El Norte de Castilla

Uno de los participantes se dirige a los asistentes, en un momento de la concentración.
Uno de los participantes se dirige a los asistentes, en un momento de la concentración. / Manuel Brágimo

Un centenar de personas se concentran contra los tratados de libre comercio

  • Las Marchas por la Dignidad de Palencia se suman a la campaña nacional de rechazo a los pactos

Cerca de un centenar de personas se han concentrado este sábado en la Calle Mayor, junto al Monumento a la Mujer Palentina, para expresar su rechazo a los tratados de libre comercio que la Unión Europea pretende firmar con Canadá y Estados Unidos. Con esta medida de protesta, la coordinadora provincial de las Marchas por la Dignidad de Palencia, se suma a las movilizaciones que se han desarrollado en esta jornada en distintos puntos de España.

Durante la concentración, algunos participantes han portado una pancarta reivindicativa en la que se leía 'La salud es un derecho, no una mercancía', y otros lemas como 'Estos pactos comerciales roban derechos sociales'.

Asimismo, se han mostrado carteles de algunas de las asociaciones que forman parte de la coordinadora, como es el caso de la de Stop desahucios, que precisamente ayer paralizó en Grijota el desalojo de su vivienda de una mujer mayor.

En la medida de protesta se han coreado consignas como 'Sí se puede', antes de dar lectura al comunicado en el que se recogen algunas de las razones por las que se rechazan los tratados comerciales.

Así, la coordinadora de las Marchas considera que los acuerdos comerciales darán todo el poder a las grandes multinacionales y que «impondrán sus reglas al pueblo soberano e incluso a sus gobiernos».

Las Marchas advierten sobre el impacto en los mercados agroalimentarios, porque, según argumentan, las multinacionales regularán a su favor y pondrán en riesgo a las pequeñas y medianas empresas del sector, de semillas, fertilizantes, etcétera. «De hecho, las crisis actuales son precursoras de lo que viene», afirman en el comunicado.

Otro de los aspectos sobre los que han llamado la atención es que una vez firmados los tratados no habrá apelación posible, ya que se incluye una cláusula por la que la resolución de los conflictos se deja en manos de tribunales privados.

La coordinadora recuerda que países neoliberales de la Unión Europea han rechazado estos tratados, y critican que el Gobierno español se declare favorable sin que haya existido debate parlamentario.