El Norte de Castilla

Representates institucionales y del Colegio de Arquitectos, delante del Ortega, con la placa Docomomo.
Representates institucionales y del Colegio de Arquitectos, delante del Ortega, con la placa Docomomo. / A. Quintero

El Teatro Ortega de Palencia luce la placa de edificio singular

  • Los arquitectos apuestan por la rehabilitación del patrimonio inmobiliario

La celebración del Día Internacional de la Arquitectura se ha convertido en un reconocimiento a la arquitectura enmarcada en el llamado movimiento moderno, que se cultivó entre 1925 y 1965. Esta jornada es aprovechada por los arquitectos para distinguir cada año un edificio singular de la ciudad, una iniciativa de la Fundación Docomomo Ibérico (Documentación y Conservación de la Arquitectura y el Urbanismo del movimiento moderno). Esta año ha sido el Teatro Ortega, construido entre 1935 y 1937 y diseñado por el arquitecto Luis Carlón Méndez-Pombo (Villada, 1910-Palencia, 1988), con la intervención también del ingeniero Julio Soler.

La presidenta del Colegio de Arquitectos, Pilar Díez, destacó ayer, momentos antes de leer a las puertas del teatro una declaración del Día Mundial de la Arquitectura, que se trata de «un edificio de servicios que quiere resolver una esquina con un carácter público con formas curvas y elementos de marquesina y rasgado de huecos, sobre todo en la fachada, para señalar que no es un edificio de viviendas, sino que es un teatro, donde en lugar de los elementos clásicos, como las columnatas, se resuelve con esa simplicidad propia del movimiento moderno». Pilar Díez agregó que este edificio es «muy singular e importante dentro de la ciudad de Palencia, una seña de identidad que esperamos que se conserve durante muchísimos años».

Por otra parte, la representante del Colegio de Arquitectos abogó por apostar más por la rehabilitación, y defendió los informes de evaluación de edificios, «que la ciudadanía los ha tomado con reticencia». «Hay que concienciarse de que es algo realmente útil, porque nos permite conocer y actualizar nuestro parque inmobiliario, sobre todo en momentos en los que el desarrollo extensivo no tiene ningún sentido, pero en cambio, regenerar la ciudad, conservando el carácter, es algo muy importante».

Pilar Díez reconoció que la situación profesional de los arquitectos ha cambiado un poco respecto a los años duros de la crisis, «sobre todo en temas de rehabilitación». «No voy a dejar de aprovechar la oportunidad para alentar a las instituciones a que fomenten la ayuda a las familias que tienen que acometer estas rehabilitaciones», concluyó la presidenta colegial.