferencias, que tengan como hilo conductor a dicha figura y sirvan para recordar determinados espacios, hechos o anécdotas, es decir, permite la unión de la historia más general con la local», señala Corada.

Aguilar forma parte de la Red de Cooperación de las Rutas europeas del emperador Carlos V, lo que supone una cooperación y sincronización de actividades que tendrán, además, una amplia difusión y que permitirán no solo entablar contacto con las formas de proceder en otras localidades por las que pasó Carlos I, sino que será una oportunidad de aprendizaje y, a la vez, de demostrar la capacidad y el atractivo turístico con el que cuenta una villa como Aguilar de Campoo.