El Norte de Castilla

Antonio Gómez Cantero, María Delfina Quirós y Manuel Herrero.
Antonio Gómez Cantero, María Delfina Quirós y Manuel Herrero. / El Norte

Más de 200 palentinos asistirán a la canonización del beato Manuel González

  • El obispo, el alcalde de Palencia y la presidenta de la Diputación estarán el domingo en Roma en la ceremonia que presidirá el papa Francisco

Más de 200 palentinos se dejarán oír el próximo domingo en la plaza del Vaticano, cuando el papa Francisco canonice al beato Manuel González, que fue obispo de Palencia entre 1935 y 1940, año en el que falleció. La peregrinación de Palencia estará presidida por el obispo, Manuel Herrero, que estará acompañado por el vicario general, Antonio Gómez Cantero, y otros sacerdotes. las instituciones palentinas estarán representadas por el alcalde de la ciudad, Alfonso Polanco, y la presidenta de la Diputación, Ángeles Ármisén.

Manuel Herrero y Antonio Gómez han ofrecido este jueves una rueda de prensa junto a la superiores de la casa de las Nazarenas Eucarísticas de la calle San Domingo de Guzmán, María Delfina Quirós.

El prelado palentino ha señalado que la canonización del beato Manuel González es «un motivo de alegría para todos los cristianos de Palencia, pero también para todos los ciudadanos de esta provincia». «Para los cristianos, la alegría es ver cómo un obispo de Palencia ve reconocida su santidad. La santidad no es una cosa rara ni subirse por los tejados", ha señalado. Para el obispo, ser santo significa que «ha vivido su bautismo y la vocación a la que Dios le ha llamado dignamente, admirablemente y siguiendo los pasos de Jesucristo, entregado a Dios y a los hombres».

Asimismo, Manuel Herrero ha asegurado que para los no creyentes, la canonización de Manuel González «es un orgullo, porque es alguien de nuestra tierra que es reconocido a nivel mundial en toda la Iglesia universal». «Es un motivo de alegría que resuene el nombre de Palencia por una causa noble, justa y para nosotros también santa», ha señalado.

Por su parte, el vicario general, Antonio Gómez Cantero, recordó las tres palabras que definen la obra de Manuel González: Eucaristía, Acción Social y Catequesis.

Por último, María Delfina Quirós destacó la enorme alegría que para las dos comunidades de religiosas nazarenas supone la canonización de su fundador. En su opinión, esta debe servir para «renovarnos» y «para seguir sus pasos con más radicalidad».